Hay caminos que se hacen para llegar a un destino y otros que se recorren para mantener cerca a alguien que ya no está. El de Alejandro Berenguer (@ alexcursio_ en redes sociales) pertenece a esta segunda categoría. El joven creador de contenido ha decidido hacer el Camino de Santiago desde su pueblo, Agost (Alicante) hasta Santiago, pasando por Albacete y su provincia a través del Camino del Sureste.
Hace apenas dos meses que su abuelo falleció y, poco después, Alejandro decidió ponerse en marcha para cumplir uno de sus sueños: hacer el Camino de Santiago. Lo ha hecho de una manera especial, comenzando a caminar desde la puerta de su propia casa, en el municipio alicantino de Agost, y siguiendo el trazado del Camino del Sureste rumbo a Santiago de Compostela. Además, Alejandro ha decidido compartir todo su camino a través de redes sociales, y aunque en muchos tramos avanza solo, lo hace acompañado de cerca de 30.000 personas, sus seguidores, que lo siguen en esta emocionante aventura.
Un camino compartido con más de 30.000 seguidores en redes sociales
Con su mochila a la espalda y muchos kilómetros por delante, Alejandro ha ido avanzando por un recorrido que le ha llevado también por buena parte de la provincia de Albacete. Caudete, Montealegre del Castillo, Pétrola, Chinchilla de Monte-Aragón, Albacete, La Gineta, La Roda y Minaya han formado parte de estas primeras etapas, antes de continuar hacia El Provencio y, posteriormente, Cuenca. Un recorrido que está dejando algo mucho más que kilómetros, con paisajes espectaculares, llanuras infinitas e impresionantes amaneceres.
El Camino del Sureste le está permitiendo descubrir paisajes y pueblos a un ritmo diferente, con largas etapas, tramos llanos y el característico paisaje manchego acompañándole durante buena parte del recorrido. El creador de contenido comparte que entre Caudete y Montealegre del Castillo, además, su camino coincide con el Camino de Aníbal, otro de los itinerarios históricos que atraviesan esta zona, identificado con curiosos elefantes rosas.
Pero si algo está marcando la experiencia de Alejandro son las personas que se va encontrando por el camino. Cada etapa trae nuevas conversaciones, nuevos paisajes y nuevas experiencias, en una auténtica montaña rusa de emociones en la que los momentos de cansancio conviven con otros de ilusión y satisfacción por seguir avanzando.
Una noche muy especial en La Roda (Albacete)
Además, en el Camino de Alejandro no están faltando las anécdotas. Uno de los momentos más curiosos de su paso por la provincia llegó en La Roda, donde Alejandro tuvo la oportunidad de dormir en un lugar poco habitual para un peregrino: la plaza de toros.
Concretamente, pasó la noche en la enfermería del coso rodense, convirtiendo una etapa más en uno de esos recuerdos que probablemente permanecerán para siempre ligados a su Camino.
El Camino del Sureste puede tener también ese punto de soledad. Es una de las rutas menos conocidas y transitadas, por lo que Alejandro ha pasado muchas etapas sin encontrarse con otros peregrinos. Sin embargo, no camina solo. A cada paso, al otro lado de la pantalla, están las personas que siguen su aventura a través de las redes sociales y que se han convertido en una pequeña compañía durante el recorrido.
Mensajes de ánimo, palabras de apoyo y muestras de cariño llegan a su teléfono a medida que avanza, especialmente en esos momentos en los que el cansancio aprieta o las emociones se mezclan. Así, aunque el Camino del Sureste pueda parecer solitario sobre el mapa, Alejandro lo está recorriendo acompañado. Y entre cada kilómetro, cada mensaje y cada recuerdo de su abuelo, continúa avanzando hacia Santiago, cumpliendo un sueño que ahora también es suyo.

