Una falsa amenaza de bomba realizada desde una cabina telefónica de Tarancón (Cuenca) provocó una importante operación aérea en la que terminó interviniendo un Eurofighter de la Base Aérea de Los Llanos, en Albacete, para interceptar y escoltar hasta Madrid un avión comercial con 315 pasajeros y 16 miembros de la tripulación.
El caza del Ejército del Aire despegó de Albacete a las 23:20 horas y localizó la aeronave apenas 18 minutos después, a las 23:38. El avión comercial había tenido que dar media vuelta después de que una llamada amenazante activara la alarma antiterrorista y acabó aterrizando nuevamente en Madrid-Barajas a las 00:05 horas.
Los hechos aparecen recogidos en una sentencia de la Audiencia Provincial de Cuenca de 23 de julio de 2026, a la que ha tenido acceso El Digital de Albacete, que confirma la condena de siete meses de prisión impuesta al autor de la llamada por un delito de desórdenes públicos. El magistrado ponente de la resolución es José María Rives García.
Todo comenzó con la devolución de su pareja a Brasil
El episodio se remonta al 14 de diciembre de 2015. El condenado había llegado a Madrid-Barajas junto a su pareja procedente de São Paulo, pero las autoridades fronterizas denegaron a la mujer la entrada en España debido a que constaba una prohibición de acceso al espacio Schengen.
Se acordó entonces su regreso a São Paulo en un vuelo de la compañía TAM. La mujer intentó paralizar cautelarmente aquella devolución, pero un juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Madrid rechazó la petición.
El hombre emprendió después viaje hacia Valencia. Durante ese trayecto, según los hechos declarados probados, detuvo el vehículo en Tarancón sobre las 21:01 horas, donde su teléfono comenzó una conexión de datos que se prolongó durante unos veinte minutos.
Una llamada desde una cabina telefónica
Entre las 21:15 y las 21:18 horas, desde una cabina pública situada en la calle Miguel de Cervantes de Tarancón se produjo una llamada al número de AENA.
La Audiencia considera probado que fue el condenado quien realizó la llamada. Simuló ser un terrorista y amenazó al vuelo que relacionaba con la devolución de su pareja a Brasil, llegando a pronunciar la expresión “Allah Akbar” y advirtiendo de que moriría “mucha gente”. Al final de la grabación también se escuchaba un sonido descrito judicialmente como similar a un rezo o cántico.
La amenaza hizo que se activara la alarma antiterrorista cuando el avión ya había despegado de Madrid. La aeronave llevaba aproximadamente 40 minutos de vuelo cuando se ordenó su regreso a España.
Un Eurofighter sale de Los Llanos
La emergencia terminó llegando hasta Albacete. A las 23:20 horas despegó desde la Base Aérea de Los Llanos un C-16 Eurofighter del Ejército del Aire para interceptar el avión comercial.
El caza alcanzó la aeronave a las 23:38 horas y comenzó a escoltarla en su regreso a Barajas. El avión aterrizó en Madrid a las 00:05 horas, poniendo fin a una operación en la que habían quedado implicadas directamente las 331 personas que viajaban a bordo.
La intervención del Eurofighter también generó gastos para el Ejército del Aire. La sentencia no fija todavía la cantidad y establece que deberá calcularse posteriormente durante la ejecución del fallo.
Casi 38.000 euros para la compañía aérea
El regreso inesperado del vuelo generó además 37.993,39 euros en gastos para la aerolínea. La mayor parte correspondió al alojamiento y manutención de pasajeros y tripulación, que ascendió a 26.276,80 euros.
A esa cantidad se añadieron 1.980 euros por comida para los pasajeros mientras esperaban la salida de un nuevo vuelo, 296,62 euros de personal de seguridad y 5.020,10 euros por gastos aeroportuarios y de gestión de navegación.
También se contabilizó el combustible empleado durante el vuelo que tuvo que regresar a Madrid. Fueron 16.241 litros, con un coste calculado en 4.420,39 euros.
La ubicación del condenado en Tarancón, clave para la Justicia
El condenado negó ser el autor de la amenaza y recurrió la sentencia. Su defensa sostuvo, entre otros argumentos, que no se había realizado una prueba pericial para comparar las voces, que no aparecieron huellas ni ADN suyos en la cabina y que el análisis del teléfono móvil no permitía situarlo con precisión exacta junto al teléfono público.
También planteó dudas sobre el número concreto de vuelo pronunciado durante la llamada y recordó que antes de producirse la amenaza ya sabía que su pareja no viajaba finalmente en aquella aeronave.
La Audiencia Provincial rechaza estos argumentos y considera especialmente relevantes dos elementos. El primero es la ubicación del acusado en Tarancón, en la zona de la cabina y durante los minutos compatibles con la realización de la llamada. El segundo es la existencia de un motivo vinculado a la devolución de su pareja.
El tribunal considera extremadamente improbable que el acusado decidiera detener casualmente su viaje hacia Valencia precisamente en aquella zona y en aquel momento, mientras otra persona desconocida realizaba desde allí una amenaza contra el vuelo relacionado con la situación de su pareja.
La Guardia Civil reconstruyó sus movimientos
La sentencia respalda igualmente el estudio realizado por la Guardia Civil para reconstruir la ubicación del condenado. La Audiencia lo califica de pormenorizado y fiable y señala que los agentes que lo elaboraron lo explicaron y ratificaron durante el juicio.
Aunque no se practicó una pericial específica de voces, tanto el juzgado como posteriormente los magistrados de la Audiencia escucharon la grabación de la llamada y la voz del acusado. La Sala admite que una prueba pericial habría reforzado el conjunto probatorio, pero considera que su ausencia no desvirtúa los restantes indicios.
Siete meses de prisión y el coste del Eurofighter
La sentencia mantiene la condena de siete meses de prisión por un delito de desórdenes públicos, con la atenuante de dilaciones indebidas debido a la larga duración del procedimiento.
El condenado deberá abonar además 37.993,39 euros a la compañía aérea, más los intereses correspondientes, y tendrá que indemnizar al Ejército del Aire por el coste que generó la salida del Eurofighter desde la Base Aérea de Los Llanos, una cifra que todavía deberá determinarse.
La Audiencia Provincial de Cuenca ha desestimado su recurso y confirma íntegramente la condena. La resolución no es firme, ya que todavía cabe recurso de casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, que deberá prepararse en el plazo de cinco días desde la última notificación.

