Decathlon, condenada a indemnizar con casi 70.000 euros a una clienta que terminó operada tras caer de una bicicleta

El juzgado considera acreditado que Decathlon entregó la bicicleta con la horquilla delantera montada al revés y vincula ese error de montaje con la caída

Comprar una bicicleta, confiar su montaje a los empleados de la propia tienda y sufrir una caída el segundo día que se utiliza. Es el caso que ha terminado con una condena solidaria a Decathlon España y Zurich Insurance Europe a pagar 69.196,44 euros a una clienta que resultó lesionada después de accidentarse con una bicicleta cuya horquilla delantera estaba montada al revés.

La sentencia, dictada el 19 de junio de 2026 por la Sección Civil, plaza número 5, del Tribunal de Instancia de Terrassa, concluye que existen pruebas suficientes para considerar acreditado que la bicicleta fue entregada a la compradora con un error relevante de montaje. El juzgado también establece una relación causal entre esa circunstancia y la caída.

La resolución todavía puede ser recurrida en apelación ante la Audiencia Provincial de Barcelona.

Encargó el montaje a los empleados de Decathlon

La mujer compró el 22 de agosto de 2022 una bicicleta Decathlon Riverside modelo RS 120 en una tienda de Terrassa. No se llevó el producto desmontado, sino que encargó expresamente a los empleados del establecimiento que realizaran el montaje.

Recogió la bicicleta unos tres días después. El 28 de agosto, durante el segundo día que la utilizaba, sufrió una caída mientras circulaba por un tramo asfaltado situado a la altura del Real Club de Golf El Prat de Terrassa.

Cuando ocurrió el accidente, la bicicleta tenía la horquilla delantera invertida. Este extremo no era realmente objeto de discusión en el procedimiento y quedó además respaldado por testigos ajenos a las partes que asistieron a la mujer inmediatamente después de la caída.

La gran batalla judicial estaba en otro punto: determinar quién había colocado la horquilla de aquella manera.

Decathlon sostuvo que la bicicleta pudo ser manipulada después

Decathlon negó que sus trabajadores entregaran mal montada la bicicleta. La defensa planteó que la horquilla podía haber sido modificada posteriormente por la propia usuaria.

La jueza rechaza esa posibilidad y considera mucho más consistente que el error se produjera mientras la bicicleta permanecía en las instalaciones de la tienda.

La sentencia explica que las bicicletas llegan al establecimiento parcialmente montadas. El técnico coloca, entre otros elementos, la rueda delantera y realiza diferentes comprobaciones. Hasta ese momento, según el propio razonamiento judicial, la horquilla debería encontrarse correctamente colocada.

Pero después existe otro paso que terminó siendo fundamental para resolver el caso.

La denominada “jamonera” o “cementerio” de bicicletas

Una vez montadas, las bicicletas permanecían almacenadas a la espera de que fueran recogidas por los clientes en una estructura que durante el juicio fue denominada “jamonera” o “cementerio”.

Los propios trabajadores explicaron que, por cuestiones de espacio, en las bicicletas ya montadas podían utilizar una llave Allen para aflojar el tornillo y girar el manillar. Cuando el cliente acudía a recoger el producto, el manillar debía volver a colocarse correctamente y el tornillo se ajustaba de nuevo.

Es precisamente en esa operación donde, según la sentencia, pudo producirse el error. Si al volver a fijar el manillar no se prestaba suficiente atención, la rueda podía quedar girada y la horquilla terminar invertida.

El juzgado destaca además otro aspecto relevante: después de esa operación no existía una revisión exhaustiva final de la bicicleta. Decathlon tampoco aportó documentación que permitiera verificar exactamente los trabajos realizados sobre aquella unidad ni una nota de taller previa a su entrega.

La resolución señala que en el momento de los hechos no se hacía una “check list” inmediatamente antes de entregar la bicicleta al cliente, algo que, según declararon los peritos, sí se realiza actualmente.

La jueza no cree que la clienta invirtiera la horquilla

La sentencia considera poco plausible que fuera la propia compradora quien manipulase la bicicleta hasta colocar la horquilla al revés.

Para hacerlo era necesario aflojar un tornillo mediante una llave Allen del número 6, una operación que, según las pruebas practicadas, no suele realizar un usuario corriente.

También pesa otro argumento: la mujer había encargado precisamente el montaje a Decathlon porque no tenía los conocimientos técnicos necesarios para hacerlo por su cuenta.

Su pareja explicó que, para transportar la bicicleta hasta el domicilio, se limitó a retirar la rueda delantera mediante el mecanismo existente en la propia rueda, una operación que podía realizarse sin herramientas. Los peritos coincidieron en que retirar la rueda de esa manera no puede provocar que la horquilla se invierta.

La resolución llega así a una conclusión clara: la bicicleta fue entregada con la horquilla delantera montada al revés y ese error constituye una negligencia imputable a los empleados de Decathlon.

Podía utilizarse incluso estando mal montada

Que la compradora no detectara inmediatamente el problema tampoco permite, según la sentencia, responsabilizarla de lo sucedido.

Los peritos explicaron que una bicicleta con la horquilla invertida puede utilizarse con cierta normalidad, aunque necesita más equilibrio y presenta una peor estabilidad. Por tanto, un usuario sin conocimientos técnicos puede no percatarse de que existe un problema de montaje.

La mujer había observado que, al girar el manillar, una parte de la bicicleta rozaba ligeramente con la rueda, pero pensó que se trataba de una característica del modelo.

La propia sentencia considera difícil exigirle que dedujera de ese roce que los técnicos a quienes había encargado el montaje habían cometido un error. Incluso señala que en la exposición de Decathlon podía haber bicicletas con las horquillas invertidas para ocupar menos espacio, lo que podía llevar a un cliente a pensar que aquella colocación era normal.

Una fuerte vibración en el manillar antes de caer

Decathlon y su aseguradora también discutieron que la posición de la horquilla fuera realmente la causa de la caída.

La jueza vuelve a dar la razón a la perjudicada. Los tres peritos que intervinieron coincidieron en que una horquilla invertida altera la geometría de la bicicleta, perjudica su estabilidad y aumenta de manera importante las posibilidades de perder el equilibrio.

La mujer aseguró desde el primer momento que, antes de caer, sufrió una fortísima vibración en el manillar que no pudo controlar. Los especialistas admitieron que el montaje invertido de la horquilla podía provocar precisamente ese comportamiento.

Tampoco apareció una explicación alternativa suficientemente sólida. La mujer tenía experiencia utilizando bicicletas, circulaba a velocidad moderada por un tramo amplio, asfaltado, en buen estado y sin pendiente. No había piedras ni gravilla y tampoco intervino otro vehículo o una tercera persona.

Por estas circunstancias, el juzgado considera que existe una “causalidad clara” entre el montaje incorrecto y la caída.

288 días de perjuicio moderado y una operación

Las lesiones sufridas determinaron buena parte de la indemnización. Los peritos médicos coincidieron en reconocer dos días de perjuicio grave, 288 días de perjuicio moderado y una intervención quirúrgica.

La sentencia también reconoce secuelas funcionales en la muñeca y el hombro, material de osteosíntesis en la muñeca, secuelas estéticas y una pérdida leve de calidad de vida.

La afectada presenta limitaciones para determinados movimientos con el brazo izquierdo. Antes del accidente practicaba ciclismo y yoga y, aunque puede continuar montando en bicicleta, tiene dificultades para realizar algunos movimientos de yoga.

Las consecuencias alcanzaron igualmente a determinadas tareas de su actividad profesional, especialmente las que exigían mover cargas de 25 kilos o transportar determinadas piezas de unos 15 kilos, aunque el Instituto Nacional de la Seguridad Social no llegó a reconocerle ninguna incapacidad laboral.

Decathlon y Zurich deberán pagar 69.196 euros

Después de analizar las diferentes valoraciones periciales, el juzgado establece una indemnización definitiva de 69.196,44 euros.

La partida principal corresponde a las secuelas funcionales, valoradas en 23 puntos y 35.720,19 euros. A ello se suman 19.572,48 euros por los 288 días de perjuicio moderado, 196,04 euros por los dos días graves y 1.045,53 euros por la intervención quirúrgica.

También se conceden 1.880,18 euros por las secuelas estéticas y otros 10.782,02 euros por la pérdida de calidad de vida en grado leve medio.

La sentencia condena solidariamente a Decathlon España y Zurich Insurance Europe a pagar los 69.196,44 euros, además de los intereses legales desde la presentación de la demanda. No impone expresamente las costas a ninguna de las partes al haberse estimado parcialmente la reclamación.

La resolución no es firme. Contra ella cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Barcelona.

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Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Albacete. Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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