El gigantesco centro de datos para inteligencia artificial proyectado en Vianos, uno de los proyectos tecnológicos de mayor dimensión planteados hasta ahora en la provincia de Albacete, se encuentra desde este jueves ante un nuevo escenario. El Gobierno de Pedro Sánchez ha aprobado las reglas que determinarán qué grandes inversiones serán consideradas estratégicas en España y, con ello, cuáles podrán obtener ventajas decisivas para acceder a unas infraestructuras eléctricas cuya capacidad es limitada.
La nueva regulación llega mientras el proyecto albaceteño continúa todavía en una fase inicial de tramitación. Sobre la mesa hay un complejo de 300 megavatios de potencia informática, concebido específicamente para inteligencia artificial y computación avanzada, sobre aproximadamente 988.000 metros cuadrados de terreno en Vianos. El planteamiento conocido hasta ahora contempla dos enormes edificios de unos 150.000 metros cuadrados cada uno y funcionamiento durante las 24 horas del día.
Lo publicado este jueves en el Boletín Oficial del Estado no supone la paralización del proyecto ni una decisión específica contra Vianos. Sin embargo, introduce un elemento que puede resultar determinante para su futuro: a partir de ahora, las grandes inversiones tendrán que competir para obtener la consideración de Proyecto Estratégico de Inversión, y conseguirla puede marcar diferencias importantes frente a otros proyectos cuando varios pretendan utilizar unos mismos recursos energéticos.
El propio Gobierno advierte del problema de los centros de datos
El Real Decreto 731/2026, aprobado por el Consejo de Ministros y publicado este 17 de septiembre, resulta especialmente significativo para Vianos porque el Gobierno cita expresamente a los centros de procesamiento de datos entre las inversiones que están disparando la demanda energética en España.
El Ejecutivo reconoce en el BOE que el desarrollo de las renovables está atrayendo inversiones de gran consumo energético y advierte de que la demanda de recursos públicos, entre ellos el acceso a la red eléctrica, puede superar las capacidades disponibles o tensionar el suministro eléctrico. Añade además que existe una elevada demanda de puntos de acceso y conexión y una posible saturación de determinados nudos.
Ese diagnóstico afecta de lleno al sector en el que pretende entrar Vianos. El Gobierno ha decidido que, ante esa posible falta de capacidad para todos, se prioricen las inversiones que aporten un mayor impacto económico, tecnológico, social y ambiental y que presenten mayor solidez y viabilidad técnica.
Es ahí donde aparece el nuevo factor de riesgo para el proyecto albaceteño. No conseguir la declaración estratégica no significa automáticamente quedarse sin electricidad ni que el proyecto sea inviable, pero sí puede dejarlo sin una ventaja que otros proyectos competidores podrían obtener.
La electricidad, una ventaja que puede ser decisiva
La importancia de conseguir esa declaración no es únicamente simbólica. La regulación estatal permite que los proyectos declarados estratégicos tengan preferencia en el acceso y conexión como demanda a la red eléctrica cuando exista competencia con otros consumos. Incluso se contempla reservar temporalmente capacidad en uno o varios nudos eléctricos para garantizarla al proyecto elegido.
Además, cuando una inversión estratégica necesite generación o almacenamiento eléctrico vinculado a su funcionamiento, esas instalaciones también pueden beneficiarse de determinadas preferencias en el acceso a la red.
Por tanto, la nueva regulación abre una auténtica carrera entre grandes inversiones. Si varios centros de datos, industrias o proyectos tecnológicos necesitan utilizar una capacidad eléctrica limitada, obtener la consideración estratégica puede proporcionar una posición mucho más favorable.
El proyecto de Vianos deberá desenvolverse en ese nuevo escenario precisamente por su enorme dimensión energética.
Un proyecto de 300 MW para un municipio de apenas 317 habitantes
La escala del proyecto explica lo que está en juego para esta zona de la provincia de Albacete. Vianos contaba con 317 habitantes en 2025, según las cifras del padrón, mientras que el complejo previsto ocuparía cerca de un millón de metros cuadrados.
La propuesta conocida contempla 300 MW de potencia IT, dos edificios principales de alrededor de 150.000 metros cuadrados cada uno y una infraestructura destinada a procesar grandes cantidades de información para inteligencia artificial y otros servicios digitales avanzados.
Para garantizar un suministro continuo, la documentación inicial prevé además un sistema energético propio de enormes dimensiones: ocho turbinas de gas natural de aproximadamente 62 MW cada una, una instalación fotovoltaica en cubierta de unos 60 MW y grupos electrógenos de emergencia.
Un desarrollo de estas características supondría colocar a un pequeño municipio de la Sierra de Alcaraz dentro del mapa nacional de las grandes infraestructuras digitales. Su dimensión implicaría, además de la propia construcción del complejo, nuevas necesidades de energía, telecomunicaciones, servicios, proveedores y actividad económica asociada en una zona marcada por la pérdida de población.
El propio nuevo decreto introduce precisamente la cohesión territorial y la implantación en municipios afectados por el reto demográfico entre los elementos que pueden jugar a favor de una inversión a la hora de recibir la declaración estratégica.
Vianos tiene bazas, pero también tendrá que demostrar la solidez del proyecto
Sobre el papel, el macrocentro albaceteño cuenta con características que pueden encajar en varios de los criterios fijados ahora por el Gobierno. La nueva norma valora el volumen de inversión, la creación de empleo cualificado, la digitalización, la innovación, el impacto socioeconómico sobre el territorio y la contribución a combatir el reto demográfico. Pero el examen no se queda ahí.
El Gobierno analizará también la solidez del proyecto, la solvencia técnica y económica de sus promotores, el plan de negocio, el grado de avance, la eficiencia energética, el impacto ambiental, la utilización de recursos naturales y la huella de carbono, entre otros parámetros.
Ese filtro cobra especial importancia para un proyecto como Vianos, que todavía debe superar su tramitación ambiental y obtener las autorizaciones necesarias antes de llegar a ejecutarse. La declaración como proyecto estratégico, además, no sustituiría ninguno de esos permisos: el propio decreto deja claro que obtenerla no exime de cumplir las autorizaciones ambientales, urbanísticas o sectoriales exigibles.
El Gobierno decidirá qué inversiones pasan el corte
El procedimiento tendrá dos fases. Primero será el Comité de Inversiones Estratégicas el que realice una evaluación previa. Posteriormente, la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos tendrá la última palabra sobre la declaración definitiva. El plazo máximo para resolver será de tres meses desde la presentación de la solicitud.
Sin embargo, el proyecto de Vianos todavía no puede siquiera solicitar formalmente esa consideración. El Gobierno tiene ahora un plazo de un mes para aprobar el baremo y la metodología con los que se puntuarán las inversiones y debe habilitar también el sistema electrónico para presentar las solicitudes.
Por tanto, Vianos no ha sido declarado Proyecto Estratégico de Inversión y tampoco existe por ahora una resolución que le garantice prioridad eléctrica. Lo que cambia desde este jueves es el tablero en el que deberá jugar.
El Gobierno de Pedro Sánchez ha establecido un sistema para decidir qué grandes inversiones merecen ser priorizadas cuando los recursos disponibles no sean suficientes para todas. Y uno de los sectores que el propio Ejecutivo coloca expresamente en el centro de ese problema es precisamente el de los centros de datos.
Para una infraestructura de 300 MW, planteada en un municipio de apenas unos cientos de habitantes y llamada a transformar por completo la dimensión tecnológica de esta zona de Albacete, superar ese nuevo filtro puede convertirse en una de las claves para saber si el proyecto termina dando el salto desde los documentos y la tramitación administrativa hasta convertirse en una realidad.

