El presidente de la Diputación de Albacete, Santi Cabañero, ha reivindicado este martes una forma de hacer política que no se limite a hablar de igualdad de oportunidades, sino que ponga los medios necesarios para hacerla realidad, especialmente entre las mujeres del medio rural y las personas que encuentran mayores dificultades para acceder al mercado laboral.
“La política útil no es la que le dice a la gente lo que tiene que hacer, sino la que le da herramientas para que pueda decidir por sí misma qué quiere hacer con su vida”, ha afirmado durante la inauguración de la jornada ‘Mujer rural, empleo y corresponsabilidad’, celebrada en el Salón de Actos de la Diputación, que ha registrado una gran asistencia con motivo de la entrega de los primeros diplomas del programa Dipualba Protege II.
Acompañado por la diputada provincial responsable de Fondos Europeos, Yolanda Ballesteros, y por la responsable de Formación y Consultoría del Grupo Amiab, María José Bermejo, Cabañero ha situado la formación como una herramienta esencial de libertad, autonomía personal y desarrollo territorial, defendiendo que el objetivo no es formar a las personas para que tengan que marcharse de sus pueblos, sino ofrecerles oportunidades para que puedan desarrollar allí sus proyectos de vida si así lo desean.
Una reflexión que ha enlazado con la celebración, hace apenas unos días, del Día Internacional de las Mujeres Rurales y con la campaña que la Diputación mantiene instalada en el Palacio Provincial.
“Que nadie tenga que arrancar sus raíces para poder desplegar sus alas”, ha señalado, utilizando esa imagen para explicar la filosofía de Dipualba Protege: aprovechar las potencialidades de cada territorio para generar oportunidades para quienes viven en él.
“Se trata de formar sin expulsar del territorio”, ha insistido, recordando que durante demasiado tiempo la falta de salidas laborales ha provocado que personas que se preparaban y adquirían nuevas capacidades acabaran teniendo que marcharse de sus lugares de origen para poder desarrollarlas.
Frente a esa realidad, ha defendido que las políticas públicas deben facilitar que quedarse, marcharse o regresar sean decisiones libres, no condicionadas por la ausencia de empleo, formación o servicios.

Dipualba Protege II
Dipualba Protege II moviliza aproximadamente 7,4 millones de euros, cofinanciados en un 85% por el Fondo Social Europeo Plus y en un 15% por la Diputación de Albacete, para mejorar la empleabilidad de más de un millar de personas en situación de vulnerabilidad laboral.
El proyecto, que contempla 69 itinerarios formativos distribuidos por la provincia, ya ha alcanzado a unas 350 personas, de las que aproximadamente el 75% son mujeres.
Cabañero ha recordado que esta segunda edición nace del éxito de Dipualba Protege I, que permitió formar a unas 1.200 personas, con más de un millar de titulaciones obtenidas y una inversión superior a los seis millones de euros.
Pero, como ha subrayado, el dato verdaderamente significativo fue su capacidad para facilitar el acceso al empleo: el 38% de las personas participantes estaba trabajando seis meses después de completar su formación, y tres de cada cuatro personas insertadas eran mujeres.
Unos resultados que llevaron a la Diputación a impulsar una segunda edición más ambiciosa, que ya está ofreciendo indicadores especialmente positivos.
Así, Cabañero ha destacado que cerca del 75% de quienes completaron el curso de Operaciones Básicas de Cocina desarrollado en Albacete ya están trabajando, mientras que los itinerarios de atención sociosanitaria a personas dependientes realizados en Tobarra y Bonete han facilitado, respectivamente, siete y cinco contrataciones.
“No crean que en este tipo de programas los resultados son siempre los mismos. En este caso son excepcionales”, ha afirmado, poniendo en valor que la formación esté conectando con las necesidades reales del tejido económico provincial.
De hecho, durante la entrega de diplomas se ha dado una circunstancia especialmente ilustrativa: buena parte del alumnado del curso de cocina no ha podido asistir a recoger su titulación porque ya se encuentra trabajando, una ausencia que la presentadora del acto ha celebrado como la mejor noticia posible.
El presidente ha felicitado a quienes han completado estos primeros itinerarios, destacando que su esfuerzo y sus nuevas competencias les permitirán afrontar su futuro con más recursos y capacidad de decisión.
También ha agradecido expresamente el trabajo del equipo técnico de la Diputación, con Yolanda Ballesteros al frente del área, y de las entidades colaboradoras, entre ellas Amiab, por contribuir a que la inversión pública se traduzca en resultados concretos de formación e inserción laboral.
“El mundo rural o será femenino o no lo será”
Cabañero ha situado estos resultados en el contexto de uno de los principales desafíos de la provincia: garantizar que las mujeres encuentren oportunidades suficientes para desarrollar su vida personal y profesional en el medio rural.
En su atención previa a los medios de comunicación, el presidente ha reiterado una convicción que viene defendiendo desde hace años: “El mundo rural o será femenino o no lo será”.
Una afirmación con la que ha querido subrayar que no es posible hablar de futuro para los pueblos sin abordar las desigualdades que siguen condicionando las posibilidades de las mujeres, especialmente en materia de empleo, formación, conciliación y cuidados.
En este sentido, ha cuestionado los discursos que defienden el medio rural sin acompañarlos de políticas de igualdad efectivas.
“No entiendo a quienes se llenan la boca defendiendo el mundo rural, pero luego no creen en las políticas de género ni en la igualdad de oportunidades”, ha señalado, defendiendo que las administraciones deben actuar precisamente allí donde existen barreras que impiden a las personas decidir libremente sobre su futuro.
Y lo ha explicado también desde su experiencia personal como vecino de un municipio rural: “Estamos cansados de que nos digan cómo hay que vivir en el mundo rural. Lo que queremos son oportunidades y herramientas para poder hacerlo, pero hacerlo bien y con oportunidades”. Para el presidente, la formación constituye una de esas herramientas fundamentales, porque permite adquirir cualificaciones, acceder a nuevos sectores profesionales y ampliar las posibilidades de empleo sin desvincularse necesariamente del territorio.
De ahí que haya insistido en la importancia de aprovechar los recursos y necesidades de cada comarca, conectando la capacitación profesional con actividades como la atención sociosanitaria, la hostelería, los trabajos forestales, el turismo o las energías renovables.
“De nada sirve estar muy capacitados si después no podemos ejercer esa autonomía”
La corresponsabilidad ha ocupado también un lugar central en la intervención del presidente, que ha advertido de que la formación, por sí sola, no garantiza la igualdad si las responsabilidades familiares y de cuidados continúan recayendo de forma desigual sobre las mujeres.
“De nada servirá que obtengamos mucha formación, de nada servirá estar muy capacitados, si al final no podemos ejercer esa autonomía porque la vida nos obliga a asumir otras funciones que parece que siempre han estado reservadas a las mujeres”, ha reflexionado.
En este sentido, ha defendido que avanzar en igualdad exige compartir de manera efectiva las responsabilidades familiares, de modo que ninguna persona tenga que renunciar involuntariamente a su desarrollo profesional por asumir en solitario las tareas de cuidado.
“La corresponsabilidad se trata de compartir responsabilidades, ha resumido, insistiendo en que la organización de la vida familiar debe ser una tarea colectiva y no una carga atribuida tradicionalmente a una sola parte de la sociedad.
Una reflexión que ha conectado directamente con el propósito de la jornada: demostrar que la empleabilidad, la autonomía económica, la igualdad entre mujeres y hombres y el acceso a los cuidados son cuestiones inseparables cuando se habla del futuro de los pueblos.
Amiab destaca una alianza «con alma»
Por su parte, la responsable de Formación y Consultoría del Grupo Amiab, María José Bermejo, ha agradecido la colaboración de la Diputación y ha definido Dipualba Protege II como el resultado de una alianza entre la administración pública y la entidad que ha permitido construir «un proyecto con alma», diseñado a la medida de las personas y de las necesidades reales del territorio
Bermejo ha coincidido con Cabañero en la importancia de vincular empleo femenino y corresponsabilidad, señalando que el cuidado y el progreso de los pueblos no pueden seguir descansando sobre las espaldas de las mujeres.
Asimismo, se ha dirigido especialmente al alumnado, reconociendo su esfuerzo, ilusión y valentía para afrontar nuevos aprendizajes y superar dificultades, y ha agradecido la implicación de docentes, profesionales de orientación, personal de Amiab y equipos técnicos provinciales.
La entrega de diplomas ha incluido también una intervención de la coordinadora del proyecto ‘Hablamos’, vinculado a la integración de personas inmigrantes, que ha puesto en valor la experiencia del curso de cocina desarrollado en colaboración con esta entidad.
En concreto, ha destacado el acierto de adaptar la formación al nivel de conocimiento del idioma de las personas participantes, facilitando así su aprendizaje y posterior acceso al mercado laboral. También ha animado a la Diputación y a Amiab a seguir impulsando experiencias de este tipo, que responden tanto a las necesidades de quienes buscan trabajo como a las demandas de personal de las empresas.
Una jornada para avanzar en conciliación, cuidados y empleo
La jornada ‘Mujer rural, empleo y corresponsabilidad’ continúa durante la mañana con distintas ponencias y espacios de reflexión sobre los obstáculos que todavía dificultan la inclusión laboral de las personas en situación de vulnerabilidad.
Entre las intervenciones programadas figura la de Lourdes Pastor Verdú, consultora de Concilia2 y experta en planes de Igualdad y Conciliación, que aborda la corresponsabilidad familiar como posible barrera o palanca para la inclusión laboral.
También participa el diputado provincial Francisco García Alcaraz, con una ponencia dedicada a los cuidados a personas dependientes en sus hogares del medio rural, una cuestión especialmente relevante en una provincia con numerosos municipios pequeños y una creciente necesidad de servicios de proximidad.
El programa incluye, además, una mesa redonda sobre recursos para la corresponsabilidad, con representantes del Centro de la Mujer, la Asociación Desarrollo Sostenible, Ideas Medioambientales y Amiab, que comparten experiencias y herramientas para facilitar la conciliación desde distintos ámbitos.
Una cita que, más allá de reconocer los logros formativos de quienes reciben sus diplomas, permite poner sobre la mesa las condiciones necesarias para que esas nuevas oportunidades laborales puedan aprovecharse de verdad.
Porque, como ha defendido Cabañero, una buena formación permite ser más libre, tomar decisiones más autónomas y elegir qué hacer con la propia vida. Y ése es, precisamente, el objetivo último de Dipualba Protege: que nadie tenga que renunciar a su futuro por vivir en un pueblo, ser mujer o encontrarse en una situación de mayor vulnerabilidad.


