Un hombre se enfrenta a una petición de nueve meses de prisión acusado de agredir y amenazar a dos agentes de la Guardia Civil durante una intervención en la provincia de Albacete. La Fiscalía le atribuye un delito de atentado contra agente de la autoridad en concurso con dos delitos leves de lesiones.
El juicio está señalado para este jueves, 8 de octubre, en el Juzgado de lo Penal Número 1 de Albacete. Los hechos ocurrieron en febrero de 2023 en Casa Rosa, una pedanía de Paterna del Madera.
Una maniobra evasiva al encontrarse con la Guardia Civil
Según sostiene el Ministerio Fiscal en su escrito de acusación provisional, los hechos sucedieron alrededor de las 11:30 horas del 4 de febrero de 2023.
El acusado circulaba con un Seat Ibiza por Casa Rosa cuando se encontró con dos guardias civiles que realizaban labores de seguridad ciudadana.
La Fiscalía señala que el conductor había ingerido previamente alcohol y sustancias estupefacientes, circunstancia que habría afectado parcialmente a sus capacidades intelectivas y volitivas. Esta conducta fue objeto de una sanción administrativa.
Al percatarse de la presencia de los agentes, el acusado habría intentado alejarse del lugar, acelerando bruscamente y realizando una maniobra evasiva. Finalmente tuvo que detener el vehículo unos metros más adelante para evitar salirse de la vía.
Un cabezazo y un empujón a uno de los agentes
Una vez fuera del coche, según la acusación pública, el hombre comenzó a dirigirse de manera hostil a los guardias civiles y a recriminarles su actuación.
El Ministerio Público sostiene que el acusado se abalanzó entonces sobre uno de ellos y le propinó un cabezazo y un empujón, provocando que cayera al suelo.
El segundo agente intervino para tratar de evitar que continuara la agresión. La Fiscalía asegura que el acusado comenzó también a lanzar puñetazos contra él, aunque ninguno llegó a alcanzarle en ese momento.
Amenazas contra los agentes y sus familias
Durante el enfrentamiento, la Fiscalía atribuye al acusado distintas amenazas dirigidas a los guardias civiles.
En una de ellas habría advertido a los agentes de que los buscaría cuando no llevaran el uniforme. Posteriormente, durante un nuevo forcejeo, habría asegurado a uno de ellos que sabía dónde vivía y que tenía hijos, haciendo también referencias a acudir a buscarlo junto a su familia.
Las amenazas se extendieron igualmente al segundo agente antes de que los efectivos consiguieran finalmente reducir al acusado.
Uno de los guardias tardó 60 días en curar
Los dos miembros de la Guardia Civil resultaron lesionados como consecuencia del episodio.
Uno de ellos sufrió erosiones en la mano izquierda, dolor en un hombro y una erosión en una rodilla. Necesitó asistencia médica y tardó 11 días en curar, según recoge el escrito de acusación, sin que se esperen secuelas.
Las lesiones del segundo agente tuvieron una evolución considerablemente más larga. Presentó erosiones en varios dedos de una mano, dolor en ambos hombros, limitación de movilidad y lesiones en una rodilla.
En este caso fueron necesarios 60 días para su curación, todos ellos considerados de perjuicio moderado, aunque tampoco se prevén secuelas ni perjuicios estéticos.
Daños en los uniformes y material
El enfrentamiento provocó además desperfectos en el material de los guardias civiles.
La Fiscalía recoge daños en el pantalón del uniforme de uno de los agentes, en el jersey de servicio del otro y en el calzado de ambos. También resultó dañada la funda de goma de una defensa extensible.
La Dirección General de la Guardia Civil reclama por estos desperfectos.
Nueve meses de cárcel y dos multas
La Fiscalía califica los hechos como un delito de atentado contra agente de la autoridad, cometido en concurso con dos delitos leves de lesiones.
Por el atentado solicita una pena de nueve meses de prisión. Por cada uno de los dos delitos de lesiones reclama además 40 días de multa con una cuota diaria de 12 euros.
El Ministerio Público aprecia en el acusado una circunstancia atenuante analógica relacionada con la intoxicación por alcohol y sustancias estupefacientes en el momento de los hechos.

