Hay partidos que sobreviven en la memoria del fútbol y otros que regresan a través de una fotografía, un resultado o una página de periódico. El próximo compromiso del Albacete Balompié permite recuperar uno de esos capítulos que el paso del tiempo ha convertido en historia: una eliminatoria con el ascenso a Segunda División en juego, un gol en los últimos minutos del encuentro de ida y una celebración que acabó siendo del rival. Ocurrió en junio de 1964, cuando el CE Sabadell se cruzó en el camino del Alba y logró subir de categoría después de vencer por 3-0 en tierras catalanas.
Un ascenso en juego desde el primer enfrentamiento
Albacete y Sabadell se han enfrentado en 13 ocasiones y su primer cruce tuvo un premio de enorme importancia. En 1964, ambos conjuntos se midieron en una promoción de ascenso a Segunda División que comenzó en el Carlos Belmonte y terminó con la alegría arlequinada en la antigua Creu Alta.
El partido de ida se disputó el 7 de junio de 1964 en Albacete. Cuando el empate sin goles parecía próximo, apareció Jacinto López para dar ventaja al conjunto visitante. Su tanto en los minutos finales estableció el 0-1 y obligó a los manchegos a buscar la remontada lejos de casa.
Aquel desenlace dejó al Sabadell en una posición favorable para afrontar la vuelta. El Albacete, por su parte, necesitaba darle la vuelta a la eliminatoria para alcanzar el ascenso.
El 3-0 que convirtió la Creu Alta en una fiesta
Una semana después, el 14 de junio de 1964, el conjunto catalán cerró la promoción con una victoria por 3-0. El Sabadell hizo valer la ventaja obtenida en el Belmonte y selló su regreso a Segunda División, mientras el Albacete se quedaba sin el premio por el que había peleado.
El recorte de prensa de la época resume con rotundidad lo que significó aquella tarde para el equipo local: «¡¡El Sabadell de nuevo en Segunda!!». Debajo, el resultado y el nombre del rival explicaban el motivo de la celebración: «Ayer en la “Creu Alta” venció al Albacete por 3 a 0».
Las imágenes muestran al equipo sabadellense, distintas acciones del encuentro y unas gradas repletas. El texto que las acompaña destaca el entusiasmo del público y su apoyo constante a los suyos durante una jornada que terminó convirtiéndose en una fiesta de ascenso.
La misma página identifica a Noya como autor del primer gol y recoge varias acciones ofensivas de López. Son detalles de una tarde conservada en papel que permite asomarse, más de seis décadas después, al ambiente de aquel enfrentamiento.

Fue en la antigua Creu Alta
El escenario de aquel ascenso merece una precisión: el partido se jugó en la antigua Creu Alta. La Nova Creu Alta, actual estadio del Sabadell, no se inauguró hasta el 20 de agosto de 1967, tres años después de aquella eliminatoria.
El propio recorte utiliza el nombre de «Creu Alta», el campo en el que los arlequinados consumaron su triunfo frente al Albacete. Allí terminó una promoción que dejó dos recuerdos muy distintos: el regreso a Segunda para los locales y la decepción de una oportunidad perdida para los manchegos.
Este sábado, el Albacete quiere escribir otro desenlace
Ahora, el calendario vuelve a reunir a ambos clubes. El Carlos Belmonte acogerá este sábado, 31 de octubre, a las 21.00 horas, un nuevo Albacete-Sabadell, con el deseo de la afición blanca de que el resultado tenga un desenlace muy diferente al de aquel primer enfrentamiento.
Han cambiado los protagonistas, el contexto y lo que está en juego. Aquella eliminatoria pertenece a la historia; el reto del presente pasa por conseguir que los tres puntos se queden en Albacete.
El Sabadell puede mirar aquel recorte como el testimonio de una celebración inolvidable. El Alba y su afición esperan que, esta vez, la alegría se tiña de blanco y se quede en el Carlos Belmonte.

