La mano que Palencia Caballero y el VAR dejaron pasar en el Albacete – Eldense: el reglamento señala un detalle decisivo

El Albacete Balompié consiguió este domingo su primera victoria de la temporada tras imponerse por 2-0 al CD Eldense en el Carlos Belmonte, pero el triunfo de los hombres de Joseba Etxeberría no estuvo exento de polémica arbitral. Dos posibles penaltis por mano dentro del área visitante quedaron sin señalar, aunque fue la acción protagonizada por Álex Serra en el minuto 65 la que ha generado una mayor controversia, especialmente por lo que establece el reglamento y por la ausencia de intervención del VAR.

La jugada se produjo cuando el defensor del Eldense contactó con el balón utilizando una mano que tenía apoyada sobre el césped. Daniel Palencia Caballero, árbitro principal del encuentro, dejó continuar el juego, mientras que desde la sala VOR, con Rubén Ávalos Barrera al frente, tampoco se recomendó una revisión de la acción.

Sin embargo, hay un detalle que resulta fundamental para interpretar lo ocurrido: no es lo mismo que el balón golpee accidentalmente una mano utilizada para amortiguar una caída que colocar deliberadamente esa mano en la trayectoria del esférico para interceptarlo. Y ahí reside precisamente el origen de la polémica.

¿Qué dice exactamente el reglamento sobre las manos apoyadas en el suelo?

La Regla 12 de la International Football Association Board (IFAB), organismo encargado de establecer las reglas del fútbol, considera infracción que un futbolista «toque el balón de manera voluntaria con la mano o el brazo».

Por su parte, el manual de criterios arbitrales de la Real Federación Española de Fútbol para la temporada 2026/2027 profundiza específicamente en las acciones en las que un jugador tiene la mano apoyada en el suelo o en dirección al césped.

En su apartado MAP.1, establece que no debe señalarse penalti cuando el defensor intercepta el balón con el brazo apoyado en el suelo en una posición natural. Es decir, cuando el futbolista está cayendo, resbalando o realizando un movimiento que justifica la utilización de esa extremidad para mantener el equilibrio.

Pero el apartado MAP.2 recoge una excepción absolutamente determinante para analizar lo sucedido en el Carlos Belmonte.

El manual contempla como infracción la acción en la que el defensor intercepta el esférico «con el brazo apoyado en el suelo, pero haciendo un movimiento adicional claro hacia el balón». Y la decisión arbitral prevista para ese supuesto es inequívoca: penalti.

Por tanto, tener la mano apoyada en el césped no supone una excepción automática que permita tocar el balón. La clave está en determinar si ese apoyo responde a un movimiento corporal natural o si el futbolista utiliza deliberadamente el brazo para impedir que el esférico continúe su trayectoria.

Y precisamente esto último es lo que se cuestiona de la actuación de Álex Serra. La polémica no radica únicamente en que el balón contactase con su mano, sino en que el defensa habría dirigido esta hacia la trayectoria del esférico, apoyándola en el suelo para cortar una acción peligrosa del Albacete.

Archivo VAR lo tiene claro: «Es un claro penalti y roja directa»

La cuenta especializada en análisis arbitral Archivo VAR ha sido especialmente crítica con la decisión adoptada por el equipo arbitral del encuentro.

Su valoración de la jugada no deja lugar a dudas sobre la interpretación que realiza de lo sucedido:

«Serra lleva la mano hacia la trayectoria del balón, apoyándola en el suelo como excusa. Se trata de una mano voluntaria que evita de forma directa un gol. Es un claro penalti y roja directa que tanto Palencia Caballero como el VAR, con Ávalos Barrera al frente, dejaron pasar».

La apreciación de Archivo VAR introduce, además, un segundo elemento de controversia: la posible expulsión del futbolista del Eldense.

El reglamento contempla la tarjeta roja cuando un jugador evita mediante una mano voluntaria un gol o una ocasión manifiesta de gol. Por tanto, si se considera, como sostiene esta cuenta especializada, que Serra utilizó intencionadamente la mano para impedir una acción que habría terminado en gol o constituía una ocasión manifiesta, la sanción reglamentaria habría sido penalti y expulsión.

Esta última consecuencia disciplinaria depende de la consideración de la jugada como ocasión manifiesta de gol, una circunstancia que también requiere valoración arbitral.

El VAR, todavía más señalado que Palencia Caballero

La actuación del colegiado principal ya resulta controvertida, pero la ausencia de intervención del VAR añade un elemento especialmente llamativo al episodio.

Que Daniel Palencia Caballero no apreciara correctamente la acción en directo puede encontrar explicación en la velocidad de la jugada, su posición sobre el terreno de juego o los obstáculos visuales que pudiera tener en ese instante.

Sin embargo, la sala VOR dispone de herramientas de revisión que permiten analizar las jugadas desde diferentes ángulos y velocidades, por lo que la exigencia a sus responsables es necesariamente elevada ante posibles errores de semejante trascendencia.

El protocolo del videoarbitraje establece que debe recomendarse una revisión cuando se detecta un error claro, obvio y manifiesto en una decisión relativa a un penalti o una expulsión.

Por ello, si las imágenes permitían apreciar inequívocamente el movimiento voluntario que denuncia Archivo VAR, la ausencia de una recomendación de revisión resultaría especialmente difícil de justificar.

Y al frente del VAR estaba un colegiado cuyo nombre no pasa precisamente inadvertido para el albacetismo.

Ávalos Barrera y sus polémicos antecedentes con el Albacete

Rubén Ávalos Barrera acumula varios episodios controvertidos en encuentros del Albacete Balompié, algunos de ellos con consecuencias reconocidas posteriormente por los órganos arbitrales o disciplinarios.

Uno de los más recordados tuvo lugar el 12 de marzo de 2023, durante un Levante-Albacete disputado en el estadio Ciudad de Valencia. Aquel día, Ávalos Barrera expulsó por doble amarilla a Maikel Mesa en el minuto 42, dejando al conjunto manchego con diez futbolistas durante más de medio partido.

La controversia fue de tal magnitud que el Albacete recurrió la decisión y el Comité de Competición terminó dejando sin efecto la segunda amonestación y, con ella, las consecuencias disciplinarias de aquella expulsión, después de examinar las pruebas aportadas por el club.

Más reciente resulta lo ocurrido el 24 de enero de 2026 en Valladolid, cuando un disparo de Víctor Valverde impactó en el brazo de Stanko Jurić dentro del área. Ni el árbitro principal, Rafael Sánchez López, ni el VAR señalaron penalti.

En aquella ocasión, Ávalos Barrera ejercía como AVAR, asistiendo a Iván Caparrós Hernández, responsable principal del videoarbitraje.

Días después, el Comité Técnico de Árbitros reconoció públicamente que aquella mano debió sancionarse con penalti y que el VAR tendría que haber recomendado al colegiado una revisión sobre el terreno de juego.

Se trataba, por tanto, de un error arbitral reconocido oficialmente que volvió a alimentar el malestar del entorno albacetista.

Estos antecedentes explican las suspicacias que despierta su presencia en encuentros del Albacete, aunque los errores o decisiones controvertidas no demuestran por sí mismos una actuación deliberada contra el club manchego.

En cualquier caso, Ávalos Barrera volvió a quedar este domingo en el centro de una decisión muy discutida, esta vez como máximo responsable del VAR en una jugada en la que el equipo albacetista reclamaba una pena máxima que nunca llegó.

Otra mano en el minuto 24 también quedó sin castigo

La acción de Álex Serra no fue la única reclamación de penalti protagonizada por el Albacete durante el encuentro.

Mucho antes, en el minuto 24, los futbolistas blancos ya habían solicitado la pena máxima por una mano de Juan Larios dentro del área del Eldense.

La disposición del brazo y las circunstancias de aquella jugada llevaron a los jugadores locales a reclamar la intervención arbitral, al considerar que existían argumentos suficientes para señalar penalti.

Sin embargo, Daniel Palencia Caballero tampoco apreció infracción en aquella ocasión y desde el VAR no se recomendó modificar su decisión.

La primera acción admitía debate sobre la posición del brazo y la interpretación reglamentaria, mientras que la segunda, la protagonizada por Serra, ha generado una polémica especialmente intensa por el supuesto movimiento deliberado de la mano hacia el balón.

Dos reclamaciones, dos decisiones desfavorables al Albacete y ninguna revisión en el monitor del Carlos Belmonte.

Afortunadamente para los intereses deportivos del conjunto manchego, las decisiones no impidieron que los de Joseba Etxeberría sumaran sus primeros tres puntos de la temporada gracias a los goles de Víctor San Bartolomé e Higinio Marín, que establecieron el definitivo 2-0.

El Albacete celebró una victoria tan necesaria como emotiva, pero la polémica arbitral continúa abierta. Y es que, más allá del resultado, la acción de Álex Serra plantea una pregunta difícil de esquivar: si el reglamento distingue expresamente entre una mano natural de apoyo y otra dirigida voluntariamente hacia el balón, ¿por qué el VAR no consideró necesario que Palencia Caballero revisara lo sucedido?

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Nacho Lopez

Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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