El Albacete Balompié y José Corpas esperan conocer este miércoles, 4 de noviembre, cuántos partidos de sanción deberá cumplir el jugador blanco tras su expulsión del pasado sábado ante el CE Sabadell. La patada involuntaria con la que golpeó en la cabeza a Quadri obligó a evacuar al futbolista arlequinado en ambulancia. Cuatro días después, en el Alba confían en que el Comité de Disciplina tenga en cuenta una precisión del árbitro que puede favorecer a Corpas: los dos jugadores se estaban disputando el balón.
La acción se produjo en el minuto 43. Corpas intentó rematar de volea y su bota impactó en la cabeza de Quadri. Andrés Fuentes Molina mostró la roja directa al futbolista del Albacete y el partido quedó detenido para que una ambulancia entrara en el césped del Carlos Belmonte. Quadri fue trasladado al Hospital Santa Cristina, donde pasó varias horas en observación. Ya de madrugada, pidió el alta voluntaria y regresó en coche a Sabadell acompañado por Rubén Martínez.
Qué dice el acta sobre la patada de Corpas a Quadri
Como ya publicó El Digital de Albacete, Fuentes Molina justificó la expulsión «por dar una patada a un contrario, con el uso de fuerza excesiva cuando el balón estaba en disputa entre ambos». Esas últimas palabras explican el optimismo del Albacete. El propio colegiado sitúa el golpe en el intento de Corpas de jugar el balón, aunque también deja constancia de que Quadri necesitó asistencia médica y tuvo que abandonar el encuentro.
Cuántos partidos de sanción le pueden caer a Corpas
El escenario más favorable para el jugador del Alba es una suspensión de uno a tres partidos. Es la horquilla que recoge el artículo 130.1 del Código Disciplinario de la RFEF para una acción violenta vinculada al juego que ponga en riesgo al adversario sin provocarle daños o lesiones.
El segundo escenario eleva el castigo a entre cuatro y doce partidos. Para aplicar el artículo 102, el Comité tendría que apreciar que el golpe provocó consecuencias graves, ya sea por la naturaleza de la lesión o por el periodo de inactividad que ocasione. De ahí que la mención a la disputa del balón, aun siendo favorable a Corpas, no resuelva por sí sola el caso.
El sábado, mientras la ambulancia entraba en el Belmonte, lo que importaba era saber cómo estaba Quadri. Su regreso a casa aquella madrugada fue la noticia más esperada por los dos equipos. Ahora, con la tranquilidad que dejó aquel viaje de vuelta, al Comité le corresponde una tarea que desde la grada era imposible hacer en el minuto 43: distinguir entre el peligro que tuvo la patada y el daño que realmente causó.


