De ocho casos en el mundo a cerca de 70 en Albacete: el sorprendente hallazgo de Rosalina

Una analista del Hospital de Albacete descubre algo insólito en la sangre de decenas de pacientes

A veces, los grandes descubrimientos empiezan con algo muy pequeño. En este caso, todo empezó con una imagen que no era como las demás. Rosalina Martínez, analista del laboratorio de Análisis Clínicos del Hospital de Albacete, se fijó hace años en un detalle que terminó en una investigación. Una pequeña imagen que podría haber pasado desapercibida pero que no lo fue gracias a la observación de esta analista, dando lugar a un hallazgo de un factor bastante raro en el mundo y mucho más frecuente en Albacete de lo que nadie esperaba.

Rosalina Martínez trabaja en el laboratorio de Análisis Clínicos del Hospital de Albacete y se dedicada al estudio de la hemoglobina glicada, una prueba que se utiliza habitualmente para diagnosticar y controlar la diabetes. Una prueba común y habitual, pero que escondía algunas particularidades. Además de dar un resultado, el sistema que utilizaban en el laboratorio permitía apreciar una especie de imagen de cómo es la sangre de los pacientes. “Me di cuenta de que había algún paciente que tenía una imagen diferente”, comparte Rosalina con El Digital de Albacete.

A partir de ahí comenzó el estudio de aquellas muestras, y algunos pacientes presentaban una característica poco habitual: tenían una hemoglobina aparentemente diferente, aunque su funcionamiento era normal. En estos pacientes, explica Martínez, se presentaba una estructura diferente a la habitual, pero eso no se traducía en problemas de oxigenación ni en alteraciones evidentes.

Rosalina Martínez / Foto: Cedida

El misterio de la sangre de decenas de pacientes de Albacete que comenzó con una imagen diferente

Pero lo más curioso es que, según explica la especialista, esta variante mantiene su rareza en que cuenta con casos descritos en apenas un reducido número de personas repartidas por distintos países. Según recuerda Martínez, había casos identificados en Japón, Reino Unido y Suecia, y uno en las Islas Canarias. En total, eran aproximadamente siete u ocho personas las que figuraban en los registros conocidos. Mientras tanto, en Albacete se habían localizado ya “32 pacientes” en 2017. Un número que ha crecido desde entonces y que podría alcanzar cerca de los 70, tal y como señala la analista.

La investigación adquirió así una dimensión especialmente llamativa: no se trataba únicamente de encontrar una variante rara, sino de comprobar que aparecía con una frecuencia inusualmente elevada en una zona geográfica concreta. “Era curioso geográficamente”, resume Martínez.

Imagen de archivo

El estudio de la distribución de los casos apuntaba a una concentración en distintos puntos de la provincia de Albacete. Para la analista, una posible explicación estaría relacionada con la propia historia demográfica de determinadas poblaciones. Martínez plantea la posibilidad de que algunas de estas localidades fueran, históricamente, como Albacete, poblaciones pequeñas y relativamente aisladas. En ese contexto, una variante presente en un antepasado podría haberse transmitido a sus descendientes y aumentar su presencia a lo largo de las generaciones. “Habría un ancestro común y eso se multiplicó”, sostiene. La analista apunta también a que pudo existir “cierto grado de consanguinidad”, indica.

La sorprendente variante de la sangre que apenas se había detectado en el mundo y aparece en Albacete

Cabe matizar que aunque el hallazgo se descubrió a través de estas pruebas para diagnosticar o controlar pacientes con diabetes, no significa que estos pacientes sean el factor común. 

Rosalina Martínez / Foto: Cedida

Lo cierto es que nadie había caído en esta curiosa cuestión. Hasta que Rosalina vio aquella imagen diferente que relacionaba Albacete con diferentes puntos del mundo, sin aparente relación. Y mientras en estos lugares apenas llegaban a la decena de casos en conjunto, Albacete ya superaba la treintena. Así, lo que comenzó como una comprobación rutinaria para asegurarse de que una máquina estaba haciendo correctamente su trabajo acabó convirtiéndose en una investigación y en el descubrimiento de decenas de casos en la provincia, que no han dejado de crecer, dando lugar a una curiosa ‘variante albaceteña’.

El caso de Rosalina demuestra que la ciencia no siempre comienza con grandes experimentos, a veces comienza mirando con atención en un lugar pequeño o en una comprobación rutinaria, cuando a alguien, como Rosalina le salta una imagen distinta o una pregunta y decide no dejarla pasar.

Mapfre

Noelia López

Natural de Albacete, Graduada en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández. Experiencia en medios de comunicación como VIsión6, Es Radio y Telemadrid
Botón volver arriba