Hay sentimientos que no entienden de resultados, kilómetros ni decepciones. El amor por unos colores puede mucho más que una goleada y así lo demostraron once aficionados del Albacete Balompié que, después de desplazarse hasta Valladolid y presenciar la dolorosa derrota por 5-0 de su equipo, no dudaron en volver a hacer las maletas apenas seis días después para poner rumbo a Gijón y acompañar nuevamente al conjunto blanco. Un ejemplo de fidelidad que no ha pasado inadvertido para el club albacetista ni para su entrenador, Joseba Etxeberría, que este viernes ha querido agradecer personalmente semejante muestra de compromiso con el escudo del murciélago.
El escenario elegido ha sido el Estadio Carlos Belmonte, donde el técnico vasco ha protagonizado un encuentro muy especial con ocho de aquellos once incondicionales. Los tres restantes no han podido asistir por motivos personales, aunque la invitación del Albacete Balompié había sido extensiva a todos los que protagonizaron aquel particular ‘doblete’ de desplazamientos.

Joseba Etxeberría agradece personalmente el compromiso de los aficionados del Albacete
La cita, celebrada durante la tarde de este viernes, ha permitido a los ocho aficionados compartir un ágape cortesía del Albacete Balompié mientras conversaban con Joseba Etxeberría sobre la delicada situación deportiva que atraviesa el equipo, las posibilidades de revertirla y el papel fundamental que debe desempeñar la afición en lo que resta de temporada.
Lejos de tratarse únicamente de un gesto protocolario, el encuentro ha servido para acercar posturas, intercambiar impresiones y poner en valor a quienes continúan junto al Alba incluso cuando los resultados invitan al desánimo.
«Tenéis un mérito de puta madre», les ha reconocido Etxeberría, que no ha ocultado su admiración por el esfuerzo realizado después de dos desplazamientos consecutivos en circunstancias deportivas especialmente complicadas.

El entrenador del Albacete también ha querido lanzar un mensaje de unidad y esperanza a sus invitados. «Esto es de todos. Nosotros, al final, somos los que estamos ahí abajo y los que tenemos que sacar esto, pero entre todos siempre va a ser más fácil», ha señalado el preparador vasco.
En esa misma línea, Etxeberría ha reconocido la magnitud del desafío que tiene por delante el conjunto blanco, aunque se ha mostrado convencido de que todavía existe margen para cambiar la dinámica. «Sabemos que tenemos un reto difícil y complicado, pero confiamos en que lo vamos a sacar», ha asegurado.
El técnico también ha conversado con los seguidores sobre las sensaciones que dejó el encuentro de Gijón, donde algunos aficionados apreciaron una mejoría en el comportamiento del equipo. Etxeberría ha compartido esa percepción, reconociendo que, en unas circunstancias diferentes, considera que aquel partido podría haber tenido otro desenlace.
Además, el entrenador ha incidido en la importancia de aprovechar los próximos compromisos en el Carlos Belmonte, donde el Albacete necesitará recuperar sensaciones y resultados con el respaldo de su gente.

Javier López: «La afición no puede fallar»
Entre los protagonistas de este encuentro se encontraba Javier López, uno de los seguidores que, a pesar del durísimo correctivo sufrido en Valladolid, volvió a acompañar al Albacete en tierras asturianas.
Para él, la iniciativa ha supuesto un reconocimiento muy especial al esfuerzo de quienes sacrifican tiempo, dinero y energía por seguir a su equipo.
«Yo creo que es un buen gesto que ha hecho el club para acercarse un poco más a la afición», ha valorado el aficionado, agradecido por la oportunidad de conversar directamente con el entrenador.
Preguntado por lo que supone volver a viajar después de encajar cinco goles en Valladolid, Javier ha resumido con una mezcla de humor y pasión una realidad que conocen perfectamente los seguidores más incondicionales del Albacete: «Valor o estar loco. La locura por el Alba es así».

Su reflexión ha ido mucho más allá del resultado deportivo. Seguir al equipo también significa conocer gente, hacer amigos y compartir experiencias que permanecen independientemente del marcador.
Y aunque reconoce que una derrota de semejante magnitud provoca enfado y decepción, tiene muy clara cuál debe ser la respuesta de la grada.
«Es verdad que terminas muy cabreado, decepcionado incluso, pero igual que los jugadores no tienen tiempo para lamentarse y tienen que volver a ponerse en pie para salir a jugar, la afición no puede fallar», ha explicado.
Javier mantiene la esperanza de que Etxeberría consiga cambiar la dinámica del equipo y recuerda que el fútbol ya ha demostrado en otras ocasiones que situaciones aparentemente desesperadas pueden terminar con un desenlace feliz.
Juan Valdés pide una reacción del Albacete: «Necesitamos una respuesta del equipo»
Otro de los protagonistas ha sido Juan Valdés, quien ha mostrado una mezcla de preocupación por la situación clasificatoria y confianza en que el Albacete Balompié sea capaz de reaccionar.
«Estamos en una situación muy al límite en la jornada 10, pero no queda otra que apoyar, esté el equipo como esté», ha reconocido.
Juan también ha valorado positivamente la figura de Joseba Etxeberría, recordando su trabajo anterior en el Eibar y mostrando su confianza en la capacidad del técnico para reconducir la situación.

Sin embargo, su fidelidad al escudo no le impide reclamar una reacción sobre el terreno de juego. «Yo voy a estar siempre, pero es verdad que también mucha parte de la afición necesitamos una respuesta del equipo para empezar a creer que se puede levantar esto», ha explicado.
El aficionado ha agradecido igualmente el detalle del Albacete Balompié y ha desvelado que algunos de los participantes en el encuentro se habían desplazado expresamente desde Madrid para disfrutar de esta oportunidad.
Una circunstancia que vuelve a demostrar hasta qué punto llega el sentimiento albacetista, capaz de movilizar a sus seguidores tanto para acompañar al equipo en sus compromisos deportivos como para participar en una iniciativa de acercamiento entre el vestuario y la grada.
Laura Martínez, el ejemplo de una fe inquebrantable en el Albacete
Especialmente emotivo ha sido también el testimonio de Laura Martínez, otra de las aficionadas que protagonizaron el doble desplazamiento a Valladolid y Gijón.
En su caso, la goleada encajada en tierras pucelanas no modificó en absoluto sus planes de viajar a Asturias. De hecho, tenía tomada la decisión antes incluso de conocer el resultado de aquel encuentro.
«Yo en mi caso ni me lo planteé. Lo tenía decidido incluso desde antes de Valladolid», ha explicado.
Laura ha confesado que su optimismo es prácticamente inagotable cuando se trata del Albacete Balompié. Por eso, después de la derrota en Valladolid, siguió convencida de que la siguiente oportunidad de celebrar una alegría podía llegar en Gijón.
«Puede ser esta vez, puede ser en Gijón, quiero estar allí y, si no es, pues al siguiente, al siguiente, hasta que sea», ha relatado.

Su mensaje sobre las opciones de permanencia del Albacete también ha estado marcado por la esperanza. «A tope siempre. Hasta que ya sea irremediable, siempre voy a creer», ha asegurado.
Y cuando se le ha preguntado por el importante partido de este domingo ante el Eldense, Laura no ha dejado lugar a interpretaciones sobre cuál debe ser la actitud de la afición.
«Toca venir aquí, animar, aplaudir, dejarnos la voz, dejarnos las palmas y que pase lo que tenga que pasar. Esperemos que ganemos por fin, que vayamos sumando puntos y que sea la primera de muchas que vayan detrás», ha manifestado.
Su compromiso no termina ahí. Preguntada por si continuará viajando para acompañar al Albacete pese a los resultados, su respuesta ha sido igual de contundente: «Siempre que logre conseguir que alguien venga conmigo, yo ni me lo pienso».
Un gesto de unión antes de un partido fundamental en el Carlos Belmonte
El encuentro de este viernes se produce en un momento especialmente sensible para el Albacete Balompié. El nefasto inicio liguero ha generado preocupación entre los aficionados, que observan cómo su equipo necesita reaccionar cuanto antes para evitar que la situación deportiva se complique todavía más.
En este contexto, el partido del domingo frente al CD Eldense adquiere una importancia considerable. El conjunto dirigido por Joseba Etxeberría necesita sumar una victoria que permita cambiar la dinámica, recuperar confianza y ofrecer a su afición motivos para creer en la recuperación.
El entrenador vasco es perfectamente consciente de la importancia que tiene el respaldo de las gradas. Durante la conversación con los ocho aficionados ha destacado el carácter futbolero de Albacete, una ciudad que conoce también por sus anteriores visitas como rival.

Pero ese apoyo incondicional que representan los protagonistas del encuentro también lleva implícita una exigencia: el equipo debe corresponder sobre el césped al esfuerzo que sus seguidores realizan fuera de él.
El Albacete Balompié ha querido reconocer este viernes a ocho aficionados que representan a miles de albacetistas. Ocho seguidores que forman parte de un grupo de once personas que, después de recorrer cientos de kilómetros para ver perder a su equipo por 5-0 en Valladolid, volvieron a ponerse en carretera seis días después para alentarlo en Gijón.
Porque los resultados pueden cambiar, los entrenadores y futbolistas pueden pasar, pero el sentimiento por unos colores permanece. Y este viernes, en el Carlos Belmonte, Joseba Etxeberría y el Albacete Balompié han querido demostrar que ese amor incondicional también merece su reconocimiento y gratitud.
FOTOS





































/ Fotos: Pilar Felipe /


