Una empresa con sede en Albacete ha conseguido un importante contrato del Ministerio de Defensa para ejecutar trabajos de rehabilitación, reparación y conservación de inmuebles militares en diferentes zonas de España. Se trata de Eiffage Energía, adjudicataria de un contrato de 1.983.471,07 euros sin IVA, que alcanza los 2,4 millones de euros con impuestos incluidos, destinado a intervenir sobre viviendas, pabellones y otros bienes inmobiliarios gestionados por el Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (INVIED).
La adjudicación aparece publicada este viernes, 30 de octubre de 2026, en el Boletín Oficial del Estado (BOE), aunque la decisión de seleccionar a la empresa se adoptó el pasado 13 de octubre. La compañía, domiciliada en la carretera de Mahora, kilómetro 3,200, de Albacete, asumirá los trabajos que vaya encargando Defensa en seis áreas patrimoniales de España, entre las que se encuentra la capital albaceteña.
La documentación técnica de la contratación permite conocer ahora un detalle especialmente significativo: el ámbito de actuación incluye 71 unidades patrimoniales situadas en Albacete capital, además de otras cuatro en Cuenca que dependen administrativamente del área patrimonial de Albacete.
Un total de 71 inmuebles en Albacete y cuatro en Cuenca
El pliego de prescripciones técnicas contiene una relación de los inmuebles gestionados por las seis áreas patrimoniales incluidas en el contrato. En conjunto, identifica 3.443 unidades patrimoniales, distribuidas entre distintos municipios de España y susceptibles de recibir actuaciones cuando surjan necesidades de conservación o rehabilitación.
El área de patrimonio de Albacete comprende 75 unidades, de las que 71 se encuentran en Albacete y cuatro en Cuenca. La relación confirma así que la empresa adjudicataria podrá recibir encargos para actuar sobre inmuebles gestionados por este ámbito territorial durante la vigencia del contrato.
Sin embargo, esas 75 unidades no deben confundirse necesariamente con 75 viviendas independientes ni con obras ya programadas. El propio pliego utiliza una definición amplia de unidad patrimonial, que puede comprender viviendas, pabellones de cargo, edificios, garajes, zonas comunes, locales e incluso parcelas vinculadas al organismo.
Además, las cantidades incluidas en el inventario son aproximadas, ya que pueden producirse altas y bajas de inmuebles durante los próximos años.
El contrato abarca también las áreas patrimoniales de Barcelona, Zaragoza, Valencia, Cartagena y Toledo, donde se concentran el resto de unidades identificadas. En todos estos territorios, la empresa deberá atender los encargos que apruebe el Ministerio de Defensa conforme a las necesidades existentes y al presupuesto disponible.
Reformas de cocinas, baños, electricidad y calefacción
Uno de los aspectos más interesantes de la contratación es el detalle de las obras que podrán realizarse en los inmuebles militares.
La memoria justificativa explica que Defensa necesita acometer reparaciones, sustituciones y mejoras en viviendas que han sufrido averías o deterioros por el paso del tiempo y su utilización. La finalidad es recuperar las condiciones adecuadas de habitabilidad y evitar que continúe deteriorándose el patrimonio inmobiliario.
Los trabajos contemplan desde intervenciones sencillas de pintura y mantenimiento hasta reformas de mayor alcance, que pueden incluir la renovación de instalaciones eléctricas, redes de agua, calefacción, pavimentos, puertas, ventanas, baños y cocinas.
También se recogen actuaciones para mejorar la accesibilidad de los inmuebles y eliminar determinadas barreras arquitectónicas, además de trabajos de restauración, reparación de elementos constructivos y demoliciones cuando sean necesarias.
En el caso de las viviendas desocupadas que vayan a destinarse a nuevos usuarios, Defensa establece tres niveles de intervención según su estado de conservación.
Tres tipos de reforma con plazos de 21, 45 y 60 días
Las intervenciones más sencillas consistirán fundamentalmente en revisar instalaciones, reparar desperfectos, pintar las viviendas y acondicionar elementos de albañilería y carpintería. También podrán incluir la sustitución de fregaderos, cocinas, hornos, campanas extractoras o calderas cuando resulte necesario.
Para estas actuaciones básicas, el pliego establece un plazo general máximo de 21 días naturales.
Un segundo nivel contempla reformas de mayor alcance, incorporando a los trabajos anteriores la sustitución de pavimentos, alicatados y aparatos sanitarios. En estos casos, el plazo general previsto aumenta hasta los 45 días naturales.
Las rehabilitaciones más completas podrán incluir cambios en la distribución interior, sustitución de puertas y ventanas, renovación de instalaciones eléctricas, fontanería y calefacción, además de otras intervenciones constructivas necesarias para acondicionar las viviendas.
Para este tercer nivel se establece un plazo general de 60 días naturales, aunque la duración concreta de cada actuación dependerá de las condiciones aprobadas en su correspondiente encargo.
Estos plazos se refieren a los distintos tipos de reforma, no a la duración total del contrato adjudicado a Eiffage Energía.
Obras individuales de menos de 40.000 euros
La documentación administrativa establece otra condición especialmente relevante para entender cómo se utilizará el presupuesto.
Cada actuación individual deberá tener un importe inferior a 40.000 euros sin IVA, una vez aplicado el descuento contractual correspondiente. Por tanto, el contrato no consiste en una única gran rehabilitación de casi dos millones de euros, sino en un sistema que permitirá realizar múltiples encargos de obras en los inmuebles incluidos.
El organismo aprobará el presupuesto correspondiente a cada intervención antes de encomendar su ejecución a la adjudicataria. La distribución de los trabajos dependerá de las necesidades de reparación, conservación y rehabilitación que vayan identificándose.
Como norma general, las pequeñas reparaciones o sustituciones cuyo presupuesto no supere los 5.000 euros con impuestos incluidos quedan fuera del ámbito de esta contratación, según las condiciones recogidas en el pliego técnico.
El sistema permitirá a Defensa encargar intervenciones diferenciadas sobre viviendas y otras unidades patrimoniales sin necesidad de destinar la totalidad del presupuesto a un único inmueble.
Nuevas ventanas, iluminación LED y medidas de ahorro energético
Los pliegos también incorporan exigencias para mejorar las condiciones de eficiencia energética y consumo de los edificios.
Entre ellas figura la utilización de doble acristalamiento de alta eficiencia cuando resulte necesario sustituir ventanas, con el objetivo de mejorar el aislamiento térmico de las viviendas.
En materia de iluminación se contempla la instalación de dispositivos LED, mientras que las actuaciones de calefacción podrán incorporar equipos de mayor rendimiento energético y sistemas de regulación del consumo.
Las instalaciones de fontanería también deberán adaptarse a criterios de ahorro de agua. Cuando sea necesario sustituir grifería o mecanismos de descarga de los inodoros, se prevé la utilización de dispositivos que permitan reducir el consumo.
La documentación técnica también presta atención a las condiciones de accesibilidad, la gestión de residuos y el tratamiento de materiales potencialmente peligrosos que puedan encontrarse durante determinadas reformas.
En caso de actuaciones sobre elementos que contengan amianto, deberán cumplirse las exigencias específicas de seguridad y gestión de residuos establecidas en la normativa aplicable.
Viviendas ocupadas y desocupadas
El contrato no se limita exclusivamente a inmuebles vacíos que vayan a entregarse a nuevos usuarios.
Los pliegos establecen que las obras también podrán desarrollarse en viviendas ocupadas, además de en inmuebles situados dentro de acuartelamientos militares.
Esta circunstancia obligará a adaptar las actuaciones a las condiciones de utilización de cada edificio y a respetar los protocolos de seguridad y control de accesos establecidos por Defensa.
En el caso de los inmuebles ocupados, la planificación de los trabajos deberá tener en cuenta las necesidades de sus usuarios. La documentación exige que se reduzcan las molestias y que determinadas intervenciones especialmente ruidosas o que puedan dificultar el uso de las instalaciones se organicen adecuadamente.
También se establece la obligación de proteger el mobiliario y los elementos existentes, mantener limpias las zonas de trabajo y reparar los desperfectos que puedan ocasionarse durante las obras.
Un contrato de hasta tres años que podrá finalizar antes
La adjudicación contempla un plazo máximo de 36 meses, aunque el contrato podrá finalizar antes si se agota el presupuesto disponible.
Las previsiones económicas de la contratación se distribuyen entre los ejercicios 2027, 2028, 2029 y 2030, con un presupuesto global de 2,4 millones de euros, IVA incluido.
No obstante, el organismo contratante no está obligado a ejecutar un número determinado de obras ni a consumir necesariamente la totalidad de esa cantidad. El gasto efectivo dependerá de los encargos que se aprueben durante la vigencia del contrato.
Los pliegos establecen, además, que la nueva contratación no podrá comenzar mientras continúe vigente, con posibilidad de realizar nuevos encargos, el contrato anterior destinado a actuaciones similares sobre las mismas áreas patrimoniales.
Esta condición significa que la formalización publicada ahora no acredita por sí sola que los trabajos hayan comenzado ya en Albacete o en los restantes territorios.
Eiffage Energía deberá disponer de un equipo técnico especializado
El Ministerio de Defensa también establece requisitos relacionados con el personal necesario para desarrollar las actuaciones.
La empresa tendrá que disponer de un coordinador general, personal técnico cualificado en arquitectura o arquitectura técnica y un encargado responsable de organizar y supervisar los trabajos.
Además, los pliegos exigen un equipo mínimo de oficios que incluye profesionales de albañilería, electricidad, fontanería y calefacción, pintura y carpintería.
Esta estructura permitirá atender las diferentes necesidades constructivas de los inmuebles, desde pequeñas reparaciones hasta reformas que requieran la intervención de varios especialistas.
La documentación no permite determinar si Eiffage Energía necesitará contratar nuevos trabajadores para cumplir estas obligaciones, puesto que los recursos exigidos pueden corresponder a personal que ya forme parte de su plantilla.
Una adjudicación para conservar patrimonio militar en seis territorios
El contrato fue adjudicado el 13 de octubre de 2026 después de un procedimiento al que concurrieron dos empresas. El precio constituyó el criterio de valoración de las ofertas, mediante el sistema de descuentos sobre los precios unitarios que se aplicarán a las obras encargadas.
El importe global adjudicado constituye el presupuesto máximo disponible para las actuaciones, mientras que los trabajos realmente ejecutados se abonarán conforme a las mediciones y precios correspondientes.
La adjudicataria tendrá que desarrollar las intervenciones bajo la supervisión del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa, organismo responsable de gestionar las viviendas militares, pabellones de cargo y otros bienes patrimoniales incluidos en su ámbito de actuación.
En el caso de Albacete, el inventario recogido en el pliego identifica 71 unidades patrimoniales en la capital, aunque todavía no existe una relación publicada de los inmuebles que recibirán obras concretas durante los próximos años.
De esta manera, Eiffage Energía, con sede en Albacete, se encargará de atender las necesidades de reforma, conservación y rehabilitación de inmuebles militares en seis áreas de España mediante un contrato de casi dos millones de euros antes de impuestos y 2,4 millones con IVA, que también contempla posibles intervenciones sobre el patrimonio inmobiliario de Defensa en la capital albaceteña.


