El padre de una niña de cuatro años con trastorno del espectro autista (TEA), alumna del CRA Calar del Mundo de Riópar (Albacete), reclama la asignación de un Auxiliar Técnico Educativo (ATE) para su hija con el objetivo de garantizar su atención durante la jornada escolar.
El diagnóstico, sin embargo, según aseguran sus padres a El Digital de Albacete, no llegó hasta este verano. La familia asegura que la menor presenta, entre otras necesidades, falta de control de esfínteres y explican que no se trata de un problema relacionado con un periodo de adaptación al colegio, ya que este es el segundo año de la niña en el centro.
Según relata su padre, tras conocer el diagnóstico este verano, la familia inició este curso escolar los trámites para solicitar un ATE tanto a través del propio colegio como ante la Delegación Provincial de Educación. “Hicimos nosotros la solicitud a la Administración y nos dijeron que no cumplía los requisitos para pedir un ATE”, tal y como comparte el progenitor con El Digital de Albacete.

Piden un ATE para atender a su hija en el colegio de Riópar
Una de las principales razones que expone la familia para reclamar este recurso es la dificultad para compatibilizar las necesidades de la niña con sus obligaciones laborales. “Pedimos un ATE por varias razones. La primera, por las necesidades de la niña; y la segunda porque estamos en el medio rural. Mi mujer trabaja a media hora de Riópar y yo a una hora. Hay días que hemos tenido que venir al colegio hasta 7 veces para cambiarla”, explica. Una situación que, según sostiene, hace especialmente complicada la conciliación cuando la niña necesita atención durante la jornada escolar. “Es imposible”, sostiene.
“Lucho para que haya una igualdad de condiciones”, subraya el progenitor. En este sentido, considera que las necesidades de atención de la menor también tienen un impacto en el desarrollo normal de las clases. “Pierde clase tanto mi hija como el resto de los alumnos porque hay interrupciones constantes”, señala.
El padre pone además el foco en las particularidades de la educación en el medio rural. Explica que la docente atiende a alumnos de diferentes edades y considera que este tipo de centros cuentan con menos recursos que los colegios situados en núcleos urbanos. “No tenemos los mismos recursos que en la ciudad”.

La respuesta desde Educación
Por su parte, el delegado de Educación en Albacete, Diego Pérez, comparte con El Digital de Albacete que la Administración ha recibido la petición de la familia y que el caso está siendo analizado conjuntamente entre la Consejería de Educación y la Delegación Provincial. “Se están garantizando los apoyos necesarios para que la niña sea atendida”, afirma.
Pérez señala que, de acuerdo con los informes disponibles hasta el momento, no se establece inicialmente la necesidad de contar con un ATE, aunque precisa que se están estudiando otras medidas de apoyo y refuerzo dentro del centro. Así, añade que están valorando si los recursos con los que cuenta actualmente el colegio son suficientes o si sería necesario incrementar el número de horas o de profesionales. “Se está valorando la posibilidad de ver si esos recursos, los que tiene ahora mismo el centro, son adecuados o podría incrementarse el número de horas o el número de recursos”, apunta. Una medida que “requiere al profesorado del centro en horas disponibles para el refuerzo”, indica.

Según Pérez, también se están aplicando otras medidas adaptadas a las necesidades que presenta la alumna en el contexto escolar. El objetivo, sostiene, es que pueda contar con los apoyos educativos necesarios y que haya varias personas en el aula para atender las necesidades del grupo.
Mientras continúan valorando el caso, la familia mantiene su petición de contar con un ATE y reclama que su hija pueda continuar su escolarización en el colegio rural con los recursos necesarios para garantizar su atención y su participación en las mismas condiciones que el resto de alumnos.

