Madrigueras prepara nuevas restricciones a las macrogranjas: plantea importantes límites

El Ayuntamiento impulsa una modificación urbanística que establecerá límites a las explotaciones ganaderas intensivas en más de 7.150 hectáreas y restricciones especiales para proteger los acuíferos, los ríos y las zonas próximas al casco urbano

El municipio albaceteño de Madrigueras prepara una importante modificación de su normativa urbanística para regular la implantación de explotaciones ganaderas intensivas y limitar su capacidad en función de las características del territorio. La iniciativa afectará al 97,6 % de la superficie del término municipal, equivalente a más de 7.150 hectáreas, y establecerá diferentes restricciones para la instalación de nuevas granjas.

El Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) publica este martes, 20 de octubre, una resolución de la Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible de Albacete que supone un nuevo paso en la tramitación de esta iniciativa municipal. La Junta ha determinado que la modificación no necesita someterse a una evaluación ambiental estratégica ordinaria, al considerar que no tendrá efectos significativos sobre el medio ambiente siempre que se cumplan las condiciones establecidas en el informe.

La propuesta responde a la intención del Ayuntamiento de actualizar unas normas urbanísticas cuyo origen se remonta a 1990 y que, hasta ahora, no diferenciaban expresamente entre pequeñas instalaciones ganaderas familiares y grandes explotaciones intensivas dentro de los terrenos donde estaba permitido el uso ganadero.

Según recoge el expediente, Madrigueras es un municipio de tradición fundamentalmente agrícola en el que la evolución del sector ganadero y la posible implantación de explotaciones intensivas de gran capacidad han llevado a considerar insuficiente la regulación existente.

Más de 7.150 hectáreas afectadas por la nueva regulación

La modificación puntual número 6 de las Normas Subsidiarias Municipales afecta a 71.514.004 metros cuadrados de suelo rústico, aproximadamente 7.151 hectáreas, sobre una superficie municipal total de 73,31 kilómetros cuadrados. De este modo, sus disposiciones alcanzarán a todas las parcelas catastrales rústicas de Madrigueras.

La mayor parte de estos terrenos, concretamente el 96,47 % del municipio, está clasificada como suelo agrario en el que actualmente se permite la actividad ganadera. Otra parte corresponde a terrenos de protección de viales y de protección especial, donde este uso ya se encuentra prohibido.

El Ayuntamiento no plantea una prohibición general de la ganadería, una alternativa que fue estudiada y finalmente descartada por considerarse una limitación injustificada de actividades que pueden resultar compatibles con el territorio. En su lugar, ha optado por establecer una clasificación de zonas en función de su capacidad para acoger diferentes tipos de explotaciones.

Límites a la capacidad de las explotaciones ganaderas

Uno de los aspectos más relevantes de la modificación es el establecimiento de capacidades ganaderas máximas según la ubicación de las instalaciones. Para ello se utiliza como referencia la unidad de ganado mayor (UGM), una medida que permite expresar y comparar la capacidad de las explotaciones de diferentes especies.

El documento establece una primera categoría de terrenos destinada exclusivamente a explotaciones de autoconsumo. En una segunda categoría, la capacidad máxima quedará limitada a 5,1 UGM o a la cifra inferior que pueda establecer la normativa específica de cada especie.

Para el resto de terrenos en los que se admita una mayor actividad ganadera, se contemplan cinco grados con límites de 25,86, 26,18, 36,83, 86,44 y 88,97 UGM, respectivamente. La capacidad autorizable dependerá de la zona concreta en la que se pretenda instalar la explotación.

Estas cantidades no equivalen directamente al número de animales, puesto que la conversión depende de la especie y de las características del ganado.

La propuesta introduce también restricciones específicas para las explotaciones porcinas. En determinadas zonas situadas entre 1.000 y 2.000 metros de los núcleos urbanos residenciales, la capacidad máxima para este tipo de ganado quedará limitada a 33 UGM, incluso cuando la categoría territorial correspondiente pudiera admitir una capacidad superior.

Además, deberán respetarse las distancias mínimas establecidas por la normativa ganadera y sanitaria, aplicándose la condición más restrictiva cuando concurran diferentes limitaciones.

Protección de los acuíferos y restricciones a los purines

La protección de los recursos hídricos constituye otro de los elementos fundamentales del proyecto. El informe ambiental advierte de que todo el término municipal de Madrigueras está incluido en la zona vulnerable a la contaminación por nitratos de origen agrario denominada Mancha Oriental.

Esta circunstancia obliga a extremar las condiciones para las futuras explotaciones ganaderas, especialmente en lo relacionado con la gestión de los estiércoles y purines, que pueden provocar contaminación de las aguas subterráneas si no se almacenan o utilizan adecuadamente.

Las nuevas instalaciones y las ampliaciones de las existentes deberán justificar que disponen de suficiente superficie agrícola para aplicar las deyecciones generadas sin superar las cantidades máximas de nitrógeno autorizadas para cada cultivo. Como alternativa, tendrán que acreditar su gestión mediante empresas autorizadas.

Las fosas, balsas y estercoleros deberán ser impermeables y estancos, disponer de capacidad suficiente y contar con sistemas de detección de fugas para evitar filtraciones al terreno.

La Junta también exige mantener perímetros de protección de al menos 500 metros alrededor de las captaciones de agua destinadas al abastecimiento de poblaciones, así como las restricciones previstas para la aplicación de purines.

Estas medidas adquieren especial relevancia por la presencia del río Valdemembra, el río Júcar y la rambla de Mahora, además de la sensibilidad ambiental de determinadas áreas del término municipal.

Prohibiciones en zonas inundables y espacios naturales sensibles

El informe ambiental introduce condiciones específicas para impedir la implantación de explotaciones ganaderas en terrenos especialmente vulnerables.

Entre ellos figuran los cauces y riberas de los ríos Valdemembra y Júcar, la rambla de Mahora y las superficies ocupadas por determinados hábitats naturales de interés comunitario. Estas zonas deberán quedar incorporadas al planeamiento como áreas de máxima restricción, sin posibilidad de instalar explotaciones ganaderas.

La resolución presta también especial atención al riesgo de inundación. Madrigueras cuenta con zonas inundables asociadas al río Valdemembra, incluidas en la planificación regional de protección civil, que contempla escenarios de inundación con periodos de retorno de 10, 50, 100 y 500 años.

La Junta establece que las zonas de flujo preferente y las zonas inundables vinculadas al Valdemembra deberán incorporarse al plano urbanístico entre los terrenos donde se prohíbe el uso ganadero.

Por otra parte, las futuras instalaciones deberán incorporar medidas para reducir las emisiones de amoniaco y los olores, limitar su impacto sobre el paisaje y garantizar que sus vallados no dificulten la circulación de la fauna silvestre.

La modificación todavía no está aprobada definitivamente

La resolución publicada este martes supone la superación de una fase ambiental del procedimiento, pero no equivale a la aprobación definitiva de las nuevas normas urbanísticas.

El Ayuntamiento deberá incorporar al documento de modificación las condiciones exigidas por Desarrollo Sostenible, especialmente las relacionadas con la delimitación de las zonas donde podrán instalarse explotaciones y aquellas en las que estarán prohibidas.

Una vez completada la tramitación y obtenida, en su caso, la aprobación urbanística definitiva, las nuevas condiciones servirán de referencia para determinar qué explotaciones pueden autorizarse y cuál será su capacidad máxima en cada zona.

Además, los proyectos concretos de instalaciones ganaderas seguirán teniendo que superar los procedimientos ambientales y obtener las autorizaciones que correspondan según sus características.

El informe ambiental publicado ahora tendrá una vigencia máxima de cuatro años. Si durante ese plazo no se aprueba la modificación del planeamiento, perderá sus efectos y deberá iniciarse nuevamente el procedimiento de evaluación ambiental simplificada.

Con esta iniciativa, Madrigueras pretende establecer un marco urbanístico más preciso para compatibilizar la actividad ganadera con la protección del territorio, los recursos hídricos y los núcleos de población, en un municipio donde la agricultura constituye uno de los usos predominantes del suelo.

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Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Albacete. Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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