El gol es un estado de ánimo y el Albacete no anda sobrado ni de una cosa ni de la otra: ¿qué dice Etxeberría?

El fútbol tiene mucho de piernas, talento y táctica, pero también de cabeza. Y cuando los resultados no acompañan, la confianza desaparece y los errores se acumulan, incluso lo que antes parecía sencillo puede convertirse en una tarea extraordinariamente complicada. Es precisamente lo que está sucediendo en el Albacete Balompié, donde la falta de gol se ha convertido en uno de los grandes problemas de un equipo que necesita urgentemente recuperar la confianza en sí mismo. Una situación sobre la que este viernes, 23 de octubre, ha reflexionado Joseba Etxeberría y que vuelve a poner de relieve la importancia del trabajo psicológico dentro de la plantilla manchega.

El conjunto blanco afronta el próximo domingo un compromiso vital ante el CD Eldense después de diez jornadas sin conocer la victoria, con un único punto de los 30 posibles y apenas seis goles a favor. Unos números que evidencian las enormes dificultades que está encontrando para transformar sus ocasiones en tantos y que han provocado que sus atacantes acumulen una presión cada vez mayor.

Precisamente, durante la rueda de prensa previa al encuentro, Etxeberría ha sido preguntado por una cuestión que resume perfectamente la situación: el gol es un estado de ánimo.

Una reflexión que el entrenador, antiguo delantero de primer nivel, conoce perfectamente desde su experiencia como futbolista y que ha aprovechado para explicar cómo está afectando la delicada situación deportiva del Albacete al rendimiento de sus jugadores ofensivos.

«La portería se te hace mucho más pequeña y el portero mucho más grande»

Joseba Etxeberría ha reconocido que las dinámicas negativas pueden condicionar enormemente a los futbolistas, especialmente cuando llega el momento de finalizar las jugadas.

«Tenemos gente de ataque con gol, porque lo han demostrado, los números ahí están, pero, evidentemente, en este tipo de situaciones, la portería se te hace mucho más pequeña, el portero mucho más grande», ha manifestado el entrenador del Albacete.

Una frase especialmente significativa porque refleja cómo la falta de confianza puede alterar la percepción y la toma de decisiones de un delantero cuando se encuentra delante de la portería rival.

Ocasiones que en una dinámica positiva podrían resolverse con naturalidad empiezan a generar dudas, precipitaciones y una presión añadida que termina dificultando todavía más la finalización.

Etxeberría considera que el problema del Albacete no responde exclusivamente a una cuestión de calidad futbolística, sino también a la necesidad de recuperar sensaciones.

«Para recuperar confianza hay que recuperar sensaciones. Y eso es trabajo. Es trabajo, insistir», ha explicado.

El técnico ha defendido el potencial de sus atacantes, recordando que muchos de ellos han demostrado su capacidad goleadora durante sus respectivas trayectorias.

«No es por falta de capacidad, porque tenemos delanteros que en todas las temporadas han hecho goles», ha asegurado.

Una reflexión que invita a mirar más allá de las estadísticas y que sitúa el componente mental como uno de los aspectos que el Albacete necesita mejorar urgentemente.

Álvaro de la Torre, el psicólogo que tiene un desafío enorme en el Albacete

Precisamente, las palabras de Etxeberría cobran una especial relevancia si se relacionan con una información publicada el pasado miércoles, 21 de octubre, por El Digital de Albacete, en la que este medio desvelaba la presencia de un profesional especializado en psicología dentro del cuerpo técnico del primer equipo.

Se trata de Álvaro de la Torre Toledano, conocido en el mundo del fútbol como ‘Dela’, quien se incorporó al Albacete Balompié durante el pasado verano para formar parte del equipo de trabajo de Alberto González y que ha continuado vinculado al primer equipo tras la llegada de Joseba Etxeberría.

El profesional jienense, nacido en 1989, cuenta con formación en psicología clínica y deportiva, además de disponer de la titulación de Entrenador Nivel III Nacional y experiencia como futbolista y entrenador.

Una combinación de conocimientos que puede resultar especialmente valiosa en una situación como la que atraviesa actualmente el conjunto manchego.

Porque, si algo está necesitando el Albacete, además de mejorar sus prestaciones futbolísticas, es recuperar la seguridad, la fortaleza mental y la confianza que parecen haberse ido debilitando con cada derrota.

La psicología deportiva puede contribuir a afrontar cuestiones como la gestión de la frustración, el miedo al error, la presión competitiva y la recuperación de la autoconfianza.

Todos ellos son aspectos especialmente relevantes para un equipo que acumula resultados negativos y cuyos atacantes parecen encontrarse cada vez más condicionados por la obligación de marcar.

No consta que Etxeberría haya detallado este viernes qué intervención concreta está desarrollando Álvaro de la Torre con los delanteros, pero sus declaraciones evidencian la importancia que concede el entrenador a los factores mentales y a la recuperación de la confianza.

El peligro de que la falta de gol se convierta en una obsesión

Uno de los principales riesgos de una dinámica tan negativa es que los jugadores terminen obsesionándose con aquello que no consiguen hacer.

En el caso de los delanteros, esa circunstancia puede convertirse en un círculo difícil de romper: cuanto más necesitan marcar, mayor es la presión que soportan; y cuanto más crece esa presión, más complicado puede resultar ejecutar con naturalidad las acciones ofensivas.

Etxeberría ya había advertido anteriormente sobre la necesidad de evitar que la falta de gol se convirtiera en una obsesión para sus futbolistas.

Este viernes ha insistido en que la solución pasa por recuperar la confianza mediante el trabajo diario y el perfeccionamiento de los mecanismos ofensivos.

«Es cuestión de trabajo, ir cogiendo sensaciones en el día a día, poner el foco en las finalizaciones, en darle importancia a esos centros, a ese último pase, a cómo llegar al área», ha explicado.

El entrenador también ha destacado la importancia de mejorar la ocupación de los espacios para ofrecer más alternativas a los compañeros encargados de realizar el último pase.

Pero, más allá de las cuestiones tácticas, su discurso ha vuelto a girar alrededor de una palabra fundamental: confianza.

«La única forma de girar eso es confiar en el trabajo e insistir», ha manifestado.

Un mensaje que enlaza directamente con la dimensión psicológica del rendimiento deportivo y que pone de manifiesto la necesidad de que los jugadores vuelvan a creer en sus propias capacidades.

Vallejo ya advirtió de la importancia del trabajo mental en el Albacete

Las reflexiones de Etxeberría coinciden con las declaraciones realizadas el pasado miércoles por Jesús Vallejo, que también abordó la importancia del apartado psicológico durante su comparecencia ante los medios de comunicación.

El central del Albacete fue especialmente contundente al reivindicar el trabajo mental como una parte imprescindible de la preparación de los futbolistas profesionales.

«Es fundamental el trabajo mental del futbolista hoy en día, pero no solo en estas situaciones, también en las situaciones de lesión, incluso cuando las cosas van muy bien», manifestó Vallejo.

El defensa fue todavía más allá, colocando la preparación psicológica al mismo nivel que otras áreas fundamentales del rendimiento deportivo.

«Es una parte más, es un pilar más, igual que lo es la parte táctica, la parte técnica, la parte física y la parte mental. Está a la orden del día», explicó.

Y dejó una reflexión especialmente significativa para entender el desafío que afronta el Albacete.

«Hay que trabajar eso a tope para ser un jugador mucho más completo, porque si te falla alguna de esas cuatro patas no vas a poder desarrollar tu mejor potencial», aseguró.

Las palabras de Vallejo, unidas a las pronunciadas este viernes por Etxeberría, dibujan un escenario en el que la recuperación psicológica del vestuario puede resultar tan importante como las mejoras tácticas o físicas.

El Albacete necesita romper una dinámica que se retroalimenta

La falta de gol es solo una de las manifestaciones de la complicada situación que atraviesa el Albacete Balompié.

Los resultados negativos también parecen haber condicionado la capacidad del equipo para sobreponerse a determinados contratiempos durante los encuentros.

La goleada sufrida ante el Real Valladolid, por 5-0, representó uno de los ejemplos más evidentes de esas dificultades. Después de recibir los primeros golpes, el equipo terminó descomponiéndose y fue incapaz de frenar a su rival.

El propio Etxeberría reconoció posteriormente que sus futbolistas se habían venido abajo demasiado pronto.

En cambio, el partido disputado ante el Sporting de Gijón dejó algunas señales diferentes.

El Albacete fue capaz de reaccionar al tanto inicial del conjunto asturiano y consiguió empatar gracias a un cabezazo de Jesús Vallejo en el minuto 85. Sin embargo, cuando parecía que los blancos estaban a punto de sumar un valioso empate, un gol de César Gelabert en el tiempo añadido volvió a dejarlos sin recompensa.

Una nueva derrota que supuso otro golpe emocional para un vestuario necesitado de resultados positivos.

Etxeberría ha reflexionado este viernes sobre esa circunstancia.

«Estoy seguro de que, en una situación diferente, con el partido que hacemos el otro día no lo perdemos nunca», ha asegurado.

El entrenador considera que las dinámicas negativas terminan afectando a diferentes aspectos del juego y que la única forma de revertirlas pasa por mantener la confianza en el trabajo que se está realizando.

Etxeberría confía en sus atacantes: «Van a hacer goles»

A pesar de la preocupante sequía ofensiva, el entrenador del Albacete se ha mostrado convencido de que sus jugadores tienen capacidad suficiente para mejorar sus registros goleadores.

Durante su comparecencia ha destacado especialmente las cualidades de Víctor Valverde, uno de los futbolistas que mayor protagonismo está adquiriendo desde su llegada al banquillo manchego.

«Me parece un jugador desequilibrante, que nos está dando mucho y nos va a dar más», ha manifestado.

Además, ha extendido su confianza a otros integrantes de la plantilla, convencido de que la falta de acierto actual no refleja su verdadero potencial.

«Gente como Corpas, como Valverde, como Rober, van a hacer goles, porque tienen calidad», ha asegurado.

Etxeberría considera que el Albacete necesita ese primer impulso positivo que permita romper la dinámica y empezar a afrontar los encuentros con una mentalidad diferente.

También ha insistido en que el trabajo realizado durante la semana debe traducirse en una mayor claridad en los metros finales.

«Hemos puesto el foco ahí», ha indicado sobre la toma de decisiones en el último tercio del campo.

El Eldense, una oportunidad para cambiarlo todo empezando por la cabeza

El próximo domingo, a partir de las 16:15 horas, el Albacete recibirá al CD Eldense en el Carlos Belmonte en un partido que puede resultar determinante para comenzar a revertir su delicadísima situación deportiva.

Para Etxeberría, una victoria supondría mucho más que sumar tres puntos.

El entrenador sabe que un resultado positivo puede ayudar a recuperar la confianza de sus futbolistas, liberar parte de la presión acumulada y facilitar que determinadas acciones vuelvan a resolverse con la naturalidad que ahora parece faltar.

«La mejor medicina es ganar, es la victoria», ha manifestado.

El trabajo táctico, la preparación física, las finalizaciones y la corrección de errores continuarán ocupando un lugar fundamental en las sesiones preparatorias. Pero las declaraciones del entrenador también recuerdan que el Albacete necesita recuperar una fortaleza menos visible: la mental.

En ese terreno, la presencia de Álvaro de la Torre dentro del cuerpo técnico representa un recurso que puede ayudar a afrontar uno de los momentos más complicados de la historia reciente del equipo.

No se trata de atribuir a una única persona la responsabilidad de solucionar una crisis en la que intervienen numerosos factores, sino de reconocer la importancia que puede tener el trabajo psicológico para recuperar la mejor versión de los futbolistas.

Porque el Albacete tiene delanteros que saben marcar, como ha recordado Etxeberría. Lo que necesita ahora es que vuelvan a sentirse capaces de hacerlo.

Y quizá ahí radique una de las grandes claves de la recuperación del conjunto manchego: conseguir que sus futbolistas vuelvan a mirar la portería rival sin que parezca cada vez más pequeña y que el portero contrario deje de parecerles un gigante.

En definitiva, recuperar el gol, recuperar la confianza y recuperar la convicción de que pueden ganar. Tres desafíos estrechamente relacionados que el Albacete necesita superar cuanto antes.

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Nacho Lopez

Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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