Gemma Arenas, la atleta de Castilla-La Mancha que conquista el mundo y vuelve a reinar en la montaña

Castilla-La Mancha vuelve a tener motivos para presumir de una de sus grandes figuras del deporte. Detrás de sus últimos éxitos hay miles de kilómetros de sufrimiento, entrenamientos exigentes y una capacidad de superación que ha ido creciendo con los años. Su historia demuestra que la constancia puede llevar desde las primeras carreras populares hasta la élite internacional, incluso cuando apenas ha tenido tiempo de recuperarse. La protagonista es Gemma Arenas, la atleta de Almagro que acaba de sumar un nuevo éxito mundial y otra victoria de prestigio a su brillante palmarés.

Gemma Arenas / Foto cedida: JOMA

Gemma Arenas, bronce mundial en los 100 kilómetros de atletismo

La atleta almagreña Gemma Arenas ha sumado un nuevo éxito a su destacada trayectoria deportiva al conquistar el pasado mes de septiembre el bronce en el Campeonato del Mundo de 100 kilómetros, una modalidad diferente a las carreras de montaña en las que ha construido buena parte de su prestigio.

La competición suponía un desafío especial para la corredora de Almagro, que se enfrentaba a una disciplina desconocida para ella y en la que debía comprobar cómo respondía su cuerpo ante una distancia extrema sobre una superficie distinta a la habitual. “Era una modalidad que no conocía porque yo me dedico más a las carreras de montaña, entonces era una incógnita lo que podía pasar en la prueba”, explica Arenas, que destaca el trabajo realizado durante los meses previos para llegar en las mejores condiciones.

Al respecto, recuerda que “preparé la prueba muy bien, ha sido un verano muy duro de entrenamientos”. De este modo, relata la deportista que “llegaba muy bien de forma y así pasó”, afrontando esta cita internacional con ilusión y ganas de descubrir un nuevo formato competitivo.

La carrera comenzó con buenas sensaciones, pero la dureza aumentó a medida que avanzaban los kilómetros. En concreto, a partir del kilómetro 60, el incremento de la temperatura puso a prueba la resistencia de los participantes. 

“Tanto a mí como a todos los corredores nos pasó factura”, recuerda la atleta de Almagro. Pese a las dificultades, Gemma Arenas consiguió mantener el esfuerzo hasta cruzar la línea de meta en tercera posición y hacerse con un bronce mundial que premia su preparación, su capacidad de sufrimiento y su adaptación a un reto diferente. Y es que confiesa que “después de tantísimo sufrimiento, mereció la pena”.

Gemma Arenas / Foto cedida: JOMA

Nueva Victoria en la Ultra Pirineu

El bronce mundial no ha sido el único motivo de celebración para la corredora castellano-manchega. El pasado 3 de octubre, Gemma Arenas volvió a demostrar su fortaleza en las carreras de montaña al imponerse en la Ultra Pirineu.

La victoria llegaba después de un esfuerzo considerable: apenas habían transcurrido 15 días del mundial, un margen de recuperación que generaba incertidumbre sobre la respuesta física de la deportista. La atleta reconoce que “era una incógnita cómo se iba a recuperar el cuerpo en tan solo unos días”.

Sin embargo, las buenas sensaciones acompañaron a la almagreña, que aprovechó el buen estado de forma con el que llegaba a la cita de montaña para subir a lo más alto del podio proclamándose la reina de la Ultra Pirineu. “El cuerpo respondió muy bien y aproveché la oportunidad para hacerme con la victoria”, explica.

La combinación de ambos resultados refleja la capacidad de Gemma Arenas para competir al máximo nivel en disciplinas exigentes y afrontar retos consecutivos sin renunciar a la ambición deportiva. Su trayectoria continúa vinculada especialmente al trail running, especialidad en la que se ha consolidado como una de las corredoras más destacadas del panorama nacional.

Gemma Arenas / Foto cedida

La historia hasta en un referente del atletismo

La historia deportiva de Gemma Arenas comenzó lejos de los grandes campeonatos y las medallas internacionales. Su afición por correr fue creciendo de forma progresiva hasta convertirse en una parte fundamental de su vida.

La almagreña sitúa sus primeros pasos en el atletismo alrededor de 2008, cuando tenía 28 años, aunque anteriormente ya había empezado a correr por afición. El impulso definitivo llegó después de acompañar a su pareja a la Media Maratón de Madrid, una experiencia que despertó en ella las ganas de ponerse un dorsal y probarse como corredora. “Me encantó la experiencia y dije: el año que viene la voy a correr yo”, recuerda.

A partir de entonces comenzó a entrenar con regularidad, aunque las obligaciones laborales limitaban el tiempo que podía dedicar al deporte. Durante aquella etapa salía a correr un par de días por semana y fue construyendo poco a poco una base que terminaría llevándola mucho más lejos de lo que podía imaginar.

La maternidad también condicionó su preparación. Arenas tuvo que reducir el tiempo disponible para entrenar y aprender a aprovechar mejor cada sesión. Al respecto, manifiesta que “tras la maternidad tuve que dedicar menos tiempo a los entrenamientos, pero de más calidad y fue ahí cuando empecé a mejorar mis marcas”.

Además, descubrió las carreras de montaña, una especialidad que comenzó a compaginar con las pruebas sobre asfalto. Desde entonces, el trail se ha convertido en uno de los grandes pilares de su trayectoria deportiva, sin abandonar las otras modalidades de fondo.

Su evolución demuestra que una carrera deportiva no siempre responde a un camino lineal o empieza necesaria mente en la infancia. En ocasiones, la progresión llega mediante la adaptación a nuevas circunstancias, la planificación y la perseverancia, cualidades que Arenas considera esenciales tanto dentro como fuera de la competición.

Gemma Arenas / Foto cedida: JOMA

El esfuerzo y la perseverancia, las claves del éxito de Gemma Arenas

Más allá de los resultados, la atleta de Almagro encuentra en el deporte una fuente de aprendizaje personal. “El sacrificio, el compañerismo y la constancia” forman parte de los valores que a su juicio, hacen que correr trascienda la competición

También destaca la oportunidad de descubrir entornos naturales a los que probablemente no habría llegado de otra manera y de conocerse mejor a sí misma a través de los desafíos físicos y mentales que plantea cada carrera. La atleta explica que todos estos valores aprendidos gracias al deporte “también los puedes trasladar a tu día a día”.

La experiencia acumulada en pruebas de larga distancia le ha enseñado que alcanzar objetivos requiere paciencia y continuidad. Una filosofía que cobra especial relevancia en disciplinas como las carreras de montaña y los 100 kilómetros, donde la resistencia no depende únicamente de la preparación física, sino también de la capacidad de gestionar el cansancio y mantener la concentración en los momentos más difíciles. 

Gemma Arenas / Foto cedida: JOMA

Mujeres en el deporte con sello castellanomanchego

La trayectoria de Gemma Arenas también permite poner el foco en el papel de las mujeres sen el deporte y en la importancia de contar con referentes femeninos capaces de inspirar a nuevas generaciones de corredoras. Su evolución desde las primeras carreras populares hasta los podios internacionales refleja que la práctica deportiva puede abrirse camino en distintas etapas de la vida y adaptarse a las circunstancias personales, familiares y profesionales de cada mujer.

En su caso, la maternidad obligó a reorganizar los entrenamientos, pero no supuso el final de su progresión deportiva. La mejora de la calidad de las sesiones le permitió seguir avanzando y alcanzar nuevos objetivos.

Su mensaje para quienes todavía dudan sobre si empezar a correr es claro y alejado de la presión por los resultados: “Que empiecen con calma y si es con gente para ir entretenido mucho mejor y que disfruten muchísimo de correr y de cada experiencia”. Arenas insiste además en que las marcas y los tiempos deben llegar después, cuando la persona haya encontrado en el atletismo una actividad que le motive y le permita disfrutar.

Una filosofía que sitúa el bienestar, la convivencia y el disfrute en el centro de la práctica deportiva y que puede contribuir a acercar el atletismo a mujeres que no se sienten identificadas con las exigencias de la competición.

Los próximos retos de Gemma Arenas

Con los principales objetivos de la temporada ya cumplidos, Gemma Arenas afronta ahora el cierre del calendario con la satisfacción del trabajo realizado y la mirada puesta en nuevos desafíos internacionales. 

La corredora explica que sus grandes metas del año eran el Campeonato de España y el Campeonato del Mundo, citas que considera ya completadas. Después de las últimas pruebas previstas, llegará el momento de descansar y recuperar fuerzas.

Tras el paréntesis navideño, el objetivo será retomar la preparación con la intención de volver a formar parte de la selección española. En enero “toca volver a ponernos las pilas e intentar regresar con la selección española a los mundiales y europeos”, afirma la atleta.

El bronce mundial en los 100 kilómetros y la victoria en la Ultra Pirineu refuerzan así una trayectoria construida paso a paso, desde aquellas primeras carreras populares hasta las competiciones de máxima exigencia. 

Desde Almagro, Gemma Arenas vuelve a situar a Castilla-La Mancha en el mapa del atletismo y demuestra que detrás de cada medalla hay mucho más que una clasificación: años de trabajo, capacidad de adaptación y una perseverancia que puede servir de inspiración a quienes desean comenzar a correr.

Acción patrocinada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Mapfre

Marta Lopez

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Murcia con más de 6 años de experiencia en medios de comunicación.
Botón volver arriba