Los vecinos de Albacete y su provincia tienen una cita con el reloj este fin de semana. En la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre llegará el tradicional cambio al horario de invierno, una modificación que permitirá dormir una hora más, pero que también traerá una consecuencia especialmente perceptible en la vida cotidiana: anochecerá mucho antes en la capital albaceteña.
Concretamente, cuando los relojes marquen las 03:00 horas de la madrugada del domingo, sus agujas deberán retroceder hasta las 02:00 horas. De esta manera, la jornada dominical tendrá oficialmente 25 horas, una circunstancia que se repite cada otoño y que vuelve a situar sobre la mesa el debate acerca de la conveniencia de mantener esta práctica.
En Albacete, las consecuencias serán evidentes desde el primer día. Mientras que este sábado 24 de octubre el sol se pondrá aproximadamente a las 19:16 horas, el domingo lo hará alrededor de las 18:15 horas. Una diferencia que afectará a la distribución de las horas de luz y que se dejará notar en las tardes de paseo, las actividades al aire libre y los desplazamientos de los albaceteños.
Así cambiarán los amaneceres y atardeceres en Albacete
El cambio al horario de invierno supondrá que los amaneceres lleguen antes según el reloj. En la capital albaceteña, el sábado 24 de octubre el sol saldrá alrededor de las 08:26 horas, mientras que el domingo 25 lo hará aproximadamente a las 07:27 horas.
Por tanto, quienes comiencen su jornada laboral o académica a primera hora de la mañana dispondrán de más luz natural al inicio del día. La contrapartida llegará durante las tardes, cuando la oscuridad hará acto de presencia considerablemente antes.
Eso no significa que el cambio horario provoque la pérdida real de una hora de luz solar, sino que modifica su distribución respecto al horario oficial. Además, durante las próximas semanas los días continuarán acortándose progresivamente como consecuencia del avance del otoño.
Los teléfonos móviles, ordenadores y otros dispositivos electrónicos conectados a sistemas de actualización automática modificarán la hora sin necesidad de intervención. Sin embargo, los relojes analógicos y aquellos aparatos que no incorporen esta función deberán ajustarse manualmente.
¿Será el último cambio de hora que vivan los albaceteños?
Una de las principales incógnitas que rodean este ajuste horario es la posibilidad de que termine desapareciendo definitivamente.
El cambio del próximo domingo será el último de los recogidos en la orden ministerial publicada en marzo de 2022, que establecía el calendario correspondiente al periodo comprendido entre 2022 y 2026.
Sin embargo, esto no significa que España vaya a dejar de cambiar la hora a partir de 2027.
De hecho, la Comisión Europea publicó el pasado mes de marzo las fechas de inicio y finalización del horario de verano correspondientes a los años 2027 a 2031. De mantenerse la normativa actual, el próximo cambio se produciría el domingo 28 de marzo de 2027.
El Gobierno de España intentó reactivar el debate europeo en octubre de 2025, cuando planteó poner fin a esta práctica en 2026. Para defender su propuesta, el Ejecutivo argumentó que el ahorro energético asociado al cambio horario es limitado y que sus efectos sobre los ritmos biológicos pueden resultar perjudiciales para la salud y el bienestar de los ciudadanos.
No obstante, la iniciativa continúa sin traducirse en una modificación normativa, debido a la falta de acuerdo entre los países de la Unión Europea.
Los expertos discrepan sobre la conveniencia de mantener el cambio de hora
El debate también divide a los especialistas.
El físico Jorge Mira Pérez, de la Universidad de Santiago de Compostela, defiende que el cambio estacional constituye un mecanismo de regulación social que permite adaptar los horarios a las diferencias de luz solar existentes entre invierno y verano.
En declaraciones a Europa Press, el experto sostiene que mantener un único horario durante todo el año también ocasionaría inconvenientes. Así, advierte de que la adopción permanente del horario de verano provocaría amaneceres especialmente tardíos durante los meses invernales.
Una posición similar mantiene José María Martín Olalla, profesor de la Facultad de Física de la Universidad de Sevilla, quien considera que el ajuste estacional tiene una utilidad racional en países donde las diferencias entre las estaciones son importantes.
Por el contrario, desde la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) defienden eliminar los cambios semestrales y establecer permanentemente el horario de invierno.
Su presidente de honor, César Martín, argumenta que esta alternativa favorecería la estabilidad de los ritmos biológicos y resultaría más beneficiosa para el descanso, la salud y el rendimiento laboral y escolar.
Albacete vuelve a cambiar sus relojes mientras Europa sigue sin decidir
Mientras continúa la discusión política y científica, los vecinos de Albacete deberán adaptarse una vez más a la modificación horaria.
El domingo 25 de octubre tendrá una hora adicional, las mañanas ganarán luminosidad respecto a la hora oficial y las tardes comenzarán a oscurecer antes, un escenario que acompañará a los albaceteños durante los próximos meses.
Y aunque el debate sobre su eliminación sigue abierto, por el momento no existe una decisión europea que permita afirmar que este será el último cambio horario.
Así pues, en Albacete habrá que volver a retrasar los relojes este domingo, con una certeza inmediata: a partir de las 18:15 horas, el sol ya se habrá ocultado en el horizonte de la capital.


