La Feria de Albacete ha vivido este jueves una de esas estampas que quedan para el recuerdo. La lluvia se ha convertido durante la mañana en protagonista inesperada del último día de Feria, empapando el Recinto Ferial y dejando a su paso calles convertidas en espejos, paraguas entre las casetas y visitantes tratando de resguardarse del chaparrón.
El episodio ha comenzado alrededor de las 11:15 horas, cuando la lluvia ha irrumpido con fuerza sobre Albacete. Media hora después, el agua seguía cayendo con intensidad y numerosos puntos del Recinto Ferial presentaban importantes acumulaciones de agua.
La escena, poco habitual en una última jornada de Feria, también ha ofrecido una oportunidad para mirar el Recinto Ferial desde otra perspectiva. Los charcos han multiplicado las luces, los árboles, las farolas y las fachadas en sus reflejos, mientras los paraguas se han convertido en parte del paisaje y quienes habían decidido disfrutar de las últimas horas de Feria han buscado refugio bajo soportales y entradas.
Desde El Digital de Albacete hemos captado algunas de estas imágenes durante la mañana, con una Feria diferente, más silenciosa y gris, pero también especialmente fotogénica. El agua sobre el pavimento, las gotas golpeando los charcos y el contraste entre la arquitectura del Recinto y el cielo encapotado construyen una galería con una mirada distinta sobre uno de los escenarios más reconocibles de Albacete.












/ Fotos: Pilar Felipe /

