La Feria de Hellín se quedó este domingo con media corrida. La lluvia terminó imponiéndose y obligó a suspender el festejo después de la muerte del tercer toro, pero hasta entonces tampoco había habido demasiado material sobre el ruedo para que Sebastián Castella, José María Manzanares y Cristian Pérez pudieran desarrollar todo su toreo.
La corrida de Zalduendo quedó muy lejos de lo que podía esperarse para una cita de estas características. Los tres astados que llegaron a lidiarse mostraron, en líneas generales, escaso juego, muy poco recorrido y una presencia más propia de novillos que de una corrida de toros, con falta de trapío y sin apenas transmisión.
La excepción relativa estuvo en el segundo, que ofreció más posibilidades y permitió a José María Manzanares construir la faena de mayor contenido artístico de lo que pudo celebrarse. Fue el único animal que enseñó algo más de ritmo y clase, aunque el conjunto ganadero dejó una pobre impresión y limitó enormemente las posibilidades de los toreros.
Castella aprovecha lo poco que tuvo
Sebastián Castella abrió plaza ante un toro que tampoco permitió grandes alardes. El francés tuvo que poner buena parte de lo que faltaba en el animal para construir una faena en la que consiguió extraer algunos muletazos de mérito.
Con pocas posibilidades de ligar y ante un toro que decía poco, Castella logró imponerse y cerró su actuación con una gran estocada. El acierto con los aceros terminó por inclinar la balanza y el público premió su labor con una oreja.

Manzanares firma lo mejor antes de fallar con la espada
José María Manzanares encontró en el segundo de Zalduendo el toro más potable de los tres que pudieron lidiarse. Fue el ejemplar que ofreció algo más, poco, de recorrido, ritmo y calidad y permitió al alicantino dejar los momentos de mayor brillantez de la tarde.
Manzanares consiguió dar forma a una faena de buen tono, aprovechando las mejores condiciones del animal y dejando pasajes de calidad. Sin embargo, todo lo construido con la muleta quedó condicionado a la hora de matar.
El fallo con la espada privó al diestro de obtener trofeo y tuvo que conformarse con una ovación tras aviso.

Cristian Pérez reaparece en casa bajo el aguacero
Especial era la tarde para Cristian Pérez. El torero hellinero reaparecía ante su público después del esfuerzo realizado para poder estar presente en una de las fechas más señaladas de su temporada.
Le correspondió un tercero incierto, sin recorrido y que tampoco ofreció facilidades. Además, mientras se desarrollaba la faena comenzó a caer con enorme intensidad la lluvia sobre la plaza.
Con el ruedo empeorando por momentos y bajo un auténtico aguacero, Cristian Pérez no escatimó esfuerzos y trató de sacar partido de un animal que apenas se prestaba al lucimiento. Su entrega fue reconocida por el público y consiguió cortar una oreja tras aviso.

El agua hace imposible continuar
Tras la muerte del tercer toro, la situación se hizo insostenible. El fuerte aguacero había convertido el ruedo en una superficie impracticable y no existían condiciones para garantizar la continuidad del festejo.
La corrida quedó así suspendida en su ecuador, dejando sin posibilidad de regresar al ruedo a Castella, Manzanares y Cristian Pérez.

La afición de Hellín, pese a las complicadas condiciones meteorológicas de los últimos días, había respondido al tradicional festejo de Feria y la plaza registró más de tres cuartos de entrada. Durante toda la semana se habían llevado a cabo trabajos para intentar garantizar su celebración, incluida la colocación de una lona sobre el ruedo.
Antes de comenzar el festejo sonaron los acordes del Himno Nacional y los tres matadores fueron obligados por el público a saludar una ovación.
Lo que la lluvia terminó acortando ya venía, sin embargo, condicionado por el ganado. Tres toreros con argumentos y ganas y demasiado poco toro para poder mostrarlos en una tarde en la que Zalduendo dejó unos astados anovillados, de escaso trapío y con muy poco recorrido.
Ficha del festejo
Hellín, 4 de octubre de 2026. Tradicional corrida de Feria. Se lidiaron tres toros de Zalduendo antes de la suspensión del festejo.
Sebastián Castella: oreja.
José María Manzanares: ovación tras aviso.
Cristian Pérez: oreja tras aviso.
Entrada: más de tres cuartos de plaza.
Incidencias: el festejo fue suspendido tras la muerte del tercer toro como consecuencia de un fuerte aguacero que dejó el ruedo impracticable.



























