Los córners del Albacete Balompié tienen un sello reconocible desde la llegada de Joseba Etxeberría. Balones muy cerrados, varios jugadores concentrados cerca de la portería rival y movimientos para escapar de los defensores forman parte de una apuesta con la que el conjunto blanco busca convertir cada saque de esquina en una amenaza. El entrenador ha explicado las claves de esta fórmula y tiene claro que merece continuidad: «El equipo está transmitiendo peligro y, por ahí, vamos a seguir».
Un balón parado que puede cambiar los partidos
La imagen ha llamado la atención en los últimos encuentros del Albacete. Los rematadores se sitúan muy cerca de la meta contraria, con una disposición de partida en línea, mientras el lanzamiento busca esa zona en la que cualquier movimiento puede resultar decisivo. Una manera de ejecutar los córners por la que Etxeberría ha sido preguntado este martes en sala de prensa tras el partido ante el Sabadell.
El técnico ha explicado que detrás de esta apuesta hay una convicción sobre el peso de la estrategia en partidos de márgenes estrechos. «Nosotros le damos mucha importancia al balón parado, tanto ofensivo como defensivo», ha señalado.
«En competiciones tan igualadas, en categorías tan igualadas, el balón parado es algo fundamental», ha insistido el entrenador del Albacete. Su razonamiento apunta directamente al marcador: «No tiene nada que ver empezar ganando o empezar perdiendo y ese tipo de jugadas te puede dar mucho».
Carlos Neva, una pieza que gana protagonismo
Para que el plan funcione, el envío es determinante. Etxeberría considera que cuenta con futbolistas capaces de poner esos balones en zonas comprometidas para el rival y ha destacado expresamente a Carlos Neva.
«Creo que tenemos buenos lanzadores. Es verdad que Neva no estaba muy habituado al balón parado ofensivo, pero estamos viendo que nos está dando mucho, estamos generando mucho peligro», ha explicado.
Las palabras del técnico ponen el foco en una aportación que está adquiriendo importancia dentro del nuevo Albacete. Neva aparece así como uno de los nombres propios de una estrategia con la que el equipo busca aprovechar las características de sus futbolistas y multiplicar sus opciones de hacer daño.
La clave está en moverse junto a la portería
La acumulación de jugadores cerca de la meta rival es la parte más visible de estos saques de esquina, pero Etxeberría ha señalado otro detalle esencial: la capacidad de sus rematadores para moverse y separarse de quienes los vigilan.
«Tenemos rematadores de mucha movilidad», ha destacado. Una cualidad que permite buscar una ventaja incluso cuando el espacio es mínimo y los atacantes están, como ha descrito el propio entrenador, «hundidos en portería rival».
En ese escenario, el técnico ha puesto el acento en «despegarse de la marca y cambiar un poquito de trayectoria». Esos pequeños movimientos forman parte de la explicación de una fórmula que pretende convertir la proximidad a la portería en una oportunidad para el remate.
La valoración de Etxeberría es positiva y su mensaje no deja dudas sobre la intención de mantener esta vía: «El equipo está transmitiendo peligro y, por ahí, vamos a seguir».
Trabajo de estrategia también para defender
La atención al balón parado no termina cuando el Albacete tiene que sacar un córner. El entrenador ha recalcado que el trabajo abarca las dos áreas y que preparar los ataques resulta tan necesario como dar respuestas al equipo cuando le toca defender.
«Le damos mucha, mucha importancia», ha reiterado, antes de referirse a la preparación y al ensayo de jugadas ofensivas y al trabajo de mecanismos defensivos ante las dudas que pueda provocar el adversario.
Los córners se han convertido, por tanto, en otro detalle reconocible del Albacete de Etxeberría. Una apuesta sustentada en los lanzadores, la movilidad de los rematadores y el ensayo, con la que el técnico quiere aprovechar una circunstancia que considera fundamental: en una competición tan igualada, una acción a balón parado puede cambiar un partido.


