Laura Navarro, un referente para las niñas de Albacete: «Lo primero es que no tengan miedo a hacer deporte»

Apuesta del UDAF por el fútbol sala femenino en Albacete

Un balón, una pista y alguien en quien mirarse pueden ser suficientes para cambiar la relación de una niña con el deporte. En Albacete, la portera del UDAF Femenino, Laura Navarro, conoce bien ese camino y ahora quiere que otras niñas tengan las oportunidades y los referentes que ella ha ido encontrando hasta competir de lleno en fútbol sala.

De tener como referente a Iker Casillas a ser portera del UDAF

La relación de Laura Navarro con el fútbol sala no comenzó en una escuela deportiva ni con el objetivo de llegar al alto nivel. De pequeña jugaba al fútbol en la calle con sus amigos y ya entonces tenía claro cuál era su posición preferida. “Mi futbolista favorito era Iker Casillas, y siempre me ponía de portera”, recuerda.

Durante su infancia y adolescencia, además, practicó otras disciplinas deportivas. En concreto, apostó por las artes marciales, mientras que el fútbol permanecía como una afición ligada a los partidos con amigos y a los torneos escolares.

El salto llegó cuando una amiga que ya jugaba al fútbol sala le propuso formar un equipo para competir en la liga local del Instituto Municipal de Deportes (IMD). Laura Navarro aceptó la propuesta y comenzó a jugar en una etapa todavía alejada de la competición federada.  Al respecto, recuerda que “jugaba de portera, pero a veces tenía que cambiar de posición. Era más una pachanga de viernes, no era nada serio”.

Sin embargo, aquella experiencia le permitió conocer a otras jugadoras y seguir avanzando. Al año siguiente continuó apostando por competir en la liga del IMD, comenzando a asentarse definitivamente bajo los palos.

Laura Navarro / Foto cedida

El salto a la competición y la apuesta por el fútbol sala profesional

Después de otra temporada en la liga del IMD llegó una oportunidad que cambiaría su trayectoria. El Albacete Fútbol Sala iba a poner en marcha un equipo femenino con el objetivo de competir en categoría autonómica e intentar posteriormente el ascenso a la liga nacional.

Laura Navarro aceptó el reto y pasó a formar parte de aquel proyecto deportivo. El resultado llegó muy pronto: en su primera temporada de competición autonómica, el equipo consiguió el ascenso a Segunda División.

Tras varias temporadas en el Albacete Fútbol Sala, Navarro decidió emprender una etapa y aceptó la propuesta del UDAF. “Me hacía falta un poquito un cambio de aires y me fui con ellos”, relata. Ahora afronta su tercer año en el club y reconoce que su vínculo con la entidad va mucho más allá de la competición: “Desde el primer día es mi casa”, afirma.

El fútbol sala ocupa un espacio importante en su vida. Compagina los entrenamientos con su trabajo en un laboratorio y dedica alrededor de seis horas semanales a las sesiones con el equipo, además de completar su preparación con gimnasio o carrera cuando sus obligaciones se lo permiten.

“Para mí jugar al fútbol es mi pasión, es mi modo de expansión, de relajación”, confiesa, añadiendo que sus compañeras del UDAF “son como mi familia”. Al respecto, subraya que formar parte de este equipo y tener la oportunidad de disfrutar del fútbol sala “es mi modo de despejarme y de conectar conmigo misma otra vez”.

Equipo femenino de la UDAF / Foto cedida

El deporte en equipo como escuela de valores para los jóvenes de Albacete

La experiencia de Laura Navarro también le ha permitido comprobar el papel que puede desempeñar el deporte en la formación de niños y jóvenes. Para ella, practicar una disciplina deportiva de equipo supone aprender cuestiones que trascienden los resultados de un partido.

Y es que, la práctica deportiva lleva aparejada el fomento de numerosos valores que los jóvenes deportistas pueden trasladar a su día a día. “Sobre todo, se aprende mucha educación, a saber tratar bien a la gente, el trabajo en equipo, a ser colaborativo y a saber compartir”, señala la portera del UDAF Femenino.

En su opinión, una de las principales enseñanzas reside en comprender que muchos objetivos no se alcanzan de manera individual. “Para poder conseguir algo no es un trabajo individual, sino que hay que saber trabajar en equipo para llegar al mismo objetivo”, sostiene Laura Navarro.

Una enseñanza que considera especialmente importante durante las etapas de formación, cuando los niños y niñas comienzan a construir también sus relaciones con los demás y a comprender el valor de la cooperación.

Equipo femenino de la UDAF / Foto cedida

Más deporte femenino en las escuelas y colegios de Albacete

Para conseguir que más niños y niñas practiquen deporte, Navarro considera fundamental actuar desde edades tempranas. Y sitúa a los colegios como uno de los principales espacios para conseguirlo. Al respecto, sostiene que “en los colegios tienen una misión muy importante y en la educación es muy importante dar visibilidad al deporte”.

La portera del UDAF considera que durante mucho tiempo la exposición del deporte masculino ha sido mayor y reclama que las niñas crezcan con la misma percepción de que cualquier disciplina deportiva también está abierta para ellas. “Creo que de siempre la visibilidad a los deportes se ha dado más al hombre”, afirma. Por eso defiende transmitir desde pequeños que “todos podemos, chicos y chicas pueden jugar a baloncesto, a fútbol, a cualquier deporte”.

Para Laura Navarro, la creación de canteras y escuelas deportivas resulta fundamental. En este punto explica que “hacer cantera desde pequeños es muy importante”, reconociendo que “es la única manera de al deporte”. Una apuesta que, trasladada al fútbol sala femenino de Albacete, puede servir para que las niñas encuentren desde edades tempranas un espacio donde practicar, competir y desarrollar su afición.

Equipo femenino de la UDAF / Foto cedida

Los referentes femeninos pueden marcar el camino de las niñas

En ese proceso aparece una figura especialmente relevante: la de las deportistas que las niñas pueden ver competir cerca de ellas.

Laura Navarro cuenta que sería un sueño ser un referente deportivo para las niñas y jóvenes de su alrededor, relatando que ya ha vivido situaciones que muestran ese vínculo. De este modo, cuenta aún sorprendida que “hay veces que he ido por ahí y a lo mejor alguna niña o niño de la cantera me dicen: “Adiós, Laura”, y es como, ¡me está saludando ese niño!”.

Para ella, ese contacto cotidiano tiene un enorme valor. Si una niña puede acudir a un partido, ver a las jugadoras del primer equipo y comprobar que existe un camino desde las categorías inferiores hasta la competición sénior, la posibilidad de imaginarse a sí misma siguiendo esa trayectoria se vuelve mucho más cercana. 

Por eso considera fundamental que las familias acompañen a sus hijos e hijas a los partidos de los primeros equipos. De este modo, subraya la importancia de que “vean estos partidos y que los cojan como referentes, lo que hace que los niños se motiven para seguir practicando ese deporte”.

Y añade otro elemento que considera decisivo: las gradas. Al respecto, comenta que “llenar las gradas cuando jugamos nosotras o equipos masculinos, es súper importante, para que los niños se animen y se motiven”. Ese apoyo, además, funciona en ambas direcciones: “a nosotras también nos motiva ver tanta gente animándonos”.

El deporte femenino ha avanzado, pero todavía queda camino por recorrer

La normalización del deporte femenino también forma parte de la trayectoria de Laura Navarro. Recuerda que durante su infancia escuchó comentarios que vinculaban el fútbol exclusivamente con los chicos. “Me acuerdo de ser más pequeña y de escuchar en mi entorno la típica frase de: “Oye, es que el fútbol es cosa de chicos”.

La percepción, sin embargo, ha cambiado. La mayor presencia del deporte femenino en los medios de comunicación y la evolución social han contribuido, según su experiencia, a que practicar fútbol o fútbol sala siendo mujer resulte hoy más habitual. En este punto, reconocía que “en la mayoría de temas la mente está más abierta y es verdad que también los medios de comunicación están dando mayor visibilidad al deporte femenino”.

Pero también advierte de que el proceso no está terminado. “Aún falta mucho por hacer en este ámbito”, señala, aunque reconoce que existe una evolución respecto a años atrás. Y es que, recuerda que “antes cuando decías que jugabas al fútbol te miraban un poco extrañados, pero ahora está mucho más normalizado”.

Respeto, compañerismo y cómo aprender a gestionar los errores

La propia trayectoria deportiva de Laura Navarro está ligada a valores que considera esenciales fuera de la pista. Su paso por las artes marciales contribuyó especialmente a inculcarle el respeto hacia los demás.

Como portera, además, ha tenido que enfrentarse a una de las partes más complicadas de cualquier deporte: aprender a convivir con los nervios, los errores, las derrotas y la presión de la competición. “Los nervios, a día de hoy siguen siendo muy difíciles de gestionar”, reconoce, pero además expresa que las victorias, en cambio, ofrecen una recompensa emocional que describe como “subidones de adrenalina” y frente a las derrotas, admite que gestionar los sentimientos tampoco resulta sencillo.

Precisamente por eso considera que valores como “el respeto, el trabajo en equipo, el compañerismo” terminan siendo aprendizajes que pueden trasladarse a cualquier ámbito de la vida.

El mensaje de Laura Navarro a las niñas de Albacete

El mensaje de esta deportista para las niñas que todavía no se han atrevido a dar el paso hacia el deporte es directo: probar. “Lo primero de todo es que no tengan miedo, que hablen con gente de su cole, con sus amigas, que seguro que alguien habrá que lo esté practicando, que se apunten a las escuelas, que prueben”, anima.

Navarro defiende, además, que durante la infancia no hay que buscar desde el principio una disciplina en la que destacar. La clave, a su juicio, está en experimentar y descubrir qué actividad deportiva encaja mejor con cada persona. Y es que sostiene que “hay que probar todos los deportes, porque no es que sea malo en uno o buenísimo en otro, hay que probarlos, y el que te guste es el que practicarás”.

En ese camino, considera que Albacete cuenta con una oportunidad para seguir desarrollando el deporte femenino desde la base. Navarro anima a las niñas y jóvenes de Albacete a conocer las escuelas del UDAF y destaca la apuesta del club por sus categorías inferiores. Y es que, el club albaceteño “ha apostado muy fuerte por la cantera”, sostiene, de modo que reconoce que “es el equipo de fútbol sala de Albacete que ha apostado por la cantera desde el primer día y, sobre todo, por el femenino”.

Su mensaje termina enlazando con la idea que atraviesa toda su trayectoria: para que una niña pueda imaginarse compitiendo mañana, primero necesita tener cerca un lugar donde empezar, compañeras con las que compartir el camino y referentes que le demuestren que ese futuro también puede ser suyo. “Hay que luchar para que las niñas se animen, que prueben este deporte y amen el fútbol sala”, concluye.

Acción patrocinada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

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Marta Lopez

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Murcia con más de 6 años de experiencia en medios de comunicación.
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