La emoción ha podido este sábado con el alcalde de Madrigueras, Juan Carlos Talavera, al hacer balance de las consecuencias de la devastadora riada que ha golpeado la localidad albaceteña. El regidor ha comenzado describiendo la magnitud de los daños, pero no ha podido continuar cuando ha llegado el momento de hablar de Laura, la mujer de 102 años fallecida durante el temporal y que, además, era su tía.
“Buenos días, lo primero, por decir algo”, comenzaba Talavera ante los medios de comunicación después de una noche marcada por las labores de emergencia y los trabajos para tratar de devolver cierta normalidad a un municipio cubierto de barro y con numerosos daños materiales.
El alcalde ha sido contundente al describir lo que ha dejado el agua. “No sé si habéis tenido la ocasión de recorrer Madrigueras y Madrigueras está destrozado”, manifestaba.
Talavera explicaba que el municipio conoce históricamente el paso del agua por determinadas zonas, aunque incidía en que nada hacía prever una situación de semejante magnitud. “Es un pueblo que relativamente ya no, pero sí que tiene cierta tendencia a que discurra el agua y ayer, la forma de llover, nadie nos esperábamos esto”, señalaba.
“Hay una fallecida, que es una tía mía”
El momento más duro de su intervención llegaba inmediatamente después. Tras agradecer el trabajo de los vecinos y de las diferentes administraciones y servicios desplazados hasta Madrigueras, Talavera hacía referencia a la víctima mortal.
“Hay una fallecida, que es una tía mía, precisamente, y la verdad es que se me caen las lágrimas”, acertaba a decir.
El alcalde no podía continuar. Visiblemente emocionado, interrumpía sus palabras: “No puedo hablar más. Lo siento”.
La víctima es Laura, una mujer de 102 años que falleció después de que el agua alcanzara su vivienda de planta baja durante la riada que sorprendió este viernes a Madrigueras. Una pérdida que convierte para el propio alcalde la tragedia colectiva de su pueblo también en un drama familiar.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que se encontraba junto al regidor, tomó entonces la palabra y recordó que acababa de trasladarle personalmente sus condolencias. “He tenido la ocasión de dar el pésame a Juan Carlos, el alcalde. Precisamente Laura, la fallecida, es familia directa”, señaló.
Una noche de rescates y vehículos arrastrados
Antes de romperse al recordar a su tía, Talavera había querido destacar especialmente el esfuerzo realizado por los propios vecinos desde que el agua comenzó a causar estragos.
“Los vecinos, la verdad, es que se están afanando en esas tareas”, aseguraba, al tiempo que agradecía la presencia y colaboración de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Diputación de Albacete y el conjunto de servicios movilizados.
La fuerza de la corriente arrastró numerosos vehículos por las calles de Madrigueras, acumulándolos unos contra otros y desplazándolos hasta diferentes puntos del municipio. El alcalde explicaba que durante la madrugada ya se habían retirado unos 50 coches, mientras el número de vehículos afectados continuaba creciendo.
El amanecer de este sábado ha permitido comprobar con mayor claridad el alcance de una riada que ha dejado calles cubiertas de lodo, viviendas y establecimientos anegados, coches amontonados por la corriente y daños en edificios e infraestructuras.
Durante toda la mañana han continuado los trabajos de achique, retirada de barro y limpieza. Vecinos, bomberos, Protección Civil, Guardia Civil, operarios municipales y efectivos llegados desde distintos puntos trabajan sobre el terreno para recuperar cuanto antes las zonas más castigadas.
Pero entre los daños materiales y la enorme tarea que Madrigueras tiene ahora por delante queda una pérdida irreparable. La de Laura, la mujer de 102 años cuya muerte ha hecho que este sábado el alcalde dejara por unos instantes de hablar como regidor para hacerlo como sobrino.
“No puedo hablar más. Lo siento”, fueron las últimas palabras que pudo pronunciar antes de que las lágrimas le impidieran continuar.

