El Albacete Balompié continúa ocupando la última posición de la clasificación de Segunda División, pero el panorama comienza a ofrecer algunos motivos para la esperanza. La victoria del pasado domingo ante el CD Eldense (2-0) ha supuesto mucho más que la consecución de los primeros tres puntos de la temporada para los de Joseba Etxeberría. Y es que, después de completarse este lunes la undécima jornada del campeonato, el conjunto manchego tiene los puestos de permanencia a ‘tan solo’ seis puntos de distancia. Una diferencia que, teniendo en cuenta lo mucho que queda por disputarse, invita a pensar que todavía hay tiempo para cambiar radicalmente el rumbo de la temporada.
La derrota del FC Andorra este lunes, 26 de octubre, frente al Burgos CF (2-3) ha terminado de configurar una clasificación en la que el Albacete suma cuatro puntos, mientras que el Cádiz, equipo que marca actualmente la frontera de la salvación desde la decimoctava posición, acumula diez. Los mismos que tiene precisamente el conjunto andorrano, que ocupa la decimonovena plaza después de caer ante los burgaleses. Seis puntos separan, por tanto, al Albacete de la zona que permitiría conservar la categoría al término de la temporada.
Una distancia que, evidentemente, no es pequeña teniendo en cuenta el complicado comienzo liguero del Alba, pero que tampoco resulta insalvable cuando apenas se han disputado once de las 42 jornadas que componen la competición. Dicho de otro modo, todavía quedan 31 partidos y 93 puntos en juego, una auténtica eternidad futbolística en una categoría tan igualada y exigente como la Segunda División.
La victoria ante el Eldense, mucho más que tres puntos para el Albacete
En este escenario cobra todavía más importancia lo sucedido el pasado domingo en el Carlos Belmonte. El Albacete consiguió poner fin a una preocupante racha de diez jornadas sin conocer la victoria, en las que únicamente había sido capaz de sumar un punto de los 30 disputados. Los goles de Víctor San Bartolomé e Higinio permitieron derrotar al Eldense por 2-0 y, sobre todo, recuperar sensaciones que parecían haberse perdido durante el complicado arranque de temporada.
Además, el conjunto dirigido por Joseba Etxeberría consiguió dejar su portería a cero por primera vez en lo que llevamos de campeonato, otro aspecto fundamental para construir la reacción que necesita el equipo. La mejoría defensiva, acompañada de una mayor efectividad en ataque, puede convertirse en una de las claves para empezar a encadenar resultados positivos.
Porque precisamente ahí reside el gran desafío del Albacete. Una victoria aislada sirve para recuperar la confianza, pero la permanencia se construye sumando puntos con regularidad. El triunfo ante el Eldense necesita continuidad en las próximas jornadas para que los blancos puedan comenzar a reducir su desventaja respecto a los equipos que les preceden en la clasificación.
La Segunda División es muy larga y todavía queda mucho por decidir
La historia de la Segunda División está llena de equipos que han atravesado situaciones muy delicadas y que, gracias a una reacción a tiempo, han conseguido terminar la temporada cumpliendo sus objetivos. El campeonato es largo, las dinámicas cambian y las diferencias de puntos pueden reducirse considerablemente en apenas unas semanas.
Eso sí, tampoco conviene perder de vista la realidad. El Albacete sigue siendo colista, únicamente ha ganado uno de sus once partidos y necesita mejorar notablemente sus números si quiere abandonar las posiciones de descenso. La victoria ante el Eldense no borra las dificultades anteriores, pero sí puede representar el punto de inflexión que tanto necesitaba el conjunto manchego.
Además, los enfrentamientos directos entre equipos de la zona baja y los inevitables tropiezos de los rivales pueden abrir oportunidades para un Albacete que deberá estar preparado para aprovecharlas. Lo sucedido este lunes con el Andorra es un buen ejemplo: el conjunto del Principado tenía la oportunidad de ampliar su ventaja sobre los blancos, pero terminó derrotado y se mantiene con diez puntos.
Por eso, aunque las urgencias clasificatorias son evidentes, en el vestuario del Albacete todavía hay razones para creer que la permanencia es posible. Etxeberría tiene por delante mucho trabajo para consolidar la mejoría mostrada ante el Eldense, pero el primer paso ya está dado.
El Albacete sigue último, sí. La situación continúa siendo complicada, también. Pero después de once jornadas, con 31 todavía por delante y la salvación a seis puntos, dar por sentenciado al equipo manchego sería precipitado.
Porque la temporada no ha hecho más que empezar a escribir sus primeros capítulos y el Albacete todavía tiene tiempo, partidos y puntos suficientes para cambiar el desenlace de su historia.


