Tres gatos han sido abandonados a las puertas de la clínica de la protectora El Arca de Noé en Albacete cuando las instalaciones se encontraban cerradas. Los animales fueron descubiertos por una voluntaria que pasaba por la zona y que, de no haber sido por su intervención, podrían haber permanecido desatendidos. La asociación ha denunciado lo ocurrido en sus redes sociales, donde ha vuelto a poner el foco en la irresponsabilidad de quienes abandonan a sus mascotas y ha defendido la necesidad de extremar las precauciones en los procesos de adopción.
“Pensábamos que esta semana no podíamos ver nada peor, pero así es el día a día de la protectora”, han compartido ha través de una publicación en redes sociales, donde explicaban que su rutina pasa por “gatos abandonados por gente sin empatía que los deja a su suerte dentro de un transportín, gente que no esteriliza con la consecuencia de camadas no deseadas, animales enfermos, accidentados y gente que ante el mínimo problema los abandona”.

Y por estos mismos motivos, desde la protectora explican que buscan asegurar que “nuestros animales van a un buen hogar”, y por ello los requisitos que se exigen para realizar una adopción.
Ante esta nueva situación, en la que se ha producido el abandono de 3 animales a las puertas de la clínica, señalan que “les ha tocado a estos tres inocentes” en la misma tarde. Y que además, los gatos han tenido suerte, ya que a pesar de que la clínica estaba cerrada, una voluntaria que pasaba por allí los ha visto: “¿Qué habría sido de ellos?”. De nuevo, señalan que los tres animales necesitan un hogar.
Más casos en los últimos días
El episodio de los tres gatos no sería un caso aislado. Durante las últimas semanas se han registrado otros abandonos de felinos en diferentes puntos de Albacete, incluidos animales dejados junto a contenedores que han tenido que ser rescatados por la protectora.
En uno de ellos, abandonaron a 5 gatos bebés junto a unos contenedores cerca del albergue de El Arca de Noé. Los animales, bautizados como Canela, Nuez, Perejil, Pimienta y Sal que se encontraron en una situación delicada buscan ahora un nuevo hogar.

Además, hace unos días se repitió la misma historia. Los voluntarios de la protectora encontraron un gato abandonado junto a unos contenedores dentro de su transportín con una nota: “No lo puedo tener”, y dentro un gato llamado ahora Humo.
La sucesión de casos en las últimas semanas recuerda que la protección animal no termina con una adopción: requiere compromiso, prevención y responsabilidad durante toda la vida del animal.

