El entrenador del Albacete Balompié deja claro que no habrá titulares intocables y que el rendimiento, la intensidad y el compromiso defensivo serán determinantes para ganarse un puesto en el equipo
Joseba Etxeberría tiene muy claro qué Albacete Balompié quiere construir y, sobre todo, qué exige a sus futbolistas para formar parte de él. El entrenador vasco ha aprovechado su comparecencia ante los medios de comunicación de este martes, 27 de octubre, para lanzar un mensaje tan directo como contundente a los integrantes de la plantilla manchega: nadie tiene garantizado el puesto y quien baje su rendimiento, pierda intensidad o no se entregue al máximo tanto en defensa como en ataque tendrá muy complicado seguir jugando. Una declaración de intenciones que llega después de la primera victoria de la temporada, conseguida el pasado domingo frente al CD Eldense, y que refleja el nivel de exigencia que pretende establecer el técnico en el vestuario del Carlos Belmonte.
El entrenador del Albacete Balompié ha sido especialmente tajante al hablar de los criterios que marcarán sus decisiones a la hora de confeccionar las alineaciones. «El que esté jugando con continuidad y baje un poco su rendimiento, ahí va fuera», ha advertido Etxeberría, dejando claro que disfrutar de minutos habitualmente no supone tener asegurada la titularidad.
Su mensaje también tiene una segunda lectura, mucho más esperanzadora para los futbolistas que hasta ahora han contado con menos oportunidades: el trabajo diario puede abrirles las puertas del once inicial.
Porque, para Etxeberría, ni la edad ni la trayectoria de un jugador serán suficientes para justificar su presencia sobre el terreno de juego si no responde a las exigencias del cuerpo técnico. «A mí me da igual la edad, la experiencia, la madurez. Son pequeños condicionantes, pero el condicionante que va a marcar todo es el rendimiento», ha afirmado con rotundidad.

En el Albacete de Etxeberría no basta con atacar: hay que defender y correr
El entrenador vasco ha vuelto a insistir en uno de los pilares fundamentales de su filosofía futbolística: la implicación colectiva sin balón. Etxeberría quiere que el Albacete sea un equipo incómodo para sus rivales, capaz de presionar en campo contrario, recuperar rápidamente la posesión y no conceder facilidades defensivas. «Queremos ser un equipo muy agresivo, con y sin balón», ha reiterado el preparador albacetista.
Una afirmación que va mucho más allá de una simple preferencia táctica. El técnico considera que la intensidad debe convertirse en una seña de identidad innegociable y que todos los integrantes de la plantilla tienen que asumirla, independientemente de su posición.
En este sentido, ha destacado la importancia de ejercer una presión adelantada que permita recuperar el esférico cerca de la portería contraria. «Intentar también que esa presión alta nos permita poder recuperar mucho en campo rival», ha explicado.
Pero esa manera de jugar exige un sacrificio físico importante, especialmente de los futbolistas más ofensivos, que deben convertirse en los primeros defensores cuando el equipo pierde la pelota. Por ello, Etxeberría ha dejado claro que aquellos jugadores que no se vacíen en las tareas defensivas y ofensivas lo tendrán muy difícil para disfrutar de minutos.
El mensaje no deja lugar a demasiadas interpretaciones: en este Albacete no basta con tener calidad, hay que correr, presionar, defender, atacar y trabajar por el compañero.

El Albacete – Eldense, el ejemplo que quiere seguir Etxeberría
La victoria por 2-0 del pasado domingo frente al CD Eldense ha servido para demostrar, según el entrenador, que la plantilla está capacitada para desarrollar el fútbol que pretende implantar.
Los goles de Víctor San Bartolomé e Higinio Marín permitieron al Albacete conseguir su primer triunfo liguero de la temporada, después de diez jornadas en las que únicamente había sumado un punto de los treinta posibles.
Sin embargo, más allá del marcador, Etxeberría ha valorado especialmente la actitud mostrada por sus futbolistas. El Albacete fue un equipo intenso, agresivo en la presión y comprometido colectivamente, cualidades que el preparador considera fundamentales para revertir la complicada situación clasificatoria.
El técnico también ha destacado que los datos físicos obtenidos durante los entrenamientos ya indicaban que sus jugadores tenían capacidad para asumir semejante esfuerzo. «Los datos físicos así lo confirmaban y el otro día se demostró», ha explicado.
Y es que, para el entrenador, la intensidad no puede depender exclusivamente de los partidos. Debe comenzar cada mañana en la Ciudad Deportiva Andrés Iniesta. «Creo que la gente se está exigiendo», ha señalado Etxeberría, satisfecho con la respuesta que está encontrando en sus futbolistas.
El preparador entiende que solamente mediante entrenamientos exigentes será posible mantener durante los encuentros el nivel de intensidad que pretende consolidar.

Soberón, Agus Medina, Javi Villar, Róbert y Dani Bernabéu: nadie tiene las puertas cerradas
La competencia interna es otra de las grandes prioridades del entrenador del Albacete. Etxeberría ha citado expresamente a futbolistas como Soberón, Agus Medina, Javi Villar, Róbert y Dani Bernabéu al referirse a la importancia de disponer de alternativas capaces de mantener el rendimiento colectivo.
En este sentido, ha recordado que el pasado domingo el equipo pudo refrescarse con la entrada de jugadores desde el banquillo, algo fundamental para sostener la intensidad durante los noventa minutos. El técnico considera que la exigencia diaria debe provocar que los titulares no se acomoden y que los suplentes tengan posibilidades reales de ganarse un puesto.
Una competencia que cobrará especial importancia este miércoles, 28 de octubre, cuando el Albacete se enfrente al Calvo Sotelo Puertollano en la primera eliminatoria de la Copa del Rey. Etxeberría ya ha confirmado que realizará rotaciones y que tendrán protagonismo futbolistas que habitualmente no disfrutan de demasiados minutos.
También contará con jugadores del filial, en los que ha asegurado depositar una confianza absoluta. «Mañana van a tener la oportunidad de mostrar su nivel y queremos que haya competencia en todas las demarcaciones», ha afirmado.
Por tanto, el encuentro copero no será únicamente una oportunidad para superar una eliminatoria, sino también un examen para quienes aspiran a aumentar su protagonismo en Segunda División. Aquellos que respondan a las exigencias del cuerpo técnico podrán presentar su candidatura a disfrutar de más minutos en el próximo encuentro liguero. Y quienes no lo hagan tendrán más complicado convencer al entrenador.

Etxeberría no quiere un Albacete que se conforme
Otro de los aspectos que más ha satisfecho al preparador vasco de la victoria contra el Eldense fue la respuesta de sus jugadores después del descanso.
El Albacete había conseguido adelantarse en el marcador y arrastraba una dinámica de resultados muy negativa, circunstancias que podrían haber provocado que el equipo optara por replegarse para intentar conservar su ventaja. Sin embargo, sucedió lo contrario. «A los 30 segundos tuvo la ocasión Valverde, seguimos apretando arriba, incomodando durante todo el partido al Eldense, y eso es señal de que fortaleza mental hay», ha explicado.
Etxeberría quiere precisamente eso: un equipo que no especule con los resultados, que mantenga la intensidad independientemente del marcador y que afronte cada encuentro con la ambición de imponer su juego.
El técnico es consciente de que el desgaste físico que provoca esta propuesta es considerable, pero también considera que dispone de suficientes futbolistas para realizar sustituciones sin que disminuya el nivel competitivo. De ahí la importancia que concede a la competencia interna y al trabajo de todos los integrantes de la plantilla.

La Copa del Rey, una oportunidad para ganarse el puesto ante el Sabadell
El calendario inmediato del Albacete permitirá comprobar hasta qué punto los futbolistas han interiorizado el mensaje de su entrenador. Este miércoles llegará el partido de Copa del Rey frente al Calvo Sotelo Puertollano y el sábado, 31 de octubre, los blancos recibirán al CE Sabadell en el Carlos Belmonte, en un encuentro de enorme trascendencia para intentar abandonar los puestos de descenso.
Etxeberría ha explicado que las rotaciones son necesarias debido a la proximidad de ambos compromisos, pero ha insistido en que la identidad futbolística debe permanecer intacta. «Vamos a ver jugadores diferentes, pero intentaremos ver la misma forma de jugar», ha asegurado.
Para el técnico, la exigencia será idéntica independientemente del nombre de los futbolistas que aparezcan en la alineación. «Da igual que sea Liga, da igual que sea Copa, queremos ver un equipo reconocible», ha manifestado.
De este modo, la eliminatoria de Puertollano se presenta como una oportunidad especialmente importante para aquellos jugadores que quieran demostrar que pueden cumplir las exigencias que Etxeberría considera imprescindibles. Porque el entrenador ya ha marcado públicamente las reglas del juego dentro de su vestuario.
En el Albacete de Joseba Etxeberría no habrá puestos asegurados por el nombre, la experiencia o los méritos pasados. El rendimiento mandará por encima de cualquier otra consideración. Y quien no mantenga la intensidad y el compromiso que exige el entrenador se arriesga a perder su sitio en el equipo.


