Un gigante solar de 244.000 paneles proyecta ocupar más de 250 hectáreas junto a Villarrobledo

Clavellinas plantea 145,26 MW fotovoltaicos, un sistema de baterías de 10 MWh y una línea aérea de 12 kilómetros y 49 torres que llegará hasta Socuéllamos para evacuar la energía hacia la subestación Manchega

El proyecto fotovoltaico Clavellinas que ha iniciado su tramitación ambiental ante el Ministerio para la Transición Ecológica tiene unas dimensiones muy superiores a los proyectos habituales. La documentación técnica revela que la instalación se proyecta prácticamente en su totalidad en Villarrobledo, donde se levantaría una planta formada por 244.128 paneles solares, a la que se añadiría un sistema de almacenamiento mediante baterías y una nueva línea de alta tensión que atravesaría también terrenos de Socuéllamos, en Ciudad Real.

La actuación está promovida por Ørsted Onshore Spain II, S.L. y contempla una potencia fotovoltaica de 145,26 MWp, con 139,68 MW de potencia instalada. La energía producida tendría como destino final el nudo de la subestación Manchega de 400 kV, propiedad de Red Eléctrica de España.

El proyecto todavía no está autorizado. Se encuentra en una fase inicial del procedimiento ambiental, con consultas abiertas para determinar el alcance del posterior estudio de impacto ambiental, por lo que tanto su configuración como determinadas características podrían experimentar modificaciones durante la tramitación.

Más de 244.000 paneles en Villarrobledo

La planta se proyecta íntegramente en el término municipal de Villarrobledo. El diseño contempla 244.128 módulos fotovoltaicos bifaciales de 595 vatios, instalados sobre 10.172 seguidores solares, además de 40 inversores y 20 centros de transformación.

Los terrenos incluidos en las parcelas sobre las que se desarrolla el proyecto suman 427,24 hectáreas de superficie catastral, aunque la superficie que quedaría efectivamente dentro de los diferentes vallados de la instalación sería sensiblemente inferior. El parque se dividiría en 16 recintos vallados, con una superficie conjunta de 250,58 hectáreas y aproximadamente 28,6 kilómetros de cerramiento.

La dispersión de los terrenos obliga precisamente a dividir la planta en diferentes sectores. La documentación explica que las 21 parcelas catastrales utilizadas son próximas entre sí, pero no siempre colindantes, y que el diseño intenta dejar fuera del cerramiento las vías públicas, zonas arboladas y terrenos pertenecientes al dominio público hidráulico.

Para acceder a las diferentes zonas se prevén 22 puertas, mientras que las entradas principales se realizarían desde la carretera CM-3123. El río Córcoles divide físicamente dos áreas de la instalación, por lo que el proyecto plantea dos itinerarios diferentes de acceso para evitar atravesarlo por caminos públicos.

Baterías capaces de almacenar 10 MWh

Clavellinas no sería únicamente una central fotovoltaica. Dentro del propio recinto de Villarrobledo se instalaría también un sistema de almacenamiento energético, denominado BESS Clavellinas, con 10 MWh de capacidad.

La instalación tendría una potencia instalada de 7 MW, aunque la potencia máxima prevista en el punto de conexión sería de 5 MW. Según el proyecto, las baterías podrían mantener esa entrega durante aproximadamente dos horas partiendo de plena carga.

El sistema estaría compuesto por cuatro contenedores de baterías de ion-litio, además de dos contenedores para los inversores y transformadores, otro destinado a conexión de media tensión, control y comunicaciones y un contenedor adicional para los servicios auxiliares. También se contempla un grupo electrógeno de emergencia.

Una de las particularidades de la instalación es que las baterías podrían cargarse tanto con electricidad producida directamente por la planta solar como mediante energía procedente de la propia red eléctrica. El recinto, además, se dejaría preparado con espacio para poder incorporar un módulo adicional en el futuro.

Una nueva subestación en Villarrobledo

Para recoger toda la energía producida está prevista la construcción de la nueva SET Clavellinas 30/132 kV dentro del municipio de Villarrobledo. Esta instalación dispondría de un transformador de 150 MVA y elevaría la electricidad generada por el parque desde los 30 hasta los 132 kV.

Antes de llegar hasta esta subestación, la electricidad circularía internamente por seis líneas subterráneas de media tensión que conectarían los 20 centros de transformación repartidos por la planta. Solo esta red interna suma aproximadamente 21 kilómetros de conducciones.

Desde la SET Clavellinas partiría después la gran infraestructura de evacuación exterior del proyecto.

Una línea de 12 kilómetros y 49 grandes torres

La energía viajaría mediante una línea aérea de alta tensión de 132 kV y 12.054 metros de longitud. El trazado comenzaría en Villarrobledo y terminaría en una subestación colectora situada cerca de la subestación Manchega de 400 kV.

Esta línea atravesaría terrenos de Villarrobledo y Socuéllamos, convirtiendo esta infraestructura de evacuación en el elemento del proyecto que afecta a las dos provincias.

El diseño contempla 49 apoyos metálicos, algunos de los cuales alcanzarían alturas totales próximas a los 45 metros. La línea cruzaría, entre otras infraestructuras, la CM-3123, la autovía A-43, la N-310 y la CM-3111, además de caminos rurales y diferentes cauces.

Los apoyos se han proyectado preparados para doble circuito aunque inicialmente la línea funcionaría con uno solo. La documentación señala expresamente que esta solución permitiría aprovechar una posible sinergia futura con otro proyecto de generación.

El río Córcoles condiciona el diseño

La presencia del río Córcoles constituye uno de los elementos geográficos más importantes de la zona donde se pretende desarrollar Clavellinas. El cauce atraviesa el entorno de implantación y es precisamente el motivo por el que la planta se divide en diferentes accesos.

El proyecto prevé mantener fuera de los vallados las áreas de dominio público hidráulico y contempla sistemas de drenaje para conducir las escorrentías hacia cauces y vaguadas naturales sin modificar, según sus redactores, el comportamiento hidráulico del entorno.

La cartografía ambiental elaborada para el expediente muestra además otros cauces y cañadas distribuidos por el área de estudio, que abarca un radio de cinco kilómetros alrededor de las instalaciones.

Protección de las aves en los 12 kilómetros de línea

El documento ambiental dedica especial atención a la avifauna por la construcción de la nueva línea aérea. Aunque concluye que el proyecto no afecta directamente a espacios de la Red Natura 2000, parte del trazado se encuentra en una zona sometida a medidas de protección contra la electrocución y colisión de aves.

Para reducir ese riesgo se contempla la instalación de salvapájaros y señalizadores visuales sobre los cables de protección de la línea. La propuesta establece, con carácter general, un efecto visual equivalente a una señal cada diez metros, aunque la separación podría reducirse en los puntos considerados más peligrosos.

El análisis preliminar considera compatibles los efectos sobre la fauna, pero reconoce como impactos asociados al proyecto la alteración y fragmentación de hábitats, las molestias durante las obras y el riesgo de colisión de las aves con la infraestructura eléctrica.

Sin afección directa a Red Natura 2000

El documento de inicio concluye que no se han identificado espacios de la Red Natura 2000 susceptibles de resultar afectados directamente por Clavellinas. La cartografía sitúa como espacio protegido más próximo la zona denominada La Encantada, El Moral y Los Torreones, al sur del área analizada y fuera de la implantación prevista.

La mayor parte de los terrenos seleccionados corresponde a superficies agrícolas, principalmente cultivos y áreas ya transformadas. Los redactores consideran que la implantación no ocuparía hábitats de interés comunitario ni vegetación protegida de especial relevancia.

El propio estudio, no obstante, reconoce impactos moderados durante diferentes momentos del proyecto sobre factores como la vegetación, la fauna, las masas de agua o el paisaje. Se trata de una primera valoración que deberá ser desarrollada con mayor profundidad durante la evaluación ambiental.

Una planta que todavía tiene un largo recorrido administrativo

La promotora ha estudiado tres posibles ubicaciones para la planta y tres alternativas diferentes para la línea de evacuación. La solución elegida intenta reducir la afección a vegetación natural, fauna, espacios protegidos y zonas con mayores pendientes, al tiempo que aprovecha caminos e infraestructuras ya existentes.

La documentación presentada por Ørsted concluye preliminarmente que Clavellinas resultaría compatible con el medio, incluido el efecto conjunto con otros proyectos e infraestructuras de la zona. Esa valoración corresponde, sin embargo, al documento elaborado por la promotora y deberá ser examinada ahora dentro del procedimiento de evaluación ambiental.

De materializarse en la configuración actualmente diseñada, Villarrobledo concentraría prácticamente toda la planta solar, sus más de 244.000 paneles, los 250,58 hectáreas de recintos fotovoltaicos, las baterías y la nueva subestación. El segundo municipio directamente implicado sería Socuéllamos, por cuyo término discurriría parte de los 12 kilómetros de línea aérea necesarios para conducir la electricidad hasta el entorno de la subestación Manchega.

Mapfre

Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Albacete. Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
Botón volver arriba