La polémica arbitral que marcó la segunda mitad del Sporting de Gijón-Albacete Balompié no quedó olvidada después del pitido final. Higinio Marín compareció ante los medios de comunicación en El Molinón visiblemente enfadado por la derrota (2-1) y, especialmente, por la acción de un posible penalti por mano dentro del área sportinguista que no fue señalado. El delantero manchego, protagonista directo de aquella jugada, dejó entrever su profundo malestar con la decisión arbitral, aunque prefirió medir sus palabras para evitar consecuencias disciplinarias.
«Estoy muy caliente, podría hablar mucho, pero paso de que me sancionen», manifestó Higinio al ser preguntado por la mano reclamada por los futbolistas albaceteños en el minuto 63, cuando el delantero trataba de controlar un balón dentro del área rival. Una acción que desató las protestas del conjunto blanco y que, pese a la intervención del VAR, terminó sin penalti a favor del equipo de Joseba Etxeberría.
Higinio, sobre el penalti: «Para qué te voy a hablar de fallos de los árbitros»
El atacante del Albacete no ocultó su indignación cuando se puso sobre la mesa la polémica jugada. Preguntado por una mano que desde el entorno manchego se consideraba merecedora de penalti, Higinio respondió afirmativamente, pero enseguida dejó claro que prefería no profundizar en una cuestión que podía terminar costándole una sanción.
«Estoy muy caliente, podría hablar mucho, pero paso de que me sancionen», insistió el delantero, que decidió contenerse pese a su evidente enfado. Su siguiente reflexión resultó igualmente significativa: «Para qué te voy a hablar de fallos de los árbitros porque no merece la pena».
Unas palabras que reflejan la frustración existente en el vestuario albaceteño después de un encuentro en el que los manchegos reclamaron una pena máxima cuando todavía perdían por 1-0. La decisión arbitral impidió que el Alba dispusiera de una oportunidad desde los once metros para igualar el marcador, aunque el equipo acabaría consiguiendo el empate mediante Jesús Vallejo en el minuto 85, antes de que César Gelabert firmara el definitivo 2-1 en el descuento.
Sin querer extenderse en la polémica, Higinio trasladó el mensaje de que el vestuario no está dispuesto a rendirse a pesar de la dramática situación clasificatoria. «Yo he visto las caras de mis compañeros después de perder el partido y esta gente no va a parar», aseguró, dejando claro que el golpe sufrido en El Molinón no ha acabado con el compromiso de los futbolistas.
«Jodidos, jodidos»: el dolor del vestuario tras otra derrota
El delantero tampoco intentó disimular el estado de ánimo de la plantilla después de encajar el gol de la derrota en el minuto 95, apenas diez minutos después de haber conseguido un empate que parecía más que merecido por lo sucedido durante la segunda mitad.
«Jodidos, jodidos», fue su respuesta al ser preguntado por cómo se encontraban los jugadores. Una expresión contundente que resumía el sentimiento de un vestuario que había rozado la posibilidad de regresar de Asturias con un punto y terminó acumulando una nueva derrota.
Pese al resultado, Higinio defendió el trabajo realizado por el Albacete y estableció una diferencia importante respecto a lo sucedido una semana antes en Valladolid. «El equipo ya ha dado otra cara totalmente diferente a la de Valladolid y no nos hemos merecido salir aquí con derrota, eso se lo puedo decir», afirmó con rotundidad.
El atacante quiso insistir en que la reacción mostrada por el equipo, especialmente durante el segundo tiempo, constituye una señal de que todavía existe margen para revertir una situación deportiva extremadamente complicada. «Yo me quedo con la segunda parte del equipo», señaló, antes de apuntar que el objetivo inmediato pasa por preparar el siguiente compromiso en el Carlos Belmonte.
Higinio defiende a sus compañeros: «Tenemos orgullo, que no piense la gente que nos paseamos»
Una de las reflexiones más significativas del futbolista llegó al analizar la diferencia entre la imagen ofrecida por el Albacete en Valladolid y la mostrada este sábado en Gijón. Higinio reconoció que el equipo no había sabido interpretar el encuentro anterior, pero destacó el trabajo realizado durante la semana para corregir los problemas detectados.
«El míster ha hecho unos ajustes, hoy se ha visto otro equipo diferente, como he dicho antes, y estamos en el camino», aseguró. El delantero insistió en esa idea al repetir que «estamos en el camino» y señalar que, aunque la derrota vuelve a dejar al equipo sin puntos, las sensaciones son distintas.
Especialmente contundente se mostró al reivindicar la implicación de los futbolistas, consciente del malestar que está provocando entre el albacetismo una temporada en la que el equipo todavía no conoce la victoria después de diez jornadas.
«Estoy, entendedme, contento por la cara que se ha visto, porque los jugadores tenemos orgullo, que no piense la gente que nos paseamos», manifestó Higinio, que recordó el daño que había provocado en el vestuario la contundente derrota de la jornada anterior.
«El otro día nos dolió a nosotros muchísimo», añadió, antes de reiterar que frente al Sporting se había visto un Albacete diferente. El futbolista quiso transmitir que la plantilla es plenamente consciente de la gravedad de la situación, pero también que mantiene intacta su voluntad de reaccionar.
En el plano personal, el delantero también se mostró satisfecho con su progresiva recuperación de sensaciones y con los minutos disputados en El Molinón. «Yo cada vez me encuentro mejor y yo solo quiero estar bien para ayudar al equipo», explicó, al tiempo que prometió máxima entrega cada vez que tenga una oportunidad.
«Yo cuando esté en el verde lo voy a dejar todo», aseguró Higinio, que valoró tanto su aportación durante la segunda mitad como el esfuerzo colectivo de sus compañeros.
Un mensaje a la afición del Albacete: «Tenemos que responderles, ya no vale aquí con palabras»
El delantero también tuvo palabras de agradecimiento para los seguidores del Albacete desplazados hasta Gijón, que acompañaron al equipo pese a su delicadísima situación deportiva y a la intensa lluvia que cayó sobre El Molinón.
«En Gijón y lloviendo. Encima añádele y lloviendo que han estado ahí», destacó el futbolista, que se refirió a los seguidores más fieles como «los locos del fútbol» y «los enamorados del Alba que lo dan todo».
Sin embargo, Higinio reconoció que el agradecimiento ya no puede limitarse a las declaraciones públicas. La plantilla tiene que corresponder al respaldo de sus aficionados con resultados sobre el terreno de juego.
«Tenemos que responderles, ya no vale aquí con palabras», manifestó, consciente de que la situación exige una reacción inmediata. El próximo escenario para intentarlo será el Carlos Belmonte, donde el Albacete afrontará dos encuentros consecutivos como local.
Higinio terminó su comparecencia con un mensaje de confianza en la capacidad del equipo para salir de los puestos de descenso, pero también con una advertencia sobre la importancia de hacerse fuerte ante su afición.
«Para mantener la categoría hay que ser fuertes en casa. Si no eres fuerte en casa, no la salvas», afirmó el delantero, que cerró su intervención con una promesa cargada de determinación: «Se va a ver estos próximos dos partidos un Alba diferente, no tengo ninguna duda».
El Albacete regresa de Gijón sin puntos, con una polémica arbitral que ha encendido a uno de sus futbolistas y con la frustración de haber dejado escapar el empate en el último suspiro. Pero Higinio, pese a reconocer su enfado y el dolor del vestuario, insiste en que el equipo no ha bajado los brazos. Ahora, como él mismo ha advertido, toca demostrarlo sobre el césped.


