Una discusión entre dos conductores por cuestiones de tráfico en una calle de Albacete terminó con uno de ellos perdiendo la visión de un ojo después de recibir un fuerte puñetazo en la cara. Los hechos, ocurridos en marzo de 2023, llegarán este martes, 27 de octubre, a la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete, donde la Fiscalía solicita ocho años de prisión para el acusado de provocar las graves lesiones, además de una indemnización de 136.850 euros para el perjudicado.
El enfrentamiento se produjo en la calle José Isbert de la capital albaceteña, donde ambos conductores se bajaron de sus vehículos después de una discusión relacionada con la circulación. Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, los dos hombres comenzaron a agredirse y uno de ellos terminó sufriendo lesiones de extrema gravedad en el ojo izquierdo, mientras que el otro presentó heridas de carácter leve.
Una discusión de tráfico que terminó a puñetazos
Los hechos se remontan al 17 de marzo de 2023, sobre las 19:50 horas, cuando los dos implicados circulaban con sus respectivos vehículos por la calle José Isbert de Albacete. Por circunstancias relacionadas con el tráfico, comenzó una discusión entre ambos que fue aumentando de intensidad hasta que decidieron apearse de sus automóviles.
Una vez fuera de los vehículos, los conductores continuaron increpándose y acabaron enzarzándose en un forcejeo. La Fiscalía sostiene que ambos actuaron con intención de menoscabar la integridad física del contrario y que, durante el enfrentamiento, uno de ellos propinó un fuerte puñetazo en la cara al otro, alcanzándole directamente en el ojo izquierdo.
El hombre que recibió el golpe también habría agredido a su oponente con la mano en la cabeza, por lo que el Ministerio Público atribuye responsabilidades penales a los dos participantes. La pelea terminó cuando varias personas que transitaban por la zona intervinieron para separar a los implicados e impedir que continuaran agrediéndose.
Sin embargo, las consecuencias del enfrentamiento resultaron especialmente graves para uno de los conductores, que sufrió una lesión ocular de gran importancia y necesitó asistencia médica especializada.
Perdió la visión del ojo izquierdo y sufrió graves secuelas
Como consecuencia del puñetazo, el perjudicado sufrió un estallido ocular en el ojo izquierdo y un desprendimiento de retina, lesiones que requirieron distintas actuaciones médicas y quirúrgicas. El proceso de recuperación fue prolongado y, pese a los tratamientos recibidos, el hombre terminó perdiendo la visión del ojo afectado.
El escrito de acusación recoge que las lesiones dejaron importantes secuelas permanentes, entre ellas la pérdida de visión del ojo izquierdo y otras consecuencias relacionadas con el daño ocular. La gravedad de estas secuelas también tuvo repercusiones en su actividad profesional, al limitar su capacidad para desempeñar determinados trabajos.
De hecho, la Fiscalía señala que el perjudicado quedó incapacitado para determinadas actividades laborales, entre ellas aquellas que requieren disponer de un carné de grúa. Esta circunstancia constituye uno de los aspectos más relevantes de la reclamación económica formulada por el Ministerio Público, que incluye una compensación por las consecuencias que las lesiones han tenido en su vida laboral.
Por su parte, el otro conductor también sufrió lesiones durante el enfrentamiento, aunque de mucha menor entidad. En su caso, el escrito de acusación describe una contusión en la región cigomática derecha que precisó una única asistencia facultativa y no requirió tratamiento médico posterior, curando sin secuelas.
Ocho años de prisión y diez años sin poder acercarse al perjudicado
El Ministerio Fiscal considera que el hombre acusado de provocar la grave lesión ocular debe responder por un delito de lesiones del artículo 149.1 del Código Penal, que contempla los supuestos de especial gravedad relacionados con la pérdida o inutilidad de órganos o sentidos.
Por estos hechos, solicita una pena de ocho años de prisión, además de la correspondiente inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena. La Fiscalía también reclama que se imponga al acusado la prohibición de aproximarse al perjudicado a una distancia inferior a 500 metros y de comunicarse con él por cualquier medio durante diez años.
En concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Público solicita una indemnización de 136.850 euros, con la que pretende compensar las lesiones sufridas, las secuelas permanentes y las consecuencias que la pérdida de visión ha tenido sobre la capacidad laboral del afectado.
La reclamación económica constituye una de las principales cuestiones que deberán examinarse durante el juicio, junto con las circunstancias en las que se produjo la agresión y la responsabilidad penal atribuida al acusado.
El conductor que perdió la visión también se enfrenta a una multa
El procedimiento judicial no se dirige únicamente contra el hombre acusado de causar las lesiones más graves, ya que la Fiscalía considera que el conductor que perdió la visión del ojo izquierdo también cometió una infracción penal al golpear a su oponente durante la pelea.
Por esta conducta, el Ministerio Público le atribuye un delito leve de lesiones del artículo 147.2 del Código Penal y solicita una pena de dos meses de multa, con una cuota diaria de 12 euros, lo que representa un total de 720 euros. La acusación diferencia así las responsabilidades de ambos implicados en función de la gravedad de las lesiones causadas durante el enfrentamiento.
El escrito de acusación también señala que los dos hombres carecían de antecedentes penales y que no concurren circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal.
El juicio está previsto para este martes, 27 de octubre, en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete, donde se examinarán los hechos ocurridos en la calle José Isbert y las consecuencias del enfrentamiento.


