Un control de la Guardia Civil en la A-31 a su paso por Albacete terminó con el hallazgo de prácticamente un kilo de cocaína oculto en el maletero de un coche de alquiler. El conductor ha sido condenado finalmente a tres años y seis meses de prisión y una multa de 100.000 euros por un delito de tráfico de drogas.
Los hechos ocurrieron sobre las 00:55 horas del 28 de marzo de 2025, cuando agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de la Guardia Civil de Albacete realizaban un dispositivo de control de vehículos en la salida 65 de la A-31, en sentido Albacete.
Los agentes dieron el alto a un vehículo conducido por el posteriormente acusado. En el asiento del copiloto viajaba una mujer, aunque la sentencia deja expresamente establecido que no consta que tuviera participación alguna en los hechos.
El vehículo había sido alquilado previamente por el conductor en la localidad alicantina de Torrevieja.
La cocaína estaba escondida tras una tapa del maletero
La inspección realizada por los agentes permitió descubrir el escondite empleado para transportar la droga.
En el maletero, oculta detrás de una tapa situada en uno de sus laterales, encontraron una bolsa que contenía un paquete envuelto en varias capas de plástico. En su interior había 991,39 gramos de cocaína, con una pureza del 67,24%.
La droga, según la valoración incorporada al procedimiento judicial, habría alcanzado un precio aproximado de 85.141,75 euros en el mercado ilícito.
La Audiencia Provincial de Albacete considera probado que el conductor transportaba la cocaína con la intención de destinarla posteriormente a su venta. El hombre permanece privado de libertad por estos hechos desde el mismo 28 de marzo de 2025.
Fiscalía pedía inicialmente cuatro años y medio de prisión
El Ministerio Fiscal formuló inicialmente una petición de cuatro años y seis meses de prisión y una multa de 250.000 euros por un delito de tráfico de drogas de sustancias que causan grave daño a la salud.
Sin embargo, durante la vista celebrada ante la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete, Fiscalía modificó sus conclusiones al introducir una circunstancia que afectaba a la responsabilidad penal del acusado.
La acusación pública consideró acreditado que, en el momento de los hechos, el hombre tenía parcialmente afectadas sus facultades debido a una situación prolongada de consumo de sustancias estupefacientes.
Esta circunstancia permitió aplicar una atenuante analógica de drogadicción y reducir la petición de condena.
La pena solicitada quedó así establecida en tres años y seis meses de prisión y una multa de 100.000 euros, además de dos meses de responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de la sanción económica.
El acusado reconoció los hechos
El hombre y su defensa mostraron su conformidad con la nueva acusación formulada por la Fiscalía, aceptando tanto los hechos como su calificación jurídica y las penas solicitadas.
La Audiencia Provincial dictó entonces una sentencia de conformidad por la que condena al acusado a tres años y seis meses de cárcel, 100.000 euros de multa y el pago de las costas procesales.
También se ha ordenado el decomiso y destrucción de la cocaína intervenida.
La sentencia fue dictada y notificada a las partes en el propio acto. Tanto el Ministerio Fiscal como la defensa manifestaron su voluntad de no recurrir, por lo que la resolución fue declarada firme.
Pendiente de decidirse si se suspende la pena
Tras conocerse la condena, la defensa solicitó además que se estudiara la posibilidad de suspender la ejecución de la pena de prisión al amparo de la regulación prevista para determinados supuestos relacionados con drogodependencia. También pidió la libertad del condenado alegando su arraigo en España.
La Audiencia no resolvió inmediatamente sobre esta cuestión y concedió a la defensa un plazo de 15 días para presentar alegaciones y documentación. Será después de ese trámite cuando el tribunal decida si procede suspender la pena y acordar su libertad o si, por el contrario, debe continuar cumpliendo la condena.
La sentencia sí deja ya definitivamente cerrada la responsabilidad penal por aquel control de madrugada en la A-31: 991,39 gramos de cocaína escondidos en un coche de alquiler, tres años y medio de prisión y una multa de 100.000 euros.

