El accidente ferroviario ocurrido este miércoles en Urda (Toledo) deja, por el momento, un balance de 30 fallecidos y alrededor de 80 heridos, aunque el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha advertido de que el número de víctimas mortales aumentará previsiblemente. Los equipos de rescate continúan trabajando entre los restos de los vagones para localizar a posibles víctimas a las que todavía no han podido acceder.
En declaraciones a los medios de comunicación desde el Puesto de Mando Avanzado instalado en la localidad toledana, García-Page ha precisado que 24 de los fallecidos viajaban en el AVE de Renfe y otros seis en el tren de Iryo, implicados en la colisión registrada a primera hora de la mañana en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.

«Damos por hecho que van a aparecer más fallecidos porque todavía no ha sido posible alcanzar la profundidad de los vagones», ha señalado el presidente autonómico, que ha explicado que se están movilizando nuevos medios para desplazar los convoyes y facilitar el acceso a las zonas más afectadas. Entre los recursos incorporados al operativo figuran efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Al menos 80 heridos, varios graves
El presidente regional ha detallado que los servicios sanitarios han clasificado a los heridos en función de la gravedad de su estado. Por el momento, hay unos 30 afectados en nivel verde, alrededor de 50 en nivel amarillo y también varias personas en nivel rojo, correspondiente a los casos de mayor gravedad.
García-Page ha indicado que los bomberos consideran probable que todos los pasajeros de ambos trenes hayan sido evacuados, tanto quienes pudieron salir por sus propios medios como aquellos que necesitaron asistencia. Sin embargo, la intervención todavía continúa para comprobar si quedan víctimas atrapadas entre los restos de los vagones.

«Lo que ahora queda por buscar entre los amasijos de los vagones son los posibles cadáveres que todavía queden», ha explicado.
La prioridad de los equipos de emergencia es trasladar a todos los heridos a los centros sanitarios y garantizar la atención médica necesaria. El presidente castellanomanchego ha subrayado que en estos momentos se encuentran operativos los sistemas sanitarios y ha agradecido la movilización de los recursos de las distintas administraciones.

Un amplio despliegue
García-Page ha expresado su agradecimiento a los efectivos que trabajan en la zona y a las administraciones que han ofrecido su colaboración para afrontar las consecuencias del accidente.
El presidente ha destacado la ayuda recibida de comunidades autónomas como Andalucía, Castilla y León, la Comunidad Valenciana y Madrid, que han puesto recursos a disposición de Castilla-La Mancha para reforzar la asistencia sanitaria y la respuesta de emergencia.

También ha agradecido las muestras de solidaridad recibidas del rey Felipe VI, del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, del líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, y de representantes municipales y otras instituciones.
«Es importante a estos efectos que haya coordinación, pero lo verdaderamente importante ahora mismo es poder desplazar a todos los enfermos, a todos los afectados a los centros sanitarios», ha afirmado.
Además del dispositivo desplegado en Urda, Adif ha organizado puntos de atención a los afectados y sus familiares en las estaciones de Madrid-Atocha y Sevilla-Santa Justa, así como en el propio municipio toledano.

Pide esperar a la investigación para conocer las causas
Preguntado por el origen del accidente, el presidente de Castilla-La Mancha ha evitado adelantar hipótesis y ha defendido que sean los especialistas quienes determinen qué ha ocurrido.
«No soy yo quien deba decirlo ni quien deba adelantarlo antes de que lo digan los especialistas», ha respondido, insistiendo en que la prioridad inmediata debe ser atender a los heridos, recuperar a las víctimas mortales y acompañar a sus familias.
El siniestro se ha producido a las 8.54 horas de este miércoles, cuando el AVE 2080, que cubría el trayecto entre Madrid y Sevilla, ha alcanzado por detrás al tren Iryo 6076. La colisión provocó el descarrilamiento de varios vagones y la caída de dos de ellos por un terraplén, según las primeras informaciones facilitadas sobre el accidente.
Mientras avanzan las tareas de rescate, el balance de 30 fallecidos continúa siendo provisional. Las autoridades advierten de que será necesario acceder a los vagones más afectados para conocer la dimensión definitiva de una tragedia que ha movilizado a los servicios de emergencia de varias comunidades autónomas.


