En la provincia de Albacete hay un pueblo que, pese a contar con una historia y unas tradiciones que se remontan mucho más atrás, apenas supera el cuarto de siglo de vida como localidad independiente. Sus calles, sus plazas y sus fiestas forman parte ya de la vida de cerca de 2.700 vecinos, que han visto crecer una identidad propia desde aquel mayo de 1999 en el que comenzó una nueva etapa para este pequeño rincón de la provincia. Es, oficialmente, el municipio más joven de Albacete: Pozo Cañada.
En mayo de 2024, los vecinos de Pozo Cañada conmemoraron los 25 años de su independencia municipal, una fecha que sirvió para mirar atrás y recordar el camino recorrido desde aquel momento. Hoy, cerca de 2.700 personas tienen en este municipio su hogar y forman parte de una localidad que, pese a ser la más joven de Albacete, mantiene vivas sus costumbres y una marcada identidad propia.
Y es que no fue hasta 1999 cuando Pozo Cañada pasó a convertirse en un pueblo independiente, el número 87 de la provincia de Albacete con su incorporación.

Un pueblo joven pero con mucha historia en Albacete
Ser el municipio más joven de la provincia no significa que Pozo Cañada carezca de historia. Al contrario, buena parte de su identidad se encuentra en el patrimonio, las tradiciones y los lugares que forman parte del día a día de sus vecinos.
Entre ellos destaca la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, construida en el siglo XVII y de elegante estilo barroco. También las Plazas Mayor y 8 de Mayo, espacios de encuentro que durante todo el año acogen distintas actividades y celebraciones.

La Semana Santa ocupa igualmente un lugar especial en el calendario de Pozo Cañada. Su importancia y arraigo le han valido la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional, convirtiéndola en una de las principales señas de identidad cultural de la localidad.
Desde que Pozo Cañada consiguió su título como pueblo independiente, ninguna otra localidad de la provincia de Albacete ha vuelto a conseguirlo. Así, más de 25 años más tarde de aquel mayo de 1999, este pueblo de Albacete sigue siendo el municipio más joven. Una juventud tan solo en lo administrativo que convive con la historia, las tradiciones y la cultura de varias generaciones.

