Estar en las buenas es fácil. Hacerlo cuando los resultados no acompañan, cuando el equipo atraviesa uno de sus momentos más complicados y cuando hay más de 600 kilómetros de por medio tiene mucho más mérito. Aficionados del Albacete Balompié volvieron a demostrarlo este viernes en Montilivi.
Las albacetistas no dejaron solo al equipo en Girona pese al horario, la distancia y la delicada situación deportiva.
El resultado volvió a ser adverso para un Albacete que continúa sin encontrar el premio que busca, pero en la grada hubo una respuesta muy diferente. Los aficionados desplazados desde Albacete mantuvieron su apoyo y demostraron que el escudo y el murciélago en el pecho están por encima de una mala racha.
Más de 600 kilómetros separan Albacete de Girona, pero ni la distancia ni un viernes por la tarde fueron suficientes para frenar a quienes quisieron estar al lado de su equipo.







