El aire, el agua y el territorio vuelven a estar en el centro de una preocupación que afecta de lleno al sureste de la provincia de Albacete. En el entorno de Hellín, una actividad que lleva años creciendo ha elevado también las advertencias de las organizaciones, que apuntan a un incremento de las emisiones, a la acumulación de residuos y a una presión cada vez mayor sobre unos recursos hídricos especialmente sensibles. El foco vuelve a situarse en Cancarix, en las instalaciones de CEFUSA-ElPozo.
Este punto de la provincia de Albacete en el foco por el aumento de la actividad ganadera
José Julio del Olmo, de Ecologistas en Acción, vincula el aumento de las emisiones contaminantes de la explotación de CEFUSA-ElPozo en Cancarix con la ampliación de sus instalaciones. “No es extraño que hayan aumentado las emisiones contaminantes en esta explotación porque aumentaron las instalaciones hace unos años para duplicar el número de animales que sacaban cada año”, explica.
Del Olmo destaca además la dimensión de la instalación dentro del entramado de la compañía: “Después de la propia que tienen en Alhama (Murcia), que es la matriz de ElPozo, y después de esa, el área de explotación más grande que tienen es la de Cancarix”.
A su juicio, el aumento de la producción tiene una consecuencia directa sobre el problema ambiental que llevan años denunciando. En este punto, comparte que “no es raro que hayan aumentado las emisiones de metano porque aumentaron las instalaciones para duplicar la producción de cerdos que tienen”, resumiendo así su diagnóstico: “¿Cuál es el resultado? El mismo, pero duplicado”.
Agua, emisiones y malos olores
El representante de Ecologistas en Acción recuerda que las críticas a este modelo de producción no son nuevas y sitúa sus primeros antecedentes en los intentos de implantación de estas instalaciones en el entorno de Hellín. De este modo, señala José Julio del Olmo que “cuando hicieron los primeros intentos para instalarse en Hellín, ya entonces lo denunciamos y presentamos alegaciones por lo que suponla este triple impacto”.
El primero de esos impactos, según Ecologistas en Acción, está relacionado con el agua: “En primer lugar, por el inmenso consumo de agua, en una zona con escasos recursos hídricos”. El segundo estaría relacionado con “las emisiones de gases contaminantes, el principal respecto al tema del calentamiento global es el metano”. Finalmente se encuentran las molestias generadas son las molestias por malos olores, moscas y otros insectos”.
José Julio del Olmo pone especialmente el foco en las balsas y aguas residuales asociadas a estas explotaciones: “las balsas de aguas residuales son auténticos focos de malos olores y de moscas y otros insectos”.
El metano, en el centro de la preocupación por el cambio climático
La cuestión de las emisiones de metano ocupa un lugar destacado en las explicaciones ofrecidas por Ecologistas en Acción. Y es que, sostienen que “el metano es, después del CO2, el mayor contribuyente al efecto invernadero”, y añaden que “por cada molécula de metano, una molécula de metano contribuye al efecto invernadero como 21 moléculas de CO2”.
Por ello, considera José Julio del Olmo que “los efectos de absorción de calor del metano son 23 veces superiores a los del CO2”, aunque reconoce que sus emisiones se producen en cantidades inferiores a las de dióxido de carbono”.
También lo expresa de forma general al referirse al conjunto de la ganadería intensiva: “Las industrias ganaderas intensivas, tanto de cerdo como de vacuno, son mayores emisoras de metano a la atmósfera”.
La otra preocupación: el amoníaco de los purines
Por su parte, desde la Plataforma en Defensa de las Fuentes, Stfan Nolte, introduce otro elemento clave en el debate: las emisiones de amoníaco.
“Lo que son las emisiones de metano en día, afectan directamente al cambio climático”, explica. Pero además, Nolte apunta que “el metano es como unas 23 veces más potente que el CO2 en un horizonte de 100 años”, aunque subraya que “el impacto a más corto plazo en el cambio climático es aún más grande”.
Sin embargo, cuando habla de los posibles efectos sobre la salud, pone el foco en otro compuesto: “Normalmente, los principales problemas sobre la salud suelen ser las emisiones de amoníaco, sobre todo de las balsas en las que se secan los purines al sol”. Según Nolte, “el purín es básicamente casi todo amoniaco, y entonces cuando le da el sol ese amoniaco se volatiliza”.
En este punto, recuerda además que “en zonas pobladas o en las poblaciones cercanas a estas explotaciones, evidentemente esto genera unos problemas de salud bastante importantes”.

Los nitratos y la preocupación por los acuíferos de la provincia de Albacete
La segunda gran preocupación que plantea Nolte está relacionada con el agua y estrechamente vinculada con la aplicación de estos purines. Según explica, el problema depende de “cómo esté de saturado el terreno” y sostiene que “en el entorno de Cancarix pues bastante”.
Nolte explica que el nitrógeno contenido en los purines puede acabar transformándose en nitrato. En este punto concreta que “ese nitrógeno se pasa a nitrato al aplicarlo en el suelo se oxida, se pasa a nitrato y una parte que no es aprovechada por las plantas, sobre todo cuando se aplica en exceso, al final infiltrando en los acuíferos”.
El representante de la Plataforma en Defensa de las Fuentes recuerda además el límite que menciona, concretando que “el límite legal está en 50 miligramos por litro”. Nolte sitúa está cuestión directamente en la provincia de Albacete, concretamente al entorno de Hellín “donde hay varios acuíferos ahora mismo que están presentando ya problemas de contaminación por nitratos”.
Además advierte la especial vulnerabilidad de los municipios que dependen de las aguas subterráneas: “Hay muchos pueblos que se abastecen de aguas subterráneas y que dependen exclusivamente de esas aguas subterráneas y si las contaminas la renovación de estos acuíferos es del orden de décadas o siglos”. La conclusión que extrae es especialmente contundente, ya que si estos recursos hídricos “llegan a contaminarse de forma grave, serían siglos en los que el agua no podría consumirse directamente, teniendo que hacer un tratamiento especialmente caro para que se pueda beber”.
De Cancarix a Socovos: la actividad porcina se extiende por la provincia
La problemática, según Stefan Nolte, no se concentra exclusivamente en esta macrogranja situada en Cancarix. En este punto, pone de relieve que “se están detectando problemas similares en otros puntos de la provincia, sobre todo en Socovos”, incidiendo en que “las macrogranjas muchas veces no vienen solas”.
El representante de la plataforma describe una cadena de producción en la que los animales pasan de unas instalaciones a otras: “Precisamente el caso de Cancarix, en muchos casos son madres que crían lechones, y luego esos lechones se llevan a engordar a otras granjas más pequeñas”.
Sostiene que el incremento de las emisiones contaminantes en la macrogranja de Cancarix estaría relacionado con la ampliación de sus instalaciones registrada hace unos años. Según explica, este sistema puede permitir distribuir las explotaciones por diferentes ubicaciones. “Esto supone tener 10 explotaciones con 1.000 animales cada una”, por lo que “se traduce en el mismo impacto”, afirma Nolte al explicar el modelo que, a su juicio, se está utilizando para evitar concentrar toda la actividad en una única macrogranja.
De este modo, apunta a una clara consecuencia territorial, ya que esto supone “colocar todas esas pequeñas granjas en diferentes puntos”. En el caso concreto de Cancarix, sostiene que “lo que hace es vender los lechones para engordar a otras granjas más pequeñas hasta que se vaya un cerdo grande”, algo que e realiza en este caso “en la zona de Socovos”.
Debido a ello, el representante de la Plataforma en Defensa de las Fuentes asegura que la concentración de explotaciones en esta zona ha alcanzado un nivel que ha obligado a adoptar medidas a nivel municipal. “Aquí hay una concentración muy grande de granjas que ha obligado a tener que poner a nivel municipal una moratoria para que no se construyan más”, afirma Stefan Nolte.
La situación de Socovos se convierte así, según la Plataforma en Defensa de las Fuentes, en otro ejemplo de la presión que puede generar la concentración de actividad ganadera intensiva en determinados territorios.
“Los beneficios son privados y los perjuicios públicos”
Para José Julio del Olmo, el problema no termina en las emisiones de una explotación concreta, sino que forma parte de un modelo productivo más amplio. De este modo, señala que “la mayor parte de la producción tanto de ElPozo como de Incarlopsa en Tarancón, son destinadas a la exportación, fundamentalmente a Europa y China”.
A su juicio, existe además una dificultad para frenar la expansión. En concreto, sostenía el representante de Ecologistas en Acción que “como no les conceden más autorizaciones ni en Murcia ni en nuestra zona para más granjas lo que hacen es aumentar las que ya tienen instaladas”.
La valoración de José Julio del Olmo sobre el reparto de los beneficios y los costes ambientales queda resumida en una frase: “El beneficio se privatiza, es decir, las empresas ganan millones y los perjuicios se hacen públicos”. De este modo, subraya que “se extienden a la sociedad en forma de contaminación, de calentamiento global y de residuos”, por lo que incide en que “los beneficios son privados y los perjuicios son públicos”.
Una producción vinculada a la exportación y al mercado internacional
Por su parte Stefan Nolte también relaciona la expansión de la producción porcina con la evolución de los mercados internacionales. “En el resto de Europa ha habido un endurecimiento bastante grande de precisamente el tema de contaminación por nitrato, de emisiones de amoníaco y de todas estas cosas”, explica el representante de la Plataforma en Defensa de las Fuentes.
Según su interpretación, “al endurecerse la normativa a nivel europeo, se ha optado por instalarse en España”. Pero Nolte apunta también al mercado chino, explicando que “ha habido también una epidemia de peste porcina en China y entonces se empezó a vender también allí”.
La conclusión que plantea Stefan Nolte es directa: “Estamos produciendo, estamos quedándonos con la contaminación de otros países que no quieren quedarse con la contaminación”.

La petición de identificar las zonas saturadas
Frente a este escenario, la Plataforma en Defensa de las Fuentes plantea actuar sobre las zonas que ya soportan una elevada concentración de actividad ganadera. En este punto, sostienen que una solución a toda esta problemática pasa por “identificar las zonas de la provincia de Albacete que ya están saturadas de actividad ganadera”. A su juicio, “prácticamente toda la cuenca del Segura ya está saturadísima y hay exceso de generación de purines”.
La organización plantea además equiparar la regulación española con la existente en otros países europeos. Al respecto, insistía en que “hay que poner una normativa a la altura del resto de Europa”.
Las advertencias de Ecologistas en Acción y de la Plataforma en Defensa de las Fuentes sitúan así a Cancarix como uno de los principales focos de un debate que ya alcanza a otros municipios de la provincia de Albacete. El aumento de la producción, las emisiones, la gestión de los purines y la presión sobre los recursos hídricos dibujan, según estas organizaciones, un escenario que obliga a poner el foco no solo en cuánto crece la actividad porcina, sino también en qué consecuencias deja ese crecimiento sobre el territorio y sobre unos acuíferos de los que dependen numerosas localidades de los Campos de Hellín.

