Las imágenes muestran la magnitud de los destrozos provocados por la riada en Madrigueras. Calles cubiertas de barro, vehículos arrastrados y amontonados por la fuerza del agua, bajos inundados y numerosos daños materiales forman parte del escenario que ha dejado el temporal a su paso por la localidad albaceteña.
La violencia de la corriente convirtió durante horas varias calles del municipio en auténticos ríos. El agua irrumpió en viviendas, garajes y establecimientos comerciales, desplazando muebles, enseres y todo tipo de materiales, mientras numerosos coches eran arrastrados varios metros y quedaban acumulados unos sobre otros.
Con la llegada del día, los vecinos han comenzado a comprobar el alcance real de los daños. Las marcas del agua permanecen visibles en fachadas y paredes, mientras continúan las labores de achique, retirada de lodo y limpieza con la participación de vecinos, servicios de emergencia, operarios y maquinaria desplazada hasta Madrigueras.
La riada ha dejado además importantes daños en edificios e infraestructuras públicas y privadas, en una jornada marcada también por el fallecimiento de una mujer de 102 años. Madrigueras afronta ahora una larga tarea de recuperación después de uno de los episodios más graves que se recuerdan en el municipio.


