En los últimos años, Albacete ha vivido una sucesión de incendios en asentamientos de infraviviendas que ha obligado en repetidas ocasiones a movilizar a Bomberos, Policía y servicios sanitarios. Algunos episodios apenas dejaron daños materiales; otros arrasaron decenas de chabolas, poniendo de manifiesto el riesgo que existe en estas zonas. Pero hay una fecha reciente que concentra buena parte de esta historia y que ayuda a entender cómo ha evolucionado el problema: diciembre de 2025, cuando dos incendios en apenas unos días dejaron al menos 30 chabolas calcinadas.

El fuego vuelve a poner el foco en los asentamientos de Albacete
El último episodio se ha producido este mismo miércoles, 7 de octubre, en el asentamiento situado junto al Jardín Botánico de Castilla-La Mancha y la carretera de Las Peñas.
Tal y como adelantaba El Digital de Albacete, el incendio se declaró minutos antes de las 7:00 horas en una de las infraviviendas y posteriormente se extendió por otros puntos del asentamiento. Bomberos de Albacete, Policía Local y Policía Nacional se desplazaron hasta el lugar para controlar las llamas y garantizar la seguridad en la zona, donde residían alrededor de 200 personas.
La gran columna de humo de este incendio declarado en este asentamiento de infraviviendas se podía ver desde diferentes puntos de la capital albaceteña. Una estampa con la que se despertaban muchos vecinos, alertados y asustados por el humo.
Tras lograr controlar el avance del fuego y dar por extinguido este incendio, fuentes oficiales confirmaban a El Digital de Albacete que las llamas calcinaban un total de 35 chabolas y dejaban además 40 personas afectadas leves y un herido leve que ha sido atendido en el lugar y trasladado al Hospital de Albacete para curas. En concreto, la persona afectada sufría quemaduras leves en una mano.

Noviembre de 2025: un incendio en un asentamiento de Albacete
Menos de un año antes de este nuevo episodio, concretamente el 23 de noviembre de 2025, otro incendio había obligado a intervenir a los servicios de emergencia en un asentamiento de Albacete.
En aquella ocasión, los Bomberos de Albacete hicieron frente a un pequeño incendio en colchones y otros enseres localizados en el interior de una nave abandonada. Después de extinguir las llamas, los efectivos movilizados comprobaron que no había personas afectadas.
La intervención dejaba una imagen especialmente llamativa, y es que entre los objetos acumulados en el interior había varios colchones e incluso una cuna. Finalmente, no se localizaron víctimas ni hubo que lamentar daños personales, más allá de los efectos personales afectados por el fuego.

Diciembre de 2025: numerosas chabolas calcinadas en uno de los incendios más graves
El 4 de diciembre de 2025 se produjo uno de los episodios de mayor magnitud de los documentados en los últimos años. El fuego comenzó alrededor de las 13:30 horas en el asentamiento situado entre el Jardín Botánico y la carretera de Peñas de San Pedro. Las llamas se propagaron rápidamente a construcciones próximas y terminaron afectando a un total de 25 infraviviendas.
Un amplio dispositivo de emergencias se movilizó hasta el lugar, contando con efectivos de los Bomberos de Albacete, Policía Local y Nacional y servicios sanitarios. Ante la dimensión del incendio, se activaron además, de manera preventiva, una UVI móvil y una ambulancia de soporte vital básico.
Pese a la importante dimensión del incendio, no se registraron daños personales. Finalmente, las llamas quedaron extinguidas alrededor de las 16:45 horas y posteriormente los Bomberos realizaron las necesarias labores de refresco y desescombro de las chabolas afectadas.
Tal y como informaba El Digital de Albacete en aquel momento, fuentes oficiales apuntaban a un origen fortuito mientras varias personas preparaban la comida. De este modo, el fuego habría encontrado a su paso materiales inflamables que facilitaron su propagación por el asentamiento.

Días después, otras cinco chabolas quedaron reducidas a cenizas
Sin embargo, la historia no terminó con aquel incendio. En la madrugada del 12 de diciembre de 2025 se produjo un nuevo fuego en el mismo asentamiento, concretamente a las 4:06 horas.
En esta segunda ocasión, al menos cinco chabolas quedaron completamente calcinadas por las llamas. Pese a los daños materiales, no hubo que lamentar daños personales, dando los Bomberos por extinguido el fuego aproximadamente a las 9:00 horas.
El balance de ambos incendios en el pasado mes de diciembre elevó a un total de 30 las chabolas reducidas a cenizas en apenas ocho días en este mismo asentamiento de Albacete.

2024: nuevo incendio en estos asentamientos de Albacete
En torno a las 17:20 horas del 30 de octubre de 2024 se declaraba también incendio en el asentramiento chabolista que se ubica a las espaldas de las Pistas de Atletismo de la UCLM, en la zona del Jardín Botánico y los caminos que llevan a La Pulgosa.
El fuego afectaba a una chabola que quedaba totalmente envuelta en llamas, poniendo en serio riesgo a las infraestructuras contiguas. Hasta el lugar de los hechos desplazaban agentes de la Policía Nacional, de la Policía Local de Albacete, profesionales sanitarios del SESCAM, ambulancias y efectivos de los Bomberos del Ayuntamiento de Albacete, quienes se ponían al frente del operativo para tratar de extinguir las llamas.
2022: una bombona de butano explota durante un incendio
Hay que retroceder hasta el 9 de agosto de 2022 para encontrar otro incendio de especial relevancia en los asentamientos de Albacete.
Aquel día, alrededor de las 8:30 horas, los Bomberos recibieron un aviso por un incendio en una zona de chabolas situada entre el Campus Universitario de Albacete y la carretera de Las Peñas. Una de las infraviviendas quedó completamente calcinada y durante la intervención llegaron a producirse varias explosiones relacionadas con bombonas de butano que se encontraban en la zona y que deflagraron debido a las elevadas temperaturas.
Nuevamente, Bomberos, Policía Local, Policía Nacional y servicios sanitarios acudieron al lugar. Finalmente, no hubo personas heridas ni traslados hospitalarios, pero la presencia de bombonas y la abundancia de vegetación seca aumentaron el riesgo durante la intervención.

2018: un incendio en la carretera de Las Peñas acaba en los tribunales
Uno de los antecedentes más graves recogidos por El Digital de Albacete se remonta al 22 de agosto de 2018.
Según recoge el escrito de acusación citado por este medio, un hombre habría provocado un incendio en el antiguo asentamiento de la carretera de Las Peñas después de mantener una discusión con varios residentes. El fuego llegó a afectar a unas cinco hectáreas de terreno.
Debido a las llamas, una chabola quedó completamente destruida y otras tres resultaron afectadas, mientras sus ocupantes tuvieron que ser evacuados.
El caso llegó años después a la Audiencia Provincial de Albacete. En 2022, la Fiscalía solicitaba ocho años de prisión para el acusado por un presunto delito de incendio.

Los incendios vuelven a poner el foco en los asentamientos de Albacete
La cronología deja una imagen difícil de ignorar: un incendio en 2018 con varias chabolas afectadas, otro episodio de importancia en 2022, dos fuegos en el mismo asentamiento en diciembre de 2025, otro incendio apenas unas semanas antes de aquellos y un nuevo fuego registrado este 7 de octubre de 2026.
Los escenarios y las circunstancias no son idénticos y tampoco todos los incendios tuvieron el mismo origen. De hecho, en algunos casos las causas no estaban determinadas y, en otros, se manejaron diferentes hipótesis.
Pero existe un elemento común: las condiciones precarias, la proximidad entre infraviviendas y la presencia de materiales combustibles convierten cualquier pequeño foco en una situación potencialmente peligrosa.

Limpieza, accesibilidad y prevención para intentar la propagación
Tras el incendio de diciembre de 2025, el Ayuntamiento de Albacete destacó las actuaciones de limpieza y ordenación realizadas en los asentamientos. Según informaba entonces el Consistorio, durante un año se habían retirado 140 chabolas y grandes cantidades de residuos, mientras que en actuaciones desarrolladas durante más de un año se había intervenido en nueve asentamientos, retirando más de 200.000 kilos de basura y vehículos abandonados y derribando más 130 construcciones precarias y chabolas no habitadas.
La explicación municipal hacía referencia a que los espacios libres generados entre las construcciones habían funcionado como una especie de cortafuegos, dificultando que las llamas pasaran rápidamente de unas infraviviendas a otras.
Una situación que ha vuelto a ponerse de manifiesto en el último incendio declarado este 7 de octubre, ya que la actuación desarrollada durante los últimos meses en el asentamiento por parte de Policía Local y Bomberos ha resultado especialmente importante durante la emergencia. En este tiempo se habían abierto diferentes pasillos entre las infraviviendas con el objetivo de dividir el asentamiento en sectores y mejorar las condiciones de acceso.
Estos espacios han permitido delimitar distintas zonas y han dificultado que el incendio pudiera propagarse de forma continuada por todo el asentamiento. Además, los pasillos han facilitado el acceso de los vehículos y de los equipos de emergencia hasta puntos más concretos en los que se encontraban los focos del incendio. Esta sectorización ha permitido a los bomberos trabajar directamente sobre las zonas afectadas y contener el avance de las llamas, en un asentamiento formado por numerosas construcciones precarias situadas unas junto a otras.

De 2018 a 2026: la historia de unos asentamientos que siguen bajo vigilancia
Los diversos incendios registrados a lo largo de estos años demuestran cómo el fuego ha aparecido de forma recurrente en diferentes asentamientos de la capital albaceteña. Desde aquel incendio de 2018 hasta el registrado este 7 de octubre, las llamas han destruido o afectado a numerosas infraviviendas y han obligado en distintas ocasiones a desplegar a los servicios de emergencia.
Ahora, con este nuevo episodio, vuelve a ponerse sobre la mesa el riesgo que representan los incendios en estos asentamientos y la importancia de la prevención para que una emergencia en una sola infravivienda no termine convirtiéndose en un fuego de mayores dimensiones.


