José Antonio, el sepulturero de Albacete que convive con la muerte desde hace 25 años: “No le tengo miedo”

José Antonio lleva 25 años enterrando a personas en Albacete: "Este oficio tiene un respeto, profesionalidad y una responsabilidad muy grande"

Cada día, mientras muchas personas comienzan su jornada pendientes de las prisas y las obligaciones cotidianas, José Antonio Martínez Flores se enfrenta a una realidad de la que nadie puede escapar, pero que no todos están preparados para mirar de cerca. Lleva 25 años trabajando como sepulturero en el cementerio de Albacete, un lugar donde conviven la tristeza, el dolor y los recuerdos de quienes ya no están.

Durante este cuarto de siglo, ha acompañado a familias en algunos de los momentos más difíciles de sus vidas. Ha participado en entierros, ha realizado exhumaciones y ha sido testigo de despedidas que dejan huella. Porque trabajar entre tumbas no consiste únicamente en realizar una labor física: también exige comprender el dolor ajeno, actuar con delicadeza y mantener el respeto en cada momento.

José Antonio Martínez, jefe sepultero del Cementerio de Albacete / Foto: Pilar Felipe

José Antonio llegó a esta profesión cuando surgió la oportunidad de acceder a una plaza: “Me presenté y aprobé”. Y de eso hace ya 25 años. Desde entonces, tiene claro que acertó con aquella decisión. “Estoy muy contento de tener una plaza”, confiesa a El Digital de Albacete. 

Así es trabajar 25 años en el cementerio de Albacete: “Es una profesión dura y triste”

Trabajar diariamente en un cementerio supone convivir con situaciones que forman parte de la vida, pero que siguen siendo difíciles de asumir. José Antonio no oculta la dureza de su oficio. Lo define como una profesión “dura y triste”, en la que cada actuación requiere una especial responsabilidad.

“Este oficio tiene un respeto, profesionalidad y una responsabilidad muy grande”, asegura. De todos los trabajos que ha desempeñado, este es el que más le ha hecho tomar conciencia de la importancia de actuar con cuidado. “De los oficios que he tenido, el que más respeto me merece es este”, sostiene.

José Antonio Martínez, jefe sepultero del Cementerio de Albacete / Foto: Pilar Felipe

Y es que detrás de cada entierro hay una historia, una familia y una despedida. Por eso, la labor del sepulturero va mucho más allá de preparar una sepultura o cerrar un nicho. En ocasiones, también debe acompañar a quienes atraviesan uno de los momentos más dolorosos de sus vidas. “A veces hacemos un poco de psicólogos”, sostiene. No se trata de una tarea para la que exista un manual, sino de saber escuchar, entender el sufrimiento de los familiares y actuar con la sensibilidad que exige cada situación.

Unas cualidades que considera imprescindibles para ejercer este oficio. “Mucha gente dice que no vale para esto”, señala. Y es que no todo el mundo está preparado para convivir con la muerte de manera cotidiana ni para afrontar las emociones que aparecen en un cementerio.

José Antonio Martínez, jefe sepultero del Cementerio de Albacete / Foto: Pilar Felipe

El trabajo más duro de José Antonio, sepulturero en Albacete: “Este oficio tiene una responsabilidad muy grande”

Una de las tareas que más cuidado requieren, según señala Martínez Flores, son las exhumaciones. En estos casos, el trabajo no solo implica intervenir sobre los restos de una persona fallecida, sino también atender a los familiares que, en ocasiones, están presentes durante el proceso. “El respeto no es solo hacia los fallecidos, también para las familias”, explica, y señala que en el caso de las exhumaciones, “muchas veces vienen con nosotros los familiares y hay que tener mucho tacto”.

Cada intervención es diferente y puede deparar situaciones inesperadas. “Nos hemos encontrado con personas con ropas antiguas, que nos han llamado la atención, incluso con objetos curiosos”, comparte. Y entre todos esos recuerdos hay algunos que lo impactaron: “Hemos llegado a ver a una persona enterrada con su revolver, y una mujer vestida de novia”, explica, y añade que éste último caso “se nos quedó grabado”.

José Antonio Martínez, jefe sepultero del Cementerio de Albacete / Foto: Pilar Felipe

“Lo que peor llevo es cuando se van los niños y la gente joven”

Aunque después de 25 años ha aprendido a desenvolverse en situaciones muy difíciles, hay circunstancias que siguen afectándole especialmente. Y es que aunque en su trabajo convive con el dolor a diario, hay ocasiones donde no es fácil aguantar las lágrimas. “Lo que peor llevo es cuando se van los niños y la gente joven, no hay derecho”, confiesa.

Situaciones en las que resulta especialmente complicado mantener la distancia que exige el trabajo. La muerte de una persona joven, cuando todavía tenía toda una vida por delante, deja una sensación de injusticia que también alcanza a quienes, desde su profesión, están acostumbrados a convivir con el final de la vida. “Hay veces que se me siguen saltando las lágrimas”, reconoce. Y no es el único escenario que le provoca tristeza. También le duele despedir a personas que fallecen sin que nadie las acompañe en su último adiós. “Es muy triste cuado no va nadie a los entierros”, manifiesta.

José Antonio Martínez, jefe sepultero del Cementerio de Albacete / Foto: Pilar Felipe

“La muerte es otro paso más en la vida”

Después de 25 años trabajando en el cementerio de Albacete, José Antonio también ha desarrollado su propia manera de entender la muerte. La cercanía diaria con ella le ha llevado a contemplarla desde una perspectiva diferente, sin que eso implique perderle el respeto: “Lo veo como un paso más, es un paso más del paso que estamos aquí. La muerte es otro paso más en la vida”, reflexiona, y añade que “no le tengo miedo porque creo que es algo que tenemos que hacer. Igual que nacemos y vivimos, también nos tenemos que morir”.

Una forma de entender la existencia que nace de años de experiencia y de haber acompañado, desde su puesto de trabajo, a personas en su último viaje. Una mirada serena que convive con la tristeza de determinadas despedidas y con el respeto que exige cada jornada.

José Antonio Martínez, jefe sepultero del Cementerio de Albacete / Foto: Pilar Felipe

Aunque el cementerio sea para muchos un lugar al que acudir únicamente cuando llega la pérdida, para José Antonio es su lugar de trabajo desde hace 25 años. Allí, entre sepulturas, recuerdos y despedidas, ha aprendido que la muerte forma parte de la vida, pero que nunca debe tratarse como algo rutinario. Su oficio exige responsabilidad y profesionalidad, y también sensibilidad para comprender el dolor de los demás. 

/ Fotos: Pilar Felipe /

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Noelia López

Natural de Albacete, Graduada en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández. Experiencia en medios de comunicación como VIsión6, Es Radio y Telemadrid
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