Más de una década después de cerrar sus puertas, el Colegio San José de Casas de Lázaro (Albacete) vuelve a tener alumnos en sus aulas. El centro educativo ha reabierto este curso escolar 2026/2027 con cuatro niños, a la espera de que se produzcan varios traslados, recuperando así uno de los servicios públicos que el municipio considera fundamentales para hacer frente a la despoblación y garantizar el futuro de la localidad.
La reapertura del colegio supone mucho más que el regreso de la actividad educativa al municipio. Para el pueblo, representa una oportunidad para facilitar que las familias con hijos en edad escolar puedan instalarse o permanecer en Casas de Lázaro sin necesidad de desplazarse a otras localidades.
La alcaldesa de Casas de Lázaro, María Eugenia Cuartero, considera que la vuelta a la actividad del colegio es “una buenísima noticia”, ya que permite recuperar “un servicio educativo público que es fundamental dentro del municipio”, así como dar respuesta a “una reivindicación que es clave para el presente y para el futuro del pueblo”, tal y como comparte con El Digital de Albacete.

El pequeño milagro de este pueblo de Albacete: el sonido de los niños regresa a las aulas de este colegio
Hasta ahora, los niños de la localidad en edad escolar tenían que desplazarse a San Pedro, una situación que el Ayuntamiento quería revertir para facilitar la conciliación de las familias y mejorar las condiciones para quienes decidan desarrollar su proyecto de vida en el municipio.
“El colegio es fundamental. El servicio educativo abre las puertas también a que nuevas familias puedan instalarse en la localidad”, explica Cuartero. A su juicio, contar con el colegio permite que las familias que llegan al municipio “puedan tener todos los servicios posibles para vivir de la mejor manera posible y para que los niños no se tengan que desplazar”, asegura.
La alcaldesa señala que la reapertura responde también a una realidad demográfica especialmente complicada. “El índice de natalidad es muy bajo, casi cero, y el de fallecimientos es muy alto”, apunta. En este contexto, considera que Casas de Lázaro, al igual que otros municipios de la provincia, se encuentra inmerso en un problema de despoblación que obliga a impulsar medidas para favorecer la llegada y permanencia de nuevos vecinos.

Un paso en la lucha contra la despoblación desde la educación en este pueblo de Albacete
Según explica Cuartero, el Ayuntamiento comenzó a detectar la llegada de nuevas familias al municipio y, paralelamente, durante el pasado mes de junio se constató que había niños suficientes para plantear la reapertura del centro. Finalmente, el colegio ha comenzado el nuevo curso con cuatro alumnos, tras acometer varias reformas y mejoras durante el verano, y su reapertura supone recuperar una infraestructura que puede resultar determinante para el futuro de la localidad.
“Una de las cuestiones fundamentales es que la reapertura del colegio garantiza el futuro del municipio, asegura que siga vivo a medio y a largo plazo gracias a la presencia de la nueva generación”, sostiene Cuartero.
Un plan para mantener el pueblo lleno de vida
Pero la reapertura del colegio no es lo único que ha conseguido reabrir este pueblo de Albacete, ya que éste responde a las políticas del municipio para frenar la despoblación, retener a sus vecinos y garantizar el relevo generacional. Cuartero destaca que estas políticas no son inmediatas y que el municipio lleva años trabajando para generar nuevas oportunidades. “Las políticas no se hacen de un día para otro. Hemos estado trabajando durante décadas, hemos puesto toda la carne en el asador utilizando todos los recursos”, afirma. En ese trabajo, el Consistorio ha recurrido a recursos propios y a fondos procedentes de distintas administraciones, entre ellos la Diputación de Albacete, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, fondos europeos y ayudas de los ministerios.
Así, tal y como señala Cuartero, el municipio ha trabajado en ampliar servicios básicos creando infraestructuras que van desde “la red de abastecimiento de agua, líneas eléctricas nuevas en sustitución de las anteriores, nuevo centro médico, un centro cultural, que es el eje de nuestra cultura” hasta “un gran complejo de instalaciones deportivas que cuenta con pista de frontenis y padel, piscina municipal y espacios para otros deportes”, así como “una pista de aterrizaje para helicópteros de emergencias”. Además, señala la alcaldesa, que a todo ello hay que sumar un trabajo “por la cultura y las tradiciones para crear una programación amplia para que las familias puedan disfrutar de todas las actividades”. “Todo esto en su conjunto ha dado lugar a que ahora sí se puede vivir en Casas de Lázaro, y que se puede vivir dignamente con servicios con los que la gente puede desarrollar una vida estable”, concluye.

La reapertura del Colegio Público San José se convierte así en uno de los últimos pasos de una estrategia que tiene en la educación uno de sus pilares. Cuatro niños han vuelto este curso a ocupar sus aulas después de más de diez años de cierre, pero detrás de ese pequeño número se encuentra un objetivo mucho más amplio: que tener hijos, trabajar y desarrollar un proyecto de vida en Casas de Lázaro vuelva a ser una posibilidad para las nuevas generaciones.

