Lo que comenzó como un supuesto intento de hurto de productos de escaso valor en un supermercado de Albacete terminó convirtiéndose en una intervención policial con circunstancias especialmente sorprendentes. Un hombre fue retenido por los vigilantes de seguridad de un establecimiento comercial después de intentar llevarse varios artículos sin pagarlos, pero lo que ocurrió mientras esperaba la llegada de la Policía Nacional complicó considerablemente la situación. El acusado se quitó toda la ropa, quedándose completamente desnudo en las dependencias de seguridad, y posteriormente habría intentado escapar de los agentes mediante una agresión.
Los hechos se remontan al 22 de enero de 2024 y serán juzgados este miércoles, 4 de noviembre de 2026, en la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Albacete, plaza 3. La Fiscalía solicita ocho meses de prisión por un delito de atentado contra un agente de la autoridad, además de una multa por un delito leve de hurto en grado de tentativa.
Retenido por intentar llevarse productos de un Mercadona de Albacete
Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, todo comenzó alrededor de las 17:30 horas del 22 de enero de 2024. El procesado, nacido en 1996 y sin antecedentes penales, acudió al supermercado Mercadona situado en el centro comercial Albacenter de la capital albaceteña.
La Fiscalía sostiene que el hombre entró en el establecimiento con la intención de obtener un beneficio ilícito y comenzó a coger distintos productos que estaban expuestos para su venta. Su propósito habría sido apropiarse de aquellos artículos sin abonar su importe, aunque no consiguió abandonar el supermercado con la mercancía.
Los vigilantes de seguridad detectaron lo que estaba ocurriendo y procedieron a retenerlo. A continuación, avisaron a la Policía Nacional para que se desplazara hasta las instalaciones y se hiciera cargo de la intervención.
Los artículos que el acusado presuntamente intentaba sustraer tenían un valor total de 17,32 euros. Todos ellos fueron recuperados y entregados a los responsables del establecimiento, sin que conste que hubieran sufrido daños.
Completamente desnudo cuando llegó la Policía Nacional
La situación dio un giro inesperado antes de que llegaran los agentes. Cuando los policías se presentaron en el centro comercial, encontraron al sospechoso en el cuarto de seguridad del establecimiento, acompañado por los vigilantes.
Sin embargo, el hombre no llevaba ninguna prenda de vestir. Se encontraba completamente desnudo después de haberse quitado él mismo toda la ropa, una circunstancia que el escrito de acusación recoge expresamente sin atribuirle ningún motivo aparente.
Los agentes intentaron identificarlo, pero el acusado carecía de documentación. Ante esta situación, le comunicaron que debían trasladarlo a dependencias policiales para comprobar su identidad.
La intervención, que inicialmente estaba relacionada con un supuesto hurto de poco más de 17 euros, terminó desembocando en una acusación por un delito considerablemente más grave.
Un codazo a un policía y un intento de fuga
El momento de mayor tensión se produjo cuando los policías se disponían a subir al acusado al vehículo policial para llevarlo a comisaría. Según la Fiscalía, el hombre reaccionó repentinamente con la intención de evitar su traslado y escapar de los agentes.
En ese instante, habría propinado un codazo en el abdomen a uno de los policías, consiguiendo zafarse de él y emprender la huida.
La reacción del resto de los agentes fue prácticamente inmediata. Otro policía consiguió alcanzarlo instantes después y procedió a inmovilizarlo, empleando la fuerza mínima imprescindible para vencer la resistencia que estaba ofreciendo.
Pese al golpe denunciado, el escrito de acusación señala que no consta que el agente que recibió el codazo sufriera lesiones como consecuencia de estos hechos.
El intento de fuga y la presunta agresión dieron lugar a una acusación por atentado contra agente de la autoridad, delito que la legislación penal contempla para determinadas conductas violentas dirigidas contra funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones.
Ocho meses de cárcel y una multa por el intento de hurto
La Fiscalía considera que el acusado debe responder por dos delitos diferentes. El primero es un delito leve de hurto en grado de tentativa, relacionado con los productos que presuntamente pretendía llevarse del supermercado, mientras que el segundo es un delito de atentado contra agente de la autoridad por el codazo que habría propinado al policía.
Por este último delito solicita ocho meses de prisión, con la correspondiente inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
En cuanto al intento de hurto, reclama una multa de 28 días, con una cuota diaria de doce euros, además de las costas procesales.
El Ministerio Fiscal propone como pruebas la declaración del acusado, los testimonios de los dos agentes de la Policía Nacional que participaron en la intervención y la comparecencia de uno de los vigilantes de seguridad del establecimiento.
También interesa que se incorpore una grabación de la declaración judicial que prestó el investigado durante la instrucción de la causa.
El juicio permitirá esclarecer las circunstancias de una intervención que comenzó por la presunta sustracción de productos valorados en 17,32 euros y terminó con un hombre completamente desnudo, un intento de huida y una acusación por agresión a un policía. El procesado comparecerá ante el tribunal amparado por su derecho a la presunción de inocencia.

