Contratar a un cerrajero para realizar un trabajo valorado en 400 euros terminó convirtiéndose en una estafa de más de 4.000 euros. La Audiencia Provincial de Ciudad Real ha condenado a dos años de prisión a un hombre que, después de realizar y cobrar correctamente el servicio, regresó al domicilio de la clienta y consiguió que efectuara sucesivos pagos alegando que se habían producido errores en las operaciones anteriores.
Los hechos comenzaron el 30 de noviembre de 2020, cuando la mujer contrató los servicios del acusado para realizar un trabajo de cerrajería por 400 euros. La clienta abonó aquella cantidad y el servicio quedó inicialmente pagado, pero pocos días después el profesional volvió a ponerse en contacto con ella.
Volvió diciendo que había existido un error
El 17 de diciembre, el cerrajero regresó al domicilio y aseguró a la mujer que se había producido un error en la transacción anterior. Aprovechando esa explicación, consiguió que volviera a realizar pagos mediante el datáfono que llevaba consigo.
El primer cargo fue de 70,98 euros. Inmediatamente después afirmó que también había cometido un error al introducir esa cantidad y realizó una nueva operación por 700,98 euros, pese a que ese importe no correspondía a ningún servicio ni deuda pendiente.
La maniobra no terminó ahí. La misma cantidad de 700,98 euros volvió a cobrarse en al menos otras cuatro ocasiones durante las semanas siguientes, concretamente los días 23 y 29 de diciembre y el 4 y 18 de enero de 2021.
A esos cargos se añadieron otras dos operaciones de 300 y 180 euros realizadas el 18 de enero. Fue entonces cuando la perjudicada terminó dándose cuenta de lo ocurrido y reclamó la devolución del dinero.
Más de 4.000 euros de perjuicio
La sentencia fija el perjuicio causado a la mujer en 4.063,80 euros. El dinero no fue devuelto voluntariamente por el acusado, por lo que la perjudicada reclamó su recuperación dentro del procedimiento penal.
El acusado no era ajeno a este tipo de delitos. La resolución recoge que contaba con múltiples antecedentes por estafa y que había sido condenado en más de cuatro ocasiones por hechos de la misma naturaleza. Entre las condenas que podían computarse a efectos de reincidencia figuraban resoluciones dictadas entre 2019 y 2020 por juzgados de Ciudad Real y Donostia.
Reconoció la estafa ante la Audiencia
El procedimiento llegó a juicio ante la Audiencia Provincial de Ciudad Real el pasado 21 de julio de 2026. Al comienzo de la vista, el Ministerio Fiscal modificó sus conclusiones y solicitó una pena de dos años de prisión, además de multa y la obligación de indemnizar a la perjudicada.
La defensa mostró su conformidad con esa calificación y el propio acusado reconoció expresamente los hechos. La Audiencia considera que la conducta constituye un delito de estafa agravada, atendiendo también a los antecedentes existentes.
Dos años de prisión y devolución del dinero
El tribunal condena finalmente al cerrajero a dos años de prisión, con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y a una multa de seis meses con una cuota diaria de seis euros.
Además, deberá indemnizar a la perjudicada con 4.063 euros, más los intereses correspondientes, y hacerse cargo de las costas procesales, incluidas las generadas por la acusación particular.
La sentencia es firme, ya que el acusado aceptó expresamente la calificación y las penas planteadas y las partes mostraron su conformidad con el fallo en el propio acto del juicio.

