La alimentación está rodeada de creencias y recomendaciones que, a fuerza de repetirse, pueden llegar a convertirse en supuestas verdades. Sin embargo, muchas de estas afirmaciones no cuentan con una base científica sólida. Cristina Delicado y Pablo Mangas, residentes de Endocrinología y Nutrición del Hospital General Universitario de Albacete, han repasado algunos de los mitos más habituales relacionados con la alimentación y han ofrecido algunas claves para interpretarlos.
Entre ellos, algunos mitos típicos como comer fruta por la noche o apostar por retos milagrosos para perder peso. Aunque apuntan que también hay algunas cuestiones certeras que pueden mejorar nuestra salud, como salir a caminar después de comer, especialmente para las personas que padecen diabetes.
Uno de los más extendidos es la creencia de que comer fruta por la noche engorda más. Frente a esta idea, los especialistas señalan que el momento concreto del día en el que se consume un alimento no determina por sí mismo que este provoque un aumento de peso. “La fruta no engorda por comerla a una determinada hora; importa mucho más el conjunto de la alimentación”, explican.

Fruta por la noche, ayuno intermitente y ‘sin azúcar’: los nutricionistas de Albacete aclaran los grandes mitos
Otro de los consejos habituales relacionados con la salud es salir a caminar después de las comidas para ayudar a controlar los niveles de glucosa en sangre. En este caso, los residentes destacan que la actividad física después de comer puede ser beneficiosa, sin que sea necesario realizar ejercicio intenso. “Cualquier actividad después de las comidas puede ayudar a bajar tu azúcar. No hace falta correr, vale con andar”, apuntan.
También ponen el foco en las etiquetas de los alimentos. Que un producto indique en su envase “sin azúcar añadido” no significa necesariamente que sea saludable. Según explican, un alimento puede seguir teniendo “un elevado contenido calórico o presentar un bajo valor nutricional” pese a no incorporar azúcares añadidos. Por ello, recomiendan no quedarse únicamente con un reclamo concreto del etiquetado y valorar “el alimento completo”.
En cuanto al ayuno intermitente, Delicado y Mangas señalan que puede ser “una estrategia útil en muchas personas”, aunque no constituye la única alternativa disponible para perder peso. Existen diferentes estrategias nutricionales y la elección debe adaptarse a las características y necesidades de cada persona.
Los especialistas resumen su mensaje con una recomendación clara: “En nutrición, desconfía de las reglas mágicas; mejor evidencia y menos mitos”. Una llamada a valorar la alimentación desde una perspectiva global y basada en la evidencia científica, frente a los mensajes simplistas que atribuyen propiedades concretas a determinados alimentos o hábitos.

