Tarazona de la Mancha prepara una importante obra hidráulica para intentar reducir los problemas de inundaciones que se producen en la Avenida de Albacete cuando las precipitaciones alcanzan una elevada intensidad. El proyecto contempla la construcción de un gran tanque de tormentas subterráneo capaz de almacenar 1.439 metros cúbicos de agua, equivalentes a aproximadamente 1,44 millones de litros, antes de devolverla progresivamente a la red municipal de saneamiento.
La Diputación Provincial de Albacete ha sacado a licitación las obras y puesta en marcha de esta infraestructura con un presupuesto base de 695.764,46 euros, impuestos incluidos, y un plazo de ejecución previsto de ocho meses.
Una red que no puede asumir las lluvias más intensas
La documentación técnica explica con detalle el problema que se pretende solucionar. La Avenida de Albacete dispone actualmente de una red de saneamiento unitaria, es decir, por las mismas conducciones circulan tanto las aguas residuales como las procedentes de la lluvia.
En condiciones habituales, esta red permite evacuar los caudales, pero el sistema resulta insuficiente cuando se producen precipitaciones intensas, especialmente con episodios de entre 25 y 50 litros por metro cuadrado, circunstancia que puede provocar inundaciones en las zonas más bajas de la avenida y en las edificaciones situadas a menor cota.
Actualmente existen dos conducciones de unos 300 milímetros de diámetro, una a cada lado de la avenida. Ambas conducen el agua hacia la zona más baja, donde funciona un sistema de bombeo que termina incorporando el caudal a la red municipal que conduce hacia la depuradora.
Los estudios realizados para redactar el proyecto concluyen que esta red no dispone de capacidad suficiente para recoger y transportar las precipitaciones máximas horarias correspondientes a un episodio con un periodo de retorno de diez años.
Una tormenta podría generar más de 1,4 millones de litros
Los cálculos hidráulicos se han realizado sobre una cuenca urbana de aproximadamente 6,54 hectáreas. Para una lluvia con un periodo de retorno de diez años, los técnicos calculan un caudal máximo de 0,59 metros cúbicos por segundo.
Si ese episodio se prolongara durante unos 40 minutos, el volumen teórico generado alcanzaría aproximadamente 1.416 metros cúbicos de agua, prácticamente la capacidad con la que se ha dimensionado la nueva infraestructura.
De ahí que el proyecto definitivo haya optado por un depósito capaz de almacenar aproximadamente 1.400 metros cúbicos durante los episodios de lluvias torrenciales. Su volumen útil concreto será de 1.439 metros cúbicos.
Casi 70 metros de largo y completamente enterrado
El tanque se construirá en la Avenida de Albacete, en la intersección con la calle La Gineta, en una parcela situada junto a esta zona urbana.
Será un gran depósito enterrado con unas dimensiones interiores de 69,20 metros de longitud por 5,20 metros de anchura, y unos muros de 4,20 metros de altura. La estructura se ejecutará principalmente en hormigón armado y contará con una losa de cimentación de 45 centímetros y muros de unos 40 centímetros de espesor.
La cubierta se diseñará para poder soportar el tránsito de vehículos pesados, por lo que el depósito no quedará como una infraestructura visible en superficie. Una vez terminado, la zona superior será rellenada y completamente urbanizada, con pavimento asfáltico.
Cinco nuevos imbornales para recoger directamente el agua
El proyecto no consiste únicamente en construir el depósito. También se modificará la recogida de aguas pluviales en la avenida para conducir una mayor cantidad de agua directamente hasta el tanque.
Está prevista la instalación de cinco nuevos imbornales: tres en la Avenida de Albacete, en las proximidades de la rotonda, y otros dos al otro lado del tanque, junto a la calle La Gineta.
Estos nuevos puntos de captación tendrán conducciones de 200 milímetros de diámetro y permitirán que el agua acumulada en la calzada llegue directamente al tanque sin tener que recorrer previamente toda la red de saneamiento existente.
También se construirán dos arquetas de derivación sobre los colectores actuales. Desde estas estructuras partirán conducciones de 400 milímetros hacia el tanque cuando el volumen de agua supere la capacidad ordinaria de la red. Las arquetas incorporarán además rejillas para reducir la entrada de sólidos al depósito y facilitar posteriormente las tareas de limpieza.
El agua volverá después poco a poco a la red
El tanque no está diseñado para mantener almacenada permanentemente el agua de lluvia. Su función será retenerla mientras se produce el momento más intenso de la tormenta y devolverla posteriormente a la red de saneamiento cuando el sistema vuelva a disponer de capacidad.
Para hacerlo se instalarán dos bombas sumergibles, una de servicio y otra de reserva, capaces de impulsar cada una 25 metros cúbicos por hora. Con este sistema, el proyecto calcula que el depósito podrá quedar completamente vacío en un plazo máximo aproximado de 56 horas.
Desde el tanque se construirá una conducción de impulsión de aproximadamente 85 metros hasta una de las arquetas de la Avenida de Albacete. Además, se ejecutará otra conducción de unos 50 metros hacia un colector situado en la calle La Gineta.
Esta doble conexión permitirá decidir hacia qué punto de la red se devuelve el agua almacenada dependiendo de las necesidades de funcionamiento existentes después de cada tormenta.
El agua recogida terminará incorporándose de nuevo progresivamente al saneamiento para continuar posteriormente hacia la depuradora, evitando además que los excedentes sean evacuados directamente al medio receptor sin tratamiento.
Una obra de casi 700.000 euros
El presupuesto base de licitación asciende a 575.011,95 euros antes de impuestos y 695.764,46 euros con IVA, mientras que el valor estimado del contrato se sitúa en 632.513,15 euros, cifra que contempla una posible modificación máxima del 10%.
El pliego más reciente establece que, sobre el proyecto finalmente aprobado, la financiación se distribuye en un 67,19% procedente del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, un 11,86% aportado por la Diputación de Albacete y un 20,95% correspondiente al Ayuntamiento de Tarazona de la Mancha. En términos económicos, están previstos 467.500 euros de fondos europeos, 82.500 euros de la institución provincial y 145.764,46 euros municipales.
La obra civil constituye con mucha diferencia la partida principal del proyecto, con un presupuesto de ejecución material superior a 436.000 euros. A ello se suman unos 27.400 euros para equipos mecánicos, más de 6.400 euros para instalaciones eléctricas y las partidas correspondientes a seguridad, salud y gestión de residuos.
El plazo inicialmente establecido para ejecutar todos los trabajos es de ocho meses. Las obras afectarán tanto a la Avenida de Albacete como a la propia red de saneamiento durante su desarrollo.
La finalidad última será que, cuando se produzcan nuevas tormentas intensas, parte del agua que actualmente sobrepasa la capacidad del saneamiento pueda quedar retenida bajo tierra durante las horas más críticas y regresar posteriormente de manera controlada a la red.


