La Feria de Albacete encara sus últimos días y, mientras miles de personas siguen llenando el Recinto Ferial, hay sabores que forman parte de la cita casi tanto como sus calles, sus casetas y sus tradiciones. Entre almuerzos, comidas y cenas, albaceteños y visitantes buscan esos bocados capaces de recuperar fuerzas y, al mismo tiempo, dejar un recuerdo gastronómico de la Feria. Uno de ellos lleva décadas conquistando paladares y tiene en ‘Ca’ Manolo’ una de sus paradas imprescindibles: el tradicional ‘chorimorci’.
‘Ca’ Manolo’, 47 años sin faltar a la Feria de Albacete
Cerca de tres millones de personas ya han pasado por el Recinto Ferial de Albacete durante estas jornadas, convirtiendo un año más la Feria en uno de los grandes escaparates de la gastronomía de la provincia. Entre los productos que no faltan en estas fechas aparecen los Miguelitos de La Roda, las berenjenas de Almagro, la sidra y, por supuesto, los tradicionales ‘chorimorci’.
En ‘Ca’ Manolo’ conocen bien la importancia de estos bocados para quienes afrontan las largas jornadas de Feria. María Amparo Garrigós está al frente de la cocina de este establecimiento, donde la apuesta por los sabores tradicionales y las elaboraciones caseras se mantiene como una de sus principales señas de identidad.
“Llevamos sin faltar a la Feria de Albacete 47 años”, explica Garrigós. Una trayectoria que convierte a este negocio en uno de los establecimientos vinculados durante décadas a la gastronomía de la Feria. En este punto señala que “mis hermanos y yo somos la tercera generación al frente del negocio”.

El sabor casero y el producto de Albacete, una de las claves
La responsable de la cocina de ‘Ca’ Manolo’ destaca que el vínculo con la Feria se ha construido también a través de una forma de trabajar que mantiene el protagonismo del producto y de las elaboraciones caseras.
Para muchos albaceteños y visitantes, ‘Ca’ Manolo’ se ha convertido “en un punto de encuentro, igual que el Pincho de la Feria”. Garrigós considera que una de las razones por las que muchos clientes regresan año tras año está precisamente en mantener esa manera tradicional de elaborar sus platos.

“Creo que muchos vuelven y repiten porque las cosas las seguimos haciendo de forma casera con nuestras manos”, asegura. “Compramos los mejores productos y lo elaboramos nosotros todo a diario”.
La apuesta, además, pasa por el producto de proximidad. “Apostamos por utilizar productos de la tierra como embutidos de las Peñas de San Pedro y los productos de verduras como los pimientos, los tomates nos los trae un compañero que está aquí cerquita”, explica.
“Intentamos comprar todo aquí, para que todo el mundo de la zona pueda seguir creciendo, al igual que nosotros”, añade.

Tortilla de patatas, patatas al montón y un bocadillo muy especial
Aunque el ‘chorimorci’ es uno de los grandes clásicos de la Feria, la carta de ‘Ca’ Manolo’ guarda otros platos que también cuentan con una importante legión de seguidores.
“El plato estrella por excelencia es la tortilla de patatas y las patatas al montón”, afirma Garrigós. También destaca un bocadillo especial que combina “patatas al montón con huevos, pimientos y guarra”.
Todo ello se prepara siguiendo una filosofía basada en la cocina diaria y el producto de calidad. “Lo hacemos todo de forma casera, con el mejor producto y con aceite de oliva virgen”, explica la responsable de cocina, que apunta además a la elevada demanda durante estos días.

El ‘chorimorci’, el bocadillo que se ha convertido en tradición
Y entre todos esos sabores aparece uno cuyo nombre llama especialmente la atención a quienes llegan a Albacete por primera vez: el ‘chorimorci’.
Su denominación deja pocas dudas sobre sus ingredientes principales. Se trata de un contundente bocadillo que une chorizo y morcilla y que, con el paso de las décadas, se ha convertido en uno de esos productos asociados de manera inevitable a la Feria de Albacete. “El ‘chorimorci’ también es un clásico. Es el más clásico, que también no le resta valor al otro”, apunta Garrigós.

Lo curioso es que ni siquiera quienes llevan décadas preparándolo encuentran una explicación concreta a ese éxito. “No sabemos lo que tiene de especial el ‘chorimorci’”, confiesa.
Sin embargo, sí existe una historia detrás de su presencia en la Feria de Albacete. “Yo sé que hace 40 años mi madre fue una de las que primero vendió los primeros chorizos y morcillas en esta feria”, recuerda.
Una tradición que ha terminado pasando de generación en generación y que sigue teniendo un lugar destacado entre los sabores que los albaceteños esperan encontrar cada septiembre.

“Una visita a la Feria de Albacete sin comerse un ‘chorimorci’ está coja»
La demanda durante estos días da una idea del arraigo de este bocadillo. En ‘Ca’ Manolo’ son incapaces de poner una cifra concreta a todos los que preparan durante la Feria.
“No los cuento”, reconoce Garrigós cuando se le pregunta por la cantidad de bocadillos que pueden llegar a elaborar. Lo que sí tiene claro es el volumen de clientes que pasan diariamente por el establecimiento. “Es muchísima la gente que pasa por aquí a diario tanto en el almuerzo, la comida y a la hora de la cena”, explica.

Y para los albaceteños, el ‘chorimorci’ parece haberse convertido en mucho más que una opción para saciar el hambre después de horas de Feria. “Una visita a la Feria de Albacete sin comerse un ‘chorimorci’ está coja”, afirma Garrigós.
Un último bocado para cerrar la Feria de Albacete 2026
Con la Feria de Albacete 2026 encarando sus últimos días, todavía queda tiempo para quienes quieran completar la experiencia gastronómica de estas fiestas con uno de sus bocados más tradicionales.
Desde ‘Ca’ Manolo’ no creen que haya que convencer demasiado a los albaceteños. “No los tenemos que animar, porque ellos solos se animan”, reconoce Garrigós.

Aunque sí lanza una última invitación para quienes todavía no hayan pasado por allí: “Los tenemos que animar para que cierren la Feria de un modo especial”.
Y así, entre el ambiente del Recinto Ferial y las largas jornadas de septiembre, un bocadillo nacido de la combinación de dos productos tan reconocibles como el chorizo y la morcilla vuelve a reclamar su sitio como uno de los sabores imprescindibles de la Feria de Albacete.















/Fotos: Pilar Felipe/

