La tragedia ferroviaria que ha conmocionado a España continúa dejando escenas de enorme dureza en las inmediaciones de la antigua estación de Urda, en la provincia de Toledo. Después de una jornada marcada por el despliegue de centenares de profesionales, las labores de rescate han proseguido durante toda la noche, mientras las familias de las víctimas aguardan noticias y los equipos judiciales se preparan para una de las tareas más difíciles que deja el accidente.
El balance provisional se mantiene en 69 personas fallecidas y más de un centenar de heridos, aunque las autoridades no descartan que el número de víctimas mortales pueda aumentar a medida que avancen los trabajos entre los restos de los trenes. El siniestro se produjo a las 8:53 horas del miércoles, 28 de octubre, cuando un AVE de Renfe que circulaba entre Madrid y Sevilla alcanzó por detrás a un tren de Iryo que permanecía detenido en la vía, a la altura de Urda.
Más de 500 efectivos durante una noche de intenso trabajo
Las primeras horas de este jueves, 29 de octubre, están permitiendo intensificar los trabajos de retirada de los coches de los dos trenes siniestrados. Durante la noche, más de 500 personas han permanecido movilizadas en el entorno del accidente, entre bomberos, militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME), profesionales sanitarios y agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La intervención presenta importantes dificultades por el estado en el que quedaron algunos vagones después del impacto. Varios coches descarrilaron y cayeron por un terraplén, mientras otros sufrieron daños de enorme consideración, lo que obliga a desarrollar las labores de recuperación y retirada con especial precaución.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ya advertía durante la tarde del miércoles de que todavía había cuatro cadáveres atrapados entre los restos de los convoyes. Además, señaló que no podía descartarse la localización de nuevas víctimas cuando fuera posible mover los vagones más dañados.
Comienza la difícil identificación de las víctimas
Otro de los principales focos de atención se encuentra en el Instituto de Medicina Legal de Toledo, que afronta este jueves las labores de identificación de los fallecidos. Un dispositivo extraordinario de hasta 25 médicos forenses, procedentes de Toledo, Ciudad Real y Cuenca, ha sido movilizado para participar en los trabajos.
Según el balance judicial facilitado durante la noche del miércoles, el Instituto de Medicina Legal de Toledo había recibido 52 cadáveres y se habían practicado ocho autopsias. Otros dos cuerpos se encontraban en el Instituto de Medicina Legal de Ciudad Real, después de que las víctimas fallecieran tras haber sido trasladadas inicialmente a centros hospitalarios.
La identificación de los fallecidos constituye una tarea especialmente delicada debido a las circunstancias del accidente. Para facilitarla, se ha puesto en marcha un dispositivo de coordinación entre los médicos forenses, los especialistas de Policía Científica y los equipos encargados de recoger muestras genéticas de los familiares.
La Guardia Civil ha habilitado oficinas en Madrid, Toledo, Córdoba y Sevilla para atender a los allegados de personas desaparecidas y recoger muestras de ADN. Hasta las 20:30 horas del miércoles se habían registrado 29 denuncias por desaparición relacionadas con el accidente, mientras las autoridades continuaban trabajando para localizar e identificar a todas las víctimas.
Más de un centenar de heridos y hospitales movilizados, incluido el de Albacete
La dimensión de la tragedia también ha obligado a desplegar un importante operativo sanitario en Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid. Los servicios de emergencia han atendido a más de un centenar de personas heridas de distinta consideración, muchas de las cuales fueron trasladadas a centros hospitalarios para recibir asistencia.
Entre los hospitales movilizados se encuentran el Hospital Universitario de Toledo, el Hospital General Universitario de Ciudad Real, el Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan y el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, además de otros centros de Castilla-La Mancha y Madrid.
En el caso de Albacete, el hospital recibió a uno de los afectados por la colisión, que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente y permanecía en la Unidad de Reanimación y Cuidados Críticos, de acuerdo con el balance sanitario difundido durante la noche del miércoles.
La situación de los heridos más graves sigue siendo una de las principales preocupaciones. García-Page informó de que 15 pacientes habían sido clasificados con código rojo por la gravedad de sus lesiones y que cuatro de ellos presentaban una situación especialmente delicada. Los balances hospitalarios de la jornada también contabilizaron pacientes ingresados en unidades de cuidados intensivos.
Llamamiento a donar sangre en Castilla-La Mancha
Mientras continúan los trabajos de emergencia, los centros de donación de sangre de Castilla-La Mancha han comenzado la jornada de este jueves a pleno rendimiento. La respuesta ciudadana y las necesidades derivadas de la asistencia a los heridos han situado la donación de sangre entre las prioridades del dispositivo sanitario.
La doctora Elena Madrigal, coordinadora de la Red de Hemodonación, Hemoterapia y Hemovigilancia de Castilla-La Mancha, ha animado a la población a acudir a los puntos de donación habilitados en la comunidad autónoma.
En declaraciones a Radio Castilla-La Mancha recogidas por Europa Press, Madrigal ha recordado que la donación «tiene que ser todos los días», insistiendo en la importancia de mantener las reservas de sangre para responder tanto a situaciones extraordinarias como a las necesidades habituales de los hospitales.
¿Qué ocurrió exactamente? La investigación apunta a un fallo de seguridad y una orden posterior
La investigación abierta tras el accidente trata de esclarecer cómo pudieron colisionar por alcance dos trenes de alta velocidad que circulaban por la misma vía, una circunstancia especialmente grave por los sistemas de protección existentes en la red ferroviaria.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, explicó durante su comparecencia del miércoles que, alrededor de las 8:30 horas, se produjo un fallo en el sistema de seguridad LZB, encargado de supervisar la circulación de los trenes en ese tramo de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.
La incidencia provocó la detención de al menos seis trenes que circulaban por la zona. Ante la caída del sistema, el centro de control de Adif en Atocha asumió la gestión de la circulación.
Según la reconstrucción facilitada por el ministro, a las 8:36 horas se autorizó al AVE de Renfe a reanudar la marcha, pese a que el tren de Iryo continuaba detenido en la vía y existía una señal roja que impedía avanzar con normalidad.
El AVE recorrió aproximadamente 25 kilómetros durante los siguientes 17 minutos y llegó a circular a velocidades de hasta 200 kilómetros por hora antes de alcanzar al convoy de Iryo, que permanecía inmovilizado en las inmediaciones de Urda.
Puente calificó de inexplicable la decisión de permitir que el tren retomara la circulación en esas condiciones. No obstante, las responsabilidades concretas deberán determinarse mediante las investigaciones judicial y técnica, que continúan abiertas.
Entre los aspectos que deben aclararse figura por qué el tren de Iryo no pudo reanudar la marcha y qué información tenían los responsables del centro de control sobre su posición cuando autorizaron la circulación del AVE.
Una investigación judicial de enormes dimensiones
El Tribunal de Instancia de Orgaz, en Toledo, se ha hecho cargo de las diligencias judiciales derivadas del accidente. La magnitud del siniestro ha obligado a reforzar los medios disponibles y movilizar a varios equipos judiciales para agilizar los levantamientos de cadáveres y las actuaciones relacionadas con la identificación de las víctimas.
Cinco comitivas judiciales han sido movilizadas, integradas por magistrados, letrados de la Administración de Justicia y médicos forenses. También se ha activado el Centro de Integración de Datos, previsto en el protocolo nacional de actuación ante sucesos con múltiples víctimas.
Paralelamente, la Guardia Civil colabora en la investigación de las circunstancias del accidente y en la recopilación de pruebas. Las conclusiones definitivas sobre las causas del siniestro deberán esperar al resultado de las diligencias y de los análisis técnicos correspondientes.
Tres días de luto oficial y la circulación ferroviaria interrumpida
El Gobierno de España ha decretado tres días de luto oficial por las víctimas del accidente. La medida ha comenzado a las 00:00 horas de este jueves, 29 de octubre, y permanecerá vigente hasta las 24:00 horas del sábado 31, periodo durante el cual las banderas nacionales ondearán a media asta en los edificios públicos.
La tragedia también continúa teniendo importantes consecuencias para el transporte ferroviario. La circulación de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía permanece interrumpida, mientras los equipos de emergencia y los investigadores continúan trabajando en el escenario del accidente.
Renfe ha establecido servicios especiales por vía convencional para facilitar los desplazamientos entre Madrid, Ciudad Real y Puertollano, con un incremento aproximado de una hora y media en los tiempos de viaje. Además, la compañía prepara un plan alternativo de transporte para las conexiones entre Madrid y Andalucía que comenzará a aplicarse este viernes, 30 de octubre.
Los viajeros afectados por la suspensión de los servicios pueden solicitar cambios y anulaciones sin coste. Renfe también mantiene activado su plan de asistencia a las víctimas y familiares, con el teléfono 900 10 10 20, mientras que Iryo ha habilitado el 900 001 403.
Una tragedia que mantiene en vilo a toda España
La localidad toledana de Urda continúa siendo el epicentro de una emergencia de enormes dimensiones. A la movilización de los servicios públicos se ha sumado la solidaridad de los vecinos, que desde los primeros momentos colaboraron para prestar ayuda a los afectados y facilitar el trabajo de los equipos desplegados.
Casi 24 horas después de la colisión, los esfuerzos se concentran en recuperar a todas las víctimas, avanzar en las identificaciones y atender a los heridos que continúan hospitalizados. Al mismo tiempo, las autoridades tratan de reconstruir los acontecimientos que desembocaron en una de las mayores tragedias ferroviarias registradas en España.
La cifra provisional de 69 fallecidos refleja la magnitud del accidente, pero el balance todavía no puede darse por definitivo. La retirada de los vagones y el trabajo de los equipos forenses serán determinantes durante las próximas horas, mientras decenas de familias siguen pendientes de recibir noticias de sus seres queridos.


