Hay regalos que no necesitan envoltorio, lazo ni tarjeta de felicitación. Basta con un balón, una portería y miles de aficionados celebrando un gol para que se conviertan en inolvidables. Y eso es precisamente lo que le ha sucedido a Víctor San Bartolomé, futbolista del Albacete Balompié, que este lunes, 26 de octubre, tiene un motivo muy especial para sonreír. El centrocampista vasco cumple 27 años y lo hace apenas unas horas después de convertirse en uno de los grandes protagonistas de la primera victoria de la temporada del conjunto manchego.
Nacido el 26 de octubre de 1999 en Barakaldo (Vizcaya), San Bartolomé ha recibido su regalo de cumpleaños por adelantado. Y difícilmente podría haber imaginado uno mejor. Este domingo, ante el CD Eldense, fue el encargado de abrir el marcador en el Carlos Belmonte con un auténtico golazo que permitió al equipo dirigido por Joseba Etxeberría comenzar a construir una victoria tan necesaria como esperada.
Un regalo para el propio futbolista, pero también para los casi 13.000 aficionados del Albacete que acudieron al estadio y que llevaban demasiado tiempo esperando una alegría de semejantes características.
Después de diez jornadas sin conocer la victoria, con nueve derrotas y un único empate, el Albacete consiguió derrotar al Eldense por 2-0 y sumar sus primeros tres puntos de una tacada. Una tarde que devolvió la esperanza al albacetismo y que, en el caso particular de San Bartolomé, adquiere un significado todavía más especial por su coincidencia con el cumpleaños del jugador.
Un golazo como antesala de su 27 cumpleaños
Corría el minuto 19 del partido cuando Víctor San Bartolomé decidió hacerse su particular regalo de cumpleaños. José Corpas puso el balón en juego mediante un saque de banda desde el costado derecho del ataque albacetista y, después de una acción dentro del área, el esférico terminó llegando al centrocampista vasco.
San Bartolomé controló, se giró y conectó un extraordinario disparo con su pierna izquierda que terminó superando a Ramón Vila. El balón acabó en las redes y el Carlos Belmonte estalló de alegría. Era el 1-0, el gol que abría la lata y que colocaba al Albacete en el camino hacia su primera victoria de la temporada.
La importancia del tanto iba mucho más allá de lo individual. El Albacete necesitaba ganar para recuperar la confianza después de un comienzo de Liga desastroso, y San Bartolomé fue quien dio el primer paso.
Todavía antes del descanso, Higinio Marín se encargó de ampliar la ventaja después de aprovechar una magnífica asistencia de Víctor Valverde. El delantero de Calasparra, que regresaba a la titularidad después de veinte meses, firmó el 2-0 y protagonizó uno de los momentos más emotivos de la tarde al romper a llorar tras su gol.
En la segunda mitad, el Eldense trató de reaccionar, aunque el conjunto manchego supo defender su ventaja. Diego Mariño también resultó fundamental con una intervención decisiva ante Jordi Martín y, finalmente, los blancos pudieron celebrar una victoria que se había hecho esperar demasiado.

San Bartolomé ya suma dos goles esta temporada con el Albacete
El tanto conseguido frente al Eldense no fue el primero de Víctor San Bartolomé durante la presente campaña. De hecho, el centrocampista ya había visto portería en el estreno liguero del Albacete, disputado el pasado 16 de agosto frente a la UD Las Palmas en el Estadio de Gran Canaria.
En aquella ocasión, San Bartolomé anotó el empate a uno en el tramo final del encuentro, aunque la alegría fue efímera. Un gol de Sandro Ramírez en el tiempo añadido terminó dando la victoria al conjunto canario por 2-1 y dejando al Albacete sin puntuar.
Dos meses después, el futbolista vasco ha vuelto a demostrar su capacidad para incorporarse al ataque y encontrar portería desde la segunda línea. Dos goles en su cuenta particular que lo convierten en un jugador especialmente interesante por su llegada y capacidad de definición, cualidades muy valiosas en un equipo necesitado de mejorar sus registros ofensivos.
El propio futbolista, después de la victoria ante el Eldense, reconocía su satisfacción por haber contribuido al triunfo. «Me gusta incorporarme al área y tengo la suerte de estar ahí, de cogerla. La verdad es que ha sido muy importante para la confianza, para todo y para que el equipo vaya para arriba», manifestó.
Un viejo conocido de Etxeberría que puede ser clave en el Albacete
Hay otro factor que puede resultar especialmente importante en el futuro de Víctor San Bartolomé dentro del Albacete Balompié: su relación deportiva con Joseba Etxeberría.
El actual entrenador del conjunto manchego conoce perfectamente al centrocampista, puesto que ambos coincidieron durante su etapa en el Athletic Club de Bilbao. Etxeberría dirigió al Bilbao Athletic entre 2019 y 2021, un periodo en el que San Bartolomé formaba parte del filial rojiblanco.
Por tanto, el técnico no está descubriendo ahora las cualidades del jugador. Ya conoce su capacidad de trabajo, su despliegue físico, su llegada desde segunda línea y su facilidad para incorporarse a posiciones de remate.
Esta circunstancia puede jugar a favor del futbolista a la hora de adquirir protagonismo en el nuevo proyecto deportivo del Albacete. Etxeberría necesita jugadores que interpreten rápidamente sus planteamientos, que entiendan la importancia de la presión y que aporten intensidad tanto con balón como sin él.
San Bartolomé reúne características que encajan en esa idea de juego y, además, tiene algo que puede marcar diferencias: gol desde el centro del campo.

El mejor regalo para la afición del Albacete: volver a creer
Sin embargo, ni Víctor San Bartolomé ni el resto del vestuario quieren conformarse con lo conseguido ante el Eldense.
La victoria del domingo ha permitido al Albacete pasar de uno a cuatro puntos en la clasificación, pero los blancos continúan inmersos en una situación muy delicada y necesitan encadenar nuevos triunfos para empezar a recortar distancias respecto a los puestos de permanencia.
El conjunto de Etxeberría ha encontrado una primera recompensa a su trabajo, aunque el objetivo ahora es transformar esa alegría en una dinámica positiva que permita abandonar cuanto antes las posiciones de descenso.
El propio San Bartolomé fue muy claro después del partido. «La alegría es inmensa. Creo que todos nos lo merecíamos, nosotros y la afición. Era una necesidad, entre comillas, esta victoria y, al final, esto nos da aire», aseguró.
El centrocampista también insistió en la necesidad de seguir mirando hacia adelante y aprovechar el impulso anímico conseguido. «En las victorias se refuerza todo, la confianza sube. El equipo siempre ha estado con las cosas claras y, pese a las circunstancias, se ha mantenido fuerte entre semana. Esta victoria también refuerza y hay que mirar para arriba», añadió.
El Albacete tiene por delante el reto de demostrar que lo ocurrido contra el Eldense no fue un hecho aislado, sino el comienzo de su recuperación. Los tres puntos han devuelto la ilusión al Carlos Belmonte, pero la afición quiere más y el vestuario sabe que debe seguir sumando.
Mientras tanto, este lunes tiene un protagonista especial. Víctor San Bartolomé sopla 27 velas con dos goles en su cuenta particular esta temporada, una victoria fundamental en el bolsillo y la satisfacción de haber contribuido a devolver la sonrisa a miles de albacetistas.
Porque habrá cumpleaños que se olviden con el paso de los años, pero el del 26 de octubre de 2026 difícilmente desaparecerá de su memoria. Su regalo llegó un día antes y fue compartido con toda una afición.
Y ahora, tanto San Bartolomé como el Albacete quieren muchos más motivos para celebrar.


