En el mundo del fútbol hay apodos que terminan convirtiéndose en una auténtica seña de identidad de sus protagonistas. Algunos nacen por su manera de jugar, otros por sus características físicas y unos cuantos esconden historias tan curiosas como inesperadas. Este último es el caso de Joseba Etxeberría, entrenador del Albacete Balompié, al que desde hace décadas se conoce como ‘El Gallo’. Un sobrenombre que, aunque podría parecer relacionado con su personalidad y carácter competitivo, tiene un origen bastante más anecdótico.
El técnico de Elgoibar, que llegó al banquillo del Albacete hace apenas tres semanas para sustituir al destituido Alberto González, explicó durante su participación en el pódcast deportivo ‘Los Fulanos’ de dónde procede ese apodo que le acompaña desde sus primeros años en el Athletic Club de Bilbao y que ha conservado durante toda su trayectoria profesional.

Una pregunta inocente que terminó convirtiéndolo en ‘El Gallo’
Para encontrar el origen de esta historia hay que remontarse al verano de 1995, cuando un jovencísimo Joseba Etxeberría, que todavía no había cumplido los 18 años, abandonó la Real Sociedad para fichar por el Athletic Club. Su llegada al conjunto bilbaíno fue uno de los movimientos más sonados del fútbol español de aquella época, pero también supuso el nacimiento de un apodo que acabaría haciéndose inseparable de su figura.
Según ha explicado el propio Etxeberría, cuando llegó a Bilbao le sorprendió comprobar cómo muchas personas se saludaban utilizando la palabra «gallo». Era habitual escuchar expresiones como «¿Qué tal, gallo?», algo que despertó la curiosidad del joven futbolista guipuzcoano.
Sin comprender muy bien el significado de aquella expresión, Etxeberría decidió preguntar a uno de sus compañeros del Athletic, Aitor Larrazabal, por qué todo el mundo se llamaba de aquella manera. La respuesta del veterano futbolista terminó cambiándolo todo: «¿Gallo? Tú sí que eres gallo».
Lo que comenzó como una broma de vestuario acabó convirtiéndose en un sobrenombre que traspasó las paredes de Lezama y se hizo enormemente popular entre los aficionados del Athletic. Desde entonces, Joseba Etxeberría pasó a ser conocido como ‘El Gallo’, un apelativo que conservó durante sus 15 temporadas como futbolista rojiblanco y que continúa acompañándolo en su etapa como entrenador.
Un apodo que encaja con el carácter del entrenador del Albacete
Curiosamente, aunque el origen del apodo responde a una anécdota prácticamente casual, su significado popular guarda ciertas similitudes con algunas de las características que han acompañado a Etxeberría durante su carrera.
Y es que hablar de un gallo también puede evocar la imagen de alguien echado para adelante, con personalidad, carisma, valentía y dispuesto a dar un paso al frente cuando llegan las dificultades. Cualidades que el entrenador vasco pretende transmitir ahora a un Albacete Balompié que atraviesa uno de los momentos deportivos más delicados de los últimos años.
Precisamente, desde que aterrizó en la capital albaceteña, Etxeberría ha insistido en la importancia de que sus futbolistas sean valientes, jueguen con personalidad y no se escondan ante la adversidad. Una filosofía que parece encajar con ese sobrenombre que nació hace más de tres décadas como consecuencia de una sencilla pregunta.

‘El Gallo’ ya ha cantado victoria en el Carlos Belmonte
La llegada de Joseba Etxeberría al Albacete Balompié se produjo el pasado 4 de octubre, después de que la entidad manchega decidiera poner fin a la etapa de Alberto González tras la derrota por 1-3 frente a la SD Eibar. El entrenador vasco asumió entonces el complicado reto de enderezar el rumbo de un equipo hundido en la última posición de Segunda División y que todavía no conocía la victoria.
Sus primeros compromisos no pudieron resultar más complicados. Su estreno en el banquillo blanco llegó en Cuenca, donde el Albacete perdió por 1-0 ante el CF Talavera en la final del Trofeo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Posteriormente, ya en competición liguera, llegaron dos desplazamientos consecutivos que se saldaron con sendas derrotas: 5-0 frente al Real Valladolid en el José Zorrilla y 2-1 ante el Sporting de Gijón en El Molinón.
Así las cosas, hubo que esperar hasta este domingo, 25 de octubre, para que Etxeberría pudiera estrenarse como entrenador del Albacete Balompié ante su nueva afición en el Carlos Belmonte. Y la ocasión no pudo terminar mejor.
El conjunto albacetista derrotó por 2-0 al CD Eldense gracias a los goles de Víctor San Bartolomé e Higinio Marín, ambos en la primera mitad, consiguiendo de esta manera la primera victoria de la temporada después de diez jornadas sin ganar.
El Alba ofreció una imagen muy diferente a la de compromisos anteriores, especialmente durante una primera parte en la que mostró intensidad, ambición, presión sobre el rival y una determinación que hasta entonces había echado en falta su afición.
El triunfo supuso una enorme liberación para jugadores, cuerpo técnico y seguidores. De hecho, el propio Etxeberría reconoció posteriormente que aquella victoria significaba mucho más que tres puntos para un vestuario que llevaba demasiado tiempo sufriendo.
Ahora, el entrenador albacetista tiene por delante el difícil desafío de dar continuidad a esa mejoría y convertir la victoria frente al Eldense en el punto de partida de la recuperación deportiva del equipo.
Y es que, siguiendo con el juego de palabras que permite su apodo, los gallos son conocidos por anunciar con su canto la llegada de un nuevo amanecer. Una imagen que, trasladada al fútbol, adquiere un significado especial para un Albacete que llevaba demasiadas semanas sumido en la oscuridad de los malos resultados.
Este domingo, en el Carlos Belmonte, ‘El Gallo’ Etxeberría cantó victoria por primera vez como entrenador del Alba. Queda por ver si ese primer canto anuncia, por fin, el despertar definitivo del conjunto manchego.


