El Ayuntamiento de Almansa ha adjudicado ya los dos contratos necesarios para acometer la rehabilitación integral de las antiguas viviendas de los peones camineros y convertirlas en cuatro viviendas para fines sociales. La operación movilizará finalmente 429.668,08 euros, IVA incluido, sumando tanto la ejecución material de las obras como la dirección facultativa y la coordinación de seguridad y salud.
La partida principal corresponde a las obras, adjudicadas a Construcciones Cuenca Carrión S.L. por 414.180,08 euros, IVA incluido. La empresa resultó seleccionada como la oferta más ventajosa para los intereses municipales en un procedimiento al que se recibieron dos propuestas y dispondrá de un plazo máximo de ocho meses para completar los trabajos desde el día siguiente a la firma del acta de comprobación de replanteo.
El segundo contrato corresponde a la dirección facultativa y coordinación de seguridad y salud de la actuación. Este servicio ha sido adjudicado a María Ballesteros Francés por 15.488 euros, impuestos incluidos. El contrato fue formalizado el 30 de septiembre y entró en vigor el 1 de octubre.
Más de 17.000 euros por debajo del presupuesto de licitación
El expediente completo había salido a concurso por 446.876,42 euros, repartidos entre 429.202,17 euros para ejecutar las obras y 17.674,25 euros para la dirección facultativa y coordinación de seguridad y salud.
Finalmente, ambos contratos suman 429.668,08 euros, lo que supone una reducción de 17.208,34 euros respecto al presupuesto máximo inicialmente disponible.
En el caso concreto de las obras, Construcciones Cuenca Carrión presentó una propuesta de 342.297,59 euros antes de impuestos y 414.180,08 euros con IVA, frente a los 429.202,17 euros previstos inicialmente. El acuerdo de adjudicación fue adoptado el 25 de septiembre.
Dos casas se convertirán en cuatro viviendas
La actuación se desarrollará en los números 1 y 3 de la calle Víctor Hugo, donde actualmente existen dos viviendas unifamiliares adosadas de dos plantas.
El objetivo será dividir cada una de ellas para obtener cuatro viviendas independientes, dos en la planta baja y otras dos en la primera. El proyecto define el uso futuro del inmueble como vivienda plurifamiliar de uso habitual.
Las viviendas de planta baja, denominadas A y B, dispondrán cada una de dormitorio, baño, salón-comedor, cocina y zona de acceso. Ambas tendrán aproximadamente 47,71 metros cuadrados útiles.
En la planta superior se crearán otras dos viviendas de mayor tamaño. La vivienda C contará con unos 56,67 metros cuadrados útiles, mientras que la D alcanzará aproximadamente 55,39 metros cuadrados. Cada una dispondrá de dos dormitorios, baño y un espacio conjunto destinado a salón, comedor y cocina.
La superficie útil residencial conjunta de las cuatro viviendas será de aproximadamente 207,5 metros cuadrados, a los que se añadirán espacios de comunicación y zonas comunes.
Viviendas construidas alrededor de 1958
La rehabilitación permitirá recuperar un conjunto con casi siete décadas de historia. La documentación técnica sitúa la construcción de estas casas aproximadamente en el año 1958, cuando fueron levantadas como viviendas sociales destinadas a operarios y trabajadores que realizaban tareas de mantenimiento de carreteras.
Respondían a la tipología tradicional de las viviendas de peones camineros, con construcciones sencillas de dos plantas, adosadas por parejas y acompañadas por patios posteriores.
El paso del tiempo ha dejado una huella importante. El proyecto describe actualmente los inmuebles en mal estado de conservación y abandono, con algunas dependencias saqueadas o expoliadas, instalaciones obsoletas y una importante acumulación de escombros, suciedad y vegetación.
Problemas estructurales, grietas y humedades
La intervención tendrá un alcance integral porque los estudios previos detectaron numerosas patologías en los edificios.
Entre ellas aparecen ausencia de capa de compresión en determinados forjados, deterioro de armaduras, grietas y fisuras, hundimientos de pavimentos y construcciones en ruinas en los patios. La documentación llega a advertir del deterioro de algunos forjados con peligro de hundimiento.
También se han localizado humedades procedentes de las cubiertas, problemas de capilaridad, carpinterías deterioradas o inexistentes, instalaciones obsoletas, ausencia de pavimentos y falta de sanitarios y cocinas.
Las obras obligarán, por tanto, a intervenir prácticamente sobre todos los elementos de los inmuebles.
Cubiertas, ventanas, climatización y nuevas instalaciones
El presupuesto contempla trabajos de demolición, saneamiento, estructura, cerramientos y divisiones, cubiertas, impermeabilización y aislamiento, pavimentos, alicatados, carpinterías, instalaciones y acabados.
Entre los capítulos económicamente más importantes aparecen la climatización, el agua caliente sanitaria y la ventilación, con más de 37.000 euros de ejecución material; la carpintería exterior y los vidrios, con más de 32.700 euros; la estructura, con más de 27.200 euros; y los pavimentos y alicatados, que superan los 21.800 euros.
También se renovarán las instalaciones eléctricas, la iluminación, la fontanería y el saneamiento, además de colocar nuevos aparatos sanitarios, carpinterías interiores y exteriores y realizar los correspondientes trabajos de pintura.
Una escalera exterior dará acceso a los pisos superiores
La distribución interior será uno de los cambios más importantes. Las actuales escaleras que comunican las dos plantas dentro de cada vivienda desaparecerán para poder crear apartamentos completamente independientes.
Parte del espacio liberado se utilizará para construir nuevos cuartos de baño. Las viviendas de la primera planta pasarán a disponer de un acceso exterior mediante una nueva escalera de estructura metálica y una pasarela común.
El proyecto contempla además que esta configuración permita en el futuro instalar ascensores exteriores que den servicio a los apartamentos superiores, aunque esa posibilidad no forma parte de la actuación actualmente adjudicada.
Los antiguos patios también cambiarán
La intervención afectará igualmente al espacio situado detrás de las viviendas. El proyecto plantea eliminar la configuración actual de patios privativos y sustituir parte de estas zonas por espacios comunes urbanizados y ajardinados.
La finalidad es mejorar la accesibilidad a las viviendas, aumentar la permeabilidad peatonal del conjunto y acabar con construcciones secundarias deterioradas, vegetación descontrolada y zonas donde actualmente se acumulan residuos.
La documentación considera que esta transformación permitirá integrar mejor las viviendas dentro del barrio y generar espacios de mayor calidad tanto para los futuros residentes como para el entorno.
Una actuación financiada en un 85% con fondos europeos
El proyecto está incluido dentro de la estrategia EDIL Almansa Impulsa, concretamente en la actuación destinada a la rehabilitación de viviendas públicas.
La financiación procede en un 85% del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), dentro del periodo 2021-2027.
Además de la ejecución de las obras, el Ayuntamiento ha contratado de manera independiente su control técnico. La dirección facultativa deberá comprobar materiales, mediciones, calidad, plazos, seguridad y cumplimiento del proyecto durante todo el proceso.
Un máximo de ocho meses para terminar las obras
Construcciones Cuenca Carrión contará con un plazo máximo de ocho meses desde el acta de comprobación de replanteo para completar la rehabilitación. La empresa deberá presentar previamente la planificación definitiva de los trabajos.
La dirección facultativa permanecerá vinculada a la actuación hasta la terminación de la obra, la aprobación de la certificación final y la devolución de la garantía correspondiente al contrato principal.
Con ambos contratos adjudicados, el proyecto entra en una nueva fase para recuperar unas viviendas construidas originalmente para trabajadores de carreteras y transformarlas en cuatro nuevos hogares de titularidad pública destinados a fines sociales.

