El consumo de alcohol en la vía pública vuelve a situarse en el centro del debate sobre la convivencia en Albacete. Las denuncias por botellón casi se han duplicado en el último año, según los datos recogidos en la Memoria 2025 de la Policía Local presentada este lunes por el alcalde, Manuel Serrano.
El documento, dado a conocer junto al concejal de Seguridad, Alberto Reina, y el jefe de la Policía Local, Diego López, refleja un incremento del 56,2 % en las denuncias por consumo de alcohol en espacios públicos. En concreto, de 258 en 2024 se ha pasado a 403 en 2025.
Una Feria especialmente intensa
El repunte no ha sido homogéneo a lo largo del año. Los meses de verano y el inicio del curso concentraron el mayor número de intervenciones. Julio registró 76 denuncias, pero fue septiembre el mes más significativo, con 126, casi un tercio del total anual. No es un dato menor si se tiene en cuenta que en ese mes se celebra la Feria de Albacete, uno de los grandes eventos festivos de la ciudad y que multiplica la presencia de público en la calle.
Frente a estos picos, otros meses como agosto (13), noviembre (13) o febrero (17) presentaron cifras mucho más moderadas. El comportamiento estacional confirma que los periodos festivos y el buen tiempo siguen siendo factores determinantes en este tipo de conductas.
Segunda infracción más frecuente
El aumento de los botellones contrasta con el descenso global de denuncias por conductas incívicas. En 2025 se formularon 1.539 denuncias en aplicación de la Ordenanza Cívica, 114 menos que el año anterior, lo que supone una bajada del 6,8 %.
A pesar de esa reducción general, el botellón se consolida como la segunda infracción más habitual, solo por detrás de miccionar en la vía pública y por delante de la contaminación acústica. De hecho, también han aumentado las denuncias por venta de alcohol fuera de horario (un 88,8 % más) y por contaminación acústica (un 10,9 % más), lo que dibuja un escenario de mayor presión sobre el espacio público en determinados momentos del año.
Más control y vigilancia
Durante la presentación de la Memoria, el alcalde subrayó la consolidación de un modelo de policía «cercana, preventiva y orientada al ciudadano», con mayor presencia en la calle y refuerzo de los dispositivos de control. En el ámbito de la convivencia, ese refuerzo se ha traducido en una vigilancia más intensa del cumplimiento de la Ordenanza reguladora de los espacios públicos, que persigue garantizar el civismo y la convivencia ciudadana.
Por su parte, el jefe de la Policía Local defendió que la Memoria no es solo una recopilación estadística, sino una herramienta para analizar tendencias y adaptar la respuesta policial a nuevas realidades. El incremento de denuncias por botellón apunta precisamente a una de esas tendencias que obligarán a mantener o incluso reforzar los dispositivos preventivos en los meses de mayor riesgo.
Aunque el conjunto de infracciones incívicas ha descendido, el crecimiento de las relacionadas con el consumo de alcohol en la calle evidencia que la convivencia sigue siendo uno de los principales retos para la ciudad.

