Carlos, el piloto de Albacete que lucha contra el fuego desde el cielo: «Era como un infierno»

De Albacete a la primera línea de los grandes incendios: la historia de Carlos, el piloto que combate las llamas desde el cielo

España ha vivido un verano especialmente complicado por los incendios forestales, con fuegos de gran virulencia que han obligado a evacuar pueblos enteros y han arrasado miles de hectáreas de bosques y terrenos. En primera línea de esa lucha se encuentra también Carlos Huedo, un piloto de helicópteros natural de Albacete que trabaja en Alicante y que lleva entre cerca de 17 años dedicado al mundo de la aeronáutica en este ámbito.

Mientras en tierra el fuego avanza y las llamas obligan en ocasiones a desalojar poblaciones completas, en el cielo comienza otra batalla. Helicópteros que despegan en cuestión de minutos, brigadas de bomberos forestales que llegan a lugares prácticamente inaccesibles y pilotos que deben tomar decisiones rápidas en escenarios donde el viento, el humo, la orografía y la propia virulencia del incendio convierten cada operación en un desafío.

Uno de esos pilotos es Carlos Huedo, albaceteño de nacimiento y profesional de la aviación que desarrolla actualmente su trabajo en Alicante. Su base se encuentra en el aeródromo de Mutxamel, donde se ubica la central del 112 de emergencias de incendios forestales de la provincia alicantina.

Foto: Cedida

Hasta donde no se llega a pie

Desde el corazón de la central, donde se coordinan las salidas y buena parte del operativo, Carlos Huedo junto a sus compañeros, trata de llegar en pocos minutos a donde no se llega por tierra. Y cuando llega una activación, el tiempo empieza a correr.

Así, Huedo explica que cuando se activa el protocolo “en 10 minutos tenemos que estar en vuelo”, comparte el piloto con El Digital de Albacete. A bordo del avión viajan dos pilotos y cerca de una decena de bomberos forestales, listos para actuar. Así, la labor de Carlos y sus compañeros permite desplazarlos hasta zonas en las que los medios terrestres tienen enormes dificultades para llegar.

“Cuando llegamos reconocemos el terreno, hacemos fotos, las enviamos y se hace una valoración para decidir cómo actuar”, señala, y explica que factores como “el viento, la evolución de las llamas o la orografía” condicionan cada intervención.

El albaceteño que se enfrenta a las llamas desde el aire: “Hay incendios que están fuera de la capacidad de extinción”

El trabajo de profesionales como Huedo se ha intensificado durante un verano especialmente complicado en España, marcado por incendios de gran extensión y virulencia. Desde su experiencia en la Comunidad Valenciana, el piloto albaceteño recuerda varios grandes incendios registrados durante la campaña, entre ellos los de Vall d’Uixó y Segorbe, aunque la situación más compleja se ha concentrado también en otras zonas del centro y norte de la Península, tal y como señala el piloto albaceteño.

Foto: Cedida

“Hemos tenido incendios de muchos días, que están fuera de la capacidad de extinción”, sostiene. Huedo conoce de primera mano hasta qué punto puede complicarse una operación aérea. Uno de los principales problemas es, precisamente, el humo. “Hay muchos sitios en los que tenemos el incendio pero no podemos atacarlo por el humo”, explica, y señala que “hay momentos en los que el fuego tiene una gran virulencia y muchísimo combustible”.

“Era un infierno de cientos de incendios”

La historia de Carlos y la aviación comenzó mucho antes de pilotar un helicóptero. “Era algo que tenía en la cabeza desde muy joven”, sostiene. Sin embargo, durante años trabajó en una empresa familiar y nunca encontraba el momento de dar el paso. Hasta que lo dio. “Decidí hacerlo”, sostiene.

De aquella decisión han pasado casi dos décadas dedicadas al mundo de la aeronáutica apagando fuegos. Una trayectoria en la que los incendios forestales han terminado convirtiéndose, para él, en una de las operaciones más exigentes a las que se puede enfrentar un piloto. “Los incendios forestales son una de las operaciones más complejas dentro de este mundo”, asegura el piloto albaceteño.

Foto: Cedida

Sus primeros años trabajando en incendios también dejaron imágenes difíciles de olvidar. “Me impresionaba ver grandes incendios al principio”, recuerda, y explica que «estuve en una campaña de verano, me tocó estar en Galicia y aquello era un infierno de cientos y cientos de incendios y muy grandes”.

Hoy, después de casi dos décadas en la aeronáutica, la perspectiva es diferente. La experiencia permite conocer mejor los riesgos, anticipar situaciones y trabajar con mayor seguridad, pero el respeto por el fuego permanece.

En el caso de este albaceteño, su profesión nació como un sueño de juventud y años después lo sitúa en primera línea de complicados incendios. Y Carlos es el reflejo de muchos pilotos que, desde el cielo, forman parte de ese dispositivo que trata de frenar unas llamas que a veces avanzan más rápido de lo que cualquier medio puede contener. Eso sí, cuando el fuego de un incendio se convierte en amenaza, el helicóptero de Carlos vuelve a despegar.

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Noelia López

Natural de Albacete, Graduada en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández. Experiencia en medios de comunicación como VIsión6, Es Radio y Telemadrid
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