De Albacete a Madrid a por un kilo de cocaína: la paciencia de la Guardia Civil tuvo recompensa

Los dos hombres habían viajado desde Albacete hasta Madrid para adquirir la droga, de una pureza del 88,3% y valorada en más de 61.000 euros

Un viaje desde Albacete hasta Madrid para comprar más de un kilo de cocaína terminó convirtiéndose en una operación de la Guardia Civil con un desenlace especialmente llamativo. Los dos hombres que transportaban la droga decidieron arrojarla a la cuneta de la A-31 cuando advirtieron la presencia de un control policial, pero horas después regresaron al mismo punto para intentar recuperar el paquete. Lo que no sabían era que los agentes ya habían encontrado la cocaína y permanecían vigilando el lugar.

El caso ha llegado hasta el Tribunal Supremo, que mediante un auto fechado el 17 de septiembre de 2026 ha acordado no admitir el recurso de casación presentado por uno de los condenados. De esta forma permanece el pronunciamiento condenatorio que había sido dictado inicialmente por la Audiencia Provincial de Albacete y confirmado posteriormente por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.

De Albacete a Madrid para comprar la cocaína

Los hechos se remontan al 6 de septiembre de 2023. Según recoge la resolución del Supremo a partir de los hechos que quedaron probados en las instancias anteriores, dos hombres se desplazaron desde Albacete hasta Madrid, donde uno de ellos adquirió a personas que no llegaron a ser identificadas un paquete de cocaína.

La cantidad no era menor. El paquete contenía 1.003,29 gramos netos de cocaína, con una pureza del 88,3%. El tribunal considera probado que el segundo implicado conocía la finalidad del desplazamiento y aceptó llevar al comprador hasta Madrid en su vehículo a cambio de dinero.

Una vez conseguida la droga, ambos iniciaron el viaje de regreso hacia Albacete. Antes de las 00:30 horas del 7 de septiembre circulaban por la A-31 cuando, a la altura de la salida 65, se dieron cuenta de que la Guardia Civil había instalado un dispositivo de control.

La reacción fue inmediata. Uno de los ocupantes arrojó apresuradamente a la cuneta la bolsa que contenía el paquete de cocaína.

Los agentes encontraron la droga y dejaron la bolsa en la cuneta

La maniobra no consiguió hacer desaparecer la prueba. Hacia las 00:30 horas, mientras los agentes comenzaban a desmontar el control, localizaron una bolsa negra en la cuneta aproximadamente 200 metros antes del dispositivo.

Cuando comprobaron su contenido encontraron el paquete de cocaína que acababa de ser abandonado. Sin embargo, en lugar de retirar todo del lugar y dar por terminada la actuación, los guardias civiles decidieron anticiparse a lo que podía ocurrir después.

Los agentes retiraron la droga, pero dejaron la bolsa negra en el mismo punto donde había sido localizada. A continuación establecieron un dispositivo de vigilancia ante la posibilidad de que las personas que se habían deshecho de ella regresaran para recuperarla. La intuición policial resultó acertada.

Volvieron a las seis de la mañana para buscar el paquete

Unas cinco horas y media después, aproximadamente a las 06:00 horas, los dos hombres regresaron al punto de la A-31 donde habían lanzado la cocaína.

En esta ocasión viajaban acompañados por una tercera persona y circulaban por la vía de servicio. Según los hechos probados, los dos implicados dijeron a este tercer ocupante que bajara del vehículo para buscar el paquete.

Este hombre desconocía, según concluyeron los tribunales, lo que realmente contenía la bolsa y las intenciones de los otros dos. Habían salido desde Albacete como hacían habitualmente para desplazarse a trabajar a una instalación fotovoltaica situada en la provincia de Cuenca.

El tercer ocupante saltó la valla de protección y comenzó a buscar el paquete en la zona del arcén. Finalmente encontró la bolsa negra que había contenido la cocaína y que los agentes habían dejado deliberadamente en el lugar. En el momento en el que la recogió, la Guardia Civil intervino y lo detuvo.

El tercer implicado acabó absuelto

El procedimiento judicial terminó diferenciando claramente la responsabilidad de los tres ocupantes del vehículo. La Audiencia Provincial de Albacete consideró que el tercer hombre desconocía que la bolsa hubiera contenido cocaína y terminó absolviéndolo del delito de tráfico de drogas. El desenlace fue completamente diferente para los otros dos.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete dictó sentencia el 4 de octubre de 2025. Uno de los acusados fue condenado como autor de un delito contra la salud pública relativo a sustancias que causan grave daño a la salud, en cantidad de notoria importancia, a siete años de prisión y una multa de 90.000 euros.

El segundo recibió una condena de siete años, seis meses y un día de prisión, además de una multa de 122.500 euros. En este último caso se apreció la agravante de reincidencia por una condena anterior relacionada con el tráfico de drogas.

Más de 61.000 euros en el mercado ilícito

Los tribunales dieron por acreditado que la cocaína intervenida estaba destinada a su posterior venta a terceras personas.

Los 1.003,29 gramos, con una elevada pureza del 88,3%, tenían un valor calculado en el mercado ilícito de 61.235 euros.

Los dos condenados recurrieron inicialmente ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, que el 24 de febrero de 2026 desestimó las apelaciones y confirmó las condenas.

Uno de ellos decidió entonces acudir al Tribunal Supremo alegando, entre otras cuestiones, errores en la valoración de las pruebas y vulneración de su derecho a la presunción de inocencia.

Una promesa de 30.000 euros para autoinculparse

El auto del Supremo recoge también uno de los episodios más llamativos surgidos durante el procedimiento. Uno de los coacusados declaró que, después de ser detenido, el otro condenado le había prometido 30.000 euros si se autoinculpaba.

Según su versión, decidió posteriormente contar lo sucedido al comprobar que aquel compromiso económico no iba a cumplirse.

Esa declaración no fue valorada de forma aislada. El Tribunal Superior de Justicia había señalado diferentes elementos que la corroboraban, entre ellos varias visitas realizadas posteriormente al centro penitenciario, determinados ingresos bancarios coincidentes temporalmente con esas visitas y el hecho de que el tercer ocupante del vehículo hubiera señalado que fueron los otros dos quienes le indicaron que bajara a buscar el paquete.

El Supremo considera que las resoluciones anteriores realizaron una valoración razonable de las pruebas y que los motivos planteados en casación carecen de entidad suficiente para revisar la condena.

Por ello, la Sala de lo Penal ha acordado no admitir el recurso de casación y ha impuesto las costas de esta última instancia al recurrente, cerrando así su intento de revertir una condena cuyo origen estuvo en aquella bolsa arrojada apresuradamente a la cuneta de la A-31 y que sus ocupantes decidieron regresar a buscar unas horas después.

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Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Albacete. Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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