La primera victoria de la temporada ha devuelto la sonrisa al Albacete Balompié, pero el calendario no concede tregua a los hombres de Joseba Etxeberría. Apenas unas horas después de imponerse al CD Eldense por 2-0 en el Carlos Belmonte, el conjunto manchego ha regresado este lunes, 26 de octubre, a los entrenamientos en la Ciudad Deportiva Andrés Iniesta. Una sesión marcada por el trabajo de recuperación de los titulares, la presencia de varios futbolistas del filial y la cercanía de una nueva cita competitiva, esta vez en la Copa del Rey.
A las 11.00 horas, los jugadores albacetistas han comenzado a trabajar en las instalaciones deportivas del club, aunque no todos lo han hecho sobre el césped. El cuerpo técnico ha diseñado una jornada diferenciada en función de la carga de minutos acumulada durante el encuentro del domingo, en el que los blancos consiguieron romper una preocupante dinámica de diez jornadas sin conocer la victoria.
Así las cosas, los futbolistas que formaron parte del once titular frente al Eldense han permanecido en el gimnasio realizando ejercicios orientados a la recuperación muscular, además de pasar por las manos de los fisioterapeutas del club para recuperarse del importante esfuerzo físico realizado durante el encuentro.
Eso sí, algunos de ellos han querido acercarse a los terrenos de juego para observar de primera mano el trabajo de sus compañeros. Ha sido el caso de Antonio Pacheco, Carlos Neva, Lorenzo Aguado y Víctor Valverde, que han seguido desde el propio césped parte de la sesión preparatoria, aunque sin participar en ella y sin siquiera calzarse las botas de fútbol.

Por su parte, los jugadores que comenzaron el encuentro del domingo desde el banquillo han sido los protagonistas del trabajo sobre el verde. Junto a ellos se han ejercitado varios futbolistas del Atlético Albacete, incorporados a la dinámica del primer equipo para completar el grupo. Mientras a Pepe Sánchez y Capi, que afrontan la recta final de recuperación de sus lesiones, se les ha podido ver entrenando bajo la mirada de Joseba Etxeberría, Munir ha sido de nuevo la gran ausencia y el jugador marroquí sigue a varias semanas de poder volver a vestirse de corto en competición oficial.

La sesión ha comenzado con diferentes rondos y ejercicios con balón, antes de dar paso a tareas de carácter técnico-táctico diseñadas por Joseba Etxeberría y los integrantes de su cuerpo técnico. Mientras tanto, los guardametas han desarrollado su trabajo específico bajo la supervisión del preparador de porteros Carlos Cano.

El Albacete vuelve a sonreír después de diez jornadas de sufrimiento
El entrenamiento de este lunes ha llegado después de una de las jornadas más importantes de lo que llevamos de temporada para el Albacete Balompié. Los blancos afrontaban el duelo ante el Eldense como una auténtica final anticipada, después de haber sumado únicamente un punto de los 30 posibles durante las diez primeras jornadas del campeonato.
Con nueve derrotas, un empate y la condición de colista de Segunda División, el margen de error del conjunto manchego era prácticamente inexistente. Además, Joseba Etxeberría llegaba a su estreno como entrenador albacetista en el Carlos Belmonte después de dos derrotas a domicilio: el doloroso 5-0 de Valladolid y el 2-1 encajado ante el Sporting de Gijón, con un gol del conjunto asturiano en el minuto 95.
Sin embargo, el Albacete ofreció ante el Eldense una imagen muy diferente. Intensidad, presión sobre el rival, agresividad en la recuperación y una actitud mucho más decidida fueron algunas de las señas de identidad de un equipo que salió dispuesto a poner fin a su particular pesadilla.
Víctor San Bartolomé abrió el marcador en el minuto 19 con un magnífico gol, después de controlar el balón dentro del área y superar al guardameta Ramón Vila con un disparo de enorme calidad.
Pero el momento más emotivo llegó poco antes del descanso, cuando Higinio Marín aprovechó un centro de Víctor Valverde para establecer el definitivo 2-0. El delantero de Calasparra, que regresaba a la titularidad después de un año y ocho meses, no pudo contener las lágrimas tras marcar y dedicó el gol a su padre fallecido. Una imagen que emocionó al Carlos Belmonte y que simbolizó el final de una larga etapa de sufrimiento personal y deportivo.
En la segunda mitad, el conjunto albacetista supo administrar su ventaja, aunque también necesitó de una intervención providencial de Diego Mariño en un mano a mano ante Jordi Martín para impedir que el Eldense recortara distancias.
El pitido final desató la alegría de los 12.924 espectadores que acudieron al Carlos Belmonte. El Albacete había conseguido, por fin, su primera victoria de la temporada y sumaba tres puntos fundamentales para comenzar a creer en la remontada clasificatoria.
No obstante, el triunfo no cambia una realidad evidente: el equipo continúa en una situación clasificatoria muy delicada, con cuatro puntos después de once jornadas. Por ello, tanto Etxeberría como sus futbolistas son conscientes de que la victoria ante el Eldense debe convertirse en un punto de partida y no en una alegría aislada.

La Copa del Rey aparece en el horizonte: Puertollano espera al Albacete
Sin apenas tiempo para saborear el triunfo, el Albacete deberá cambiar el chip para afrontar una nueva competición. Será este martes cuando el conjunto manchego comience a preparar específicamente su compromiso de la Copa del Rey, que lo llevará el miércoles 28 de octubre hasta Puertollano.
Allí, los hombres de Joseba Etxeberría se medirán al Calvo Sotelo Puertollano, conjunto que milita en Segunda Federación, en una eliminatoria a partido único correspondiente a la primera ronda del torneo del KO.
La cita tendrá lugar en el Nuevo Cerrú, donde los albacetistas buscarán superar su primer obstáculo copero y prolongar las buenas sensaciones recuperadas frente al Eldense.
Sin embargo, hay una realidad que nadie puede obviar en el seno del Albacete Balompié: la prioridad absoluta del club es la Liga. La delicadísima situación clasificatoria obliga a centrar buena parte de los esfuerzos en escapar de los puestos de descenso, por lo que la gestión de los minutos y las cargas físicas de los futbolistas se presenta como una cuestión especialmente importante.
La Copa del Rey, en cualquier caso, también representa una oportunidad para que los futbolistas menos habituales acumulen protagonismo competitivo y para continuar reforzando la confianza del vestuario.
Del histórico triunfo ante el Real Madrid al sueño de volver a ilusionarse
Además, hablar de la Copa del Rey en Albacete supone inevitablemente recordar lo sucedido durante la pasada temporada, cuando el conjunto blanco protagonizó una de las grandes historias de la competición.
El equipo entonces dirigido por Alberto González consiguió alcanzar los cuartos de final después de dejar por el camino a rivales de la máxima categoría del fútbol español.
Primero llegó la eliminación del RC Celta de Vigo en una emocionante tanda de penaltis. Posteriormente, el 14 de enero de 2026, el Carlos Belmonte fue escenario de una de las noches más memorables de su historia: el Albacete derrotó al Real Madrid por 3-2, gracias a los tantos de Javi Villar y Jefté Betancor, este último por partida doble y con el gol definitivo en el tiempo añadido.
Aquella victoria dio la vuelta al mundo y convirtió al Albacete en una de las grandes revelaciones del torneo. El sueño continuó hasta los cuartos de final, cuando el FC Barcelona visitó el Carlos Belmonte y consiguió imponerse por 1-2, no sin sufrir ante un equipo manchego que vendió muy cara su eliminación y que incluso acarició la posibilidad de forzar la prórroga.
Aquella aventura copera permitió a la afición albacetista vivir noches inolvidables, llenó de ilusión la ciudad y situó nuevamente al club en el escaparate del fútbol nacional.
Ahora, varios meses después, el contexto deportivo es radicalmente diferente. El Albacete afronta la nueva edición de la Copa del Rey con la permanencia en Segunda División como objetivo prioritario y la necesidad de recuperar cuanto antes el terreno perdido en el campeonato liguero.
Pero si algo demostró la pasada temporada es que esta competición siempre deja espacio para la ilusión. Y después de haber recuperado la sonrisa ante el Eldense, el Albacete quiere seguir ganando, aunque tiene claro que su verdadera final se disputa cada fin de semana en la Liga.


